Una cita y un borracho

1039 Words
—Nunca antes te había visto en una fiesta. — Paso el fin de semana en casa de mis padres así que no suelo salir mucho. — Explique mientras bebía un poco de agua para bajar el efecto de la cerveza. — Me alegra que hayas venido, quería invitarte personalmente Pero para cuándo logre librarme de mis compañeros ya no estabas. Sonreí no por las palabras de Ryan si no por lo que ví a sus espaldas, Kang Dae estaba lanzando bolitas de ping pong, una tras otra sin fallar en ninguna ocasión, no parecía suponer ningún esfuerzo, simplemente tomaba la pelota y la lanzaba, siguió hasta que no hubo más pelotas a su alcance. Le confesé que nunca había ido a una fiesta y su mejor plan para hacerme sentir mejor fue dejarse ganar. — ¿Entonces te gustaría? — Pregunto Ryan. Estoy segura que dijo algo más antes que eso. ¿Que debería responder? ¿debería admitir que no le estaba prestando atención? — Lo siento si te tomo por sorpresa, se que han sido pocas veces que conversamos, entiendo si te incomoda o si no te gusta ir al cine quizá.... — SI QUIERO. — Respondí más rápido de lo que debería, en cuanto entendí a lo que se refería mi lengua se movió por si sola. El chico que me gusta, me que ha gustado desde que entre a la universidad me está invitando al cine. — ¿Me darías tu número? — Pidió con cautela. — Es solo para ponernos de acuerdo. — Explico apresurado. Estire mi mano e inmediatamente entendió la señal, coloco su teléfono sobre mi palma, inmediatamente teclee mi número y lo guarde con mi nombre para después hacer una breve llamada y obtener su número. No voy a negar que ese turco lo aprendí de Kang Dae. Recordarlo me hizo buscarlo con la mirada, lo encontré sentado en un sofá, con una chica diferente a la anterior, es la tercera en lo que va de la noche. — Al fin te encuentro.— Comenta Alguien mientras se acerca apresurado. — Un tipo vomito en la piscina. — Mierda. — bocifera Ryan al escuchar aquella noticia. — Lo siento, no quise... — E inmediatamente se disculpa. — No hay problema si tienes que ir. — entonces nosotros... — Espero tu mensaje. con una última sonrisa se aleja corriendo para intentar solucionar el problema. Quiero volver a casa, busco mi teléfono dentro de mi bolso y escribo un mensaje para Kang Dae. ya no se encuentra en aquel sofá y tampoco responde mi mensaje. Debería llamar un taxi y simplemente avisarle que volví a casa, probablemente esté en alguna de las habitaciones con una de esas tres chicas o quizá con las tres, es molesto que sea ese tipo de persona. — Hola ¿Eres Atteneri? — Pregunta uno de los miembros del equipo, la última vez que lo ví estaba medio desnudo en aquel vestidor Pero puedo reconocer su rostro. — Si. — Disculpa te ví en algunas oraciones con Dae, justo ahora está muy borracho y ninguno de nosotros conoce su dirección, me pregunta si quizá tú lo sabrías. No esperaba este tipo de situación, supongo que después de lo que ha hecho por mi debería de ayudarlo. — ¿Me puedes llevar hasta él? Asintio e inmediatamente me guio hasta el lugar donde está Kang Dae, sentado en la escalera, con la cabeza recostada sobre el barandal, viendolo así nadie dudaría que está completamente borracho. Me acerque lentamente y toque su rostro, está caliente y no parece estar muy consciente de lo que sucede a su alrededor. — Kang Dae, Soy Atteneri ¿me escuchas? — Pregunté y sus ojos se abrieron. — Hola.— Respondió como si se alegrara de verme. — Bueno, entonces lo dejo en tus manos. — El joven que antes me acompaño desapareció dejándome con Kang Dae casi inconsciente. — Vamos levantate, tienes que volver a casa. — Me puse de pie y con ambas manos tome su brazo y tire con fuerza Pero no se movió ni un poco. — ¿Te fue bien? — Pregunto arrastrando las palabras. — Eres un mal bebedor. — Deberías asumir la responsabilidad, es tu culpa que me encuentre en este estado. Por un momento mi corazón se sintió pesado, no entendí el significado de esas palabras. — Fuiste tu quien me hizo beber toda esa cerveza en tan solo unos minutos. Entonces entendí que se refería al juego. — No deberías haberme dejado ganar. — ¿Lo notaste? — Si, gracias por eso. Finalmente sus largas piernas se movieron para ponerse de pie, tome su brazo y lo puse alrededor de mi cuello para ayudarlo a caminar, solo entonces fui consciente de lo grande y pesado que es. con un esfuerzo sobrenatural logré llevarlo hasta el taxi, me costó un par de segundos recuperar el aliento, ahora tengo un nuevo problema ¿a dónde lo llevo? acepte ayudarlo Pero la verdad es que no se casi nada de Kang Dae mucho menos su dirección. — Kan Dae, ¿me escuchas? dime tú dirección para que pueda llevarte a casa. Arrastrando las palabras logro darle la dirección al taxista y finalmente nos pusimos en marcha. La respiración tranquila de Kang Dae y una suave melodía llenaban el interior del auto. Afuera la brisa empañaba los cristales y una carrera de gotas de agua iniciaba. El cuerpo de Kang Dae se pegó al mío y con suma tranquilidad reposo su cabeza sobre mi hombro. No me resultó incómodo, simplemente deje que descansará junto a mi. — Llegamos. — Indico el taxista después de unos minutos. — ¿Está seguro? — Probablemente confundió la dirección ya que Kang Dae no habla con claridad. — Es la dirección que me indico el joven. — Repitió. con certeza. No supe en qué momento despertó, Pero, lo ví sacar un puñado de billetes y entregarlos al taxista como pago, probablemente era mucho más de lo que había costado el viaje ya que al hombre le brillaron los ojos de inmediato. El hombre que hasta hace unos minutos no se podia poner de pie ahora me arrastra hasta un restaurante de comida rápida.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD