Se quedó en su habitación encerrado, no podía creer lo que había hecho. Miró su mano sintiendo aún la textura del pene de Bakugõ.
-No a venido a matarme, tal vez está enojado- pensaba Shotõ mirando la puerta- Será mejor que me acueste.
Abrió la cama y se arropó.
-Descansa Katsuki.
En la otra habitación, Bakugõ terminaba de bañarse. Estaba sentado en la tina, mientras pensaba en lo recién ocurrido, cerró los ojos acordándose de las caricias y cómo pasaba sus manos el bicolor por su m*****o, se estremeció al escuchar su voz susurrante. Abrió los ojos dándose cuenta que tenía una erección.
-Maldición. Pero que mierda me pasa. Maldito dos caras, pervertido. Nuevamente cerró sus ojos y trató de calmarse.
Eran pasado del mediodía y el timbre no dejaba de sonar. Todoroki seguía durmiendo, tenía realmente el sueño pesado.
Bakugõ decidió levantarse, se puso una polera y salió de su habitación.
-Ya voy!!!- gritó abriendo la puerta.
-¿Bakugõ-san?.
-¿Yaoyorozu?- al cenizo se le cayeron los ojos, a la pelinegra más.
-Y...yo, ¿está Todoroki-san?.
-Aquí estoy- dijo apareciendo de pronto, su cabello todo revuelto y el torso desnudo al igual que sus pies- Buenos días.
Bakugõ se sorprendió al ver al bicolor, sus mejillas se tornaron rojas, se hizo a un lado para que Momo pasara.
-Permiso- la chica entró al penthouse- Yo- dijo mirando a Bakugõ.
-Qué no te extrañe, vive conmigo por la pasantía en la agencia- le dijo con simpleza del bicolor, notando la mirada de su compañera- Qué necesitas Yaoyorozu-san.
-Bueno, hoy saldremos con algunos chicos, Ochaco invitaría a Iida y a los demás. Yo venía a invitarte a ti.
-Bien, a qué hora.
-Nos juntaremos a las 14:00hrs en la estación.
-De acuerdo. Bakugõ bañemonos, podríamos almorzar antes de irnos- le dijo el medio albino. Katsuki iba a responder que No, pero su mirada se dirigió hacia la delegada, que tenía una mirada de tú no estás invitado.
-Está bien- le dijo el cenizo- Iré a darme una ducha.
-Yaoyorozu-san, nos vemos al rato- le dijo caminando a la salida para invitarla a retirarse.
-Nos vemos entonces Todoroki-san- la chica salió.
-Llama a los chicos- le dijo Shotõ al ojirubí, una vez cerró la puerta- Sería bueno para que se vieran.
-Pero no estamos invitados. ¿O acaso no le viste la cara a la delegada? Estaba claro que querían ir en parejas.
-Pues yo no soy su pareja, además- dijo acercándose a Bakugõ- Ella no es de mí interés.
El cenizo retrocedió por inercia al ver cómo se aproximaba Todoroki.
-¿Porqué retrocedes?.
-Y lo preguntas- dijo deteniendolo con ambas manos. Bakugõ miraba hacia un costado, lo que fuera menos los ojos del bicolor- Iré a ducharme.
-Espera- lo tomó de un brazo y la jaló a su cuerpo- Aún no e terminado de hablar- le dijo tomando su barbilla.
El corazón del cenizo comenzó a latir rápidamente, debía alejarse de Todoroki, no quería caer de nuevo en sus redes. Estaba comenzando a fastidiarse por la incomodidad que le hacía sentir el mitad pelirrojo.
-Déjame bastardo- su mirada desafiante no era nada para Shotõ.
-No- le respondió secamente mientras acercaba sus labios. Bakugõ alcanzó a correr la cara y recibió el beso en la mejilla. Todoroki sonrió- Bien, por ahora te dejaré tranquilo- soltó el agarre y se fue a bañar.
Bakugõ quedó solo en la sala, cayó sentado, tocando su mejilla, su cara estaba roja hasta el cuello. Escuchó a lo lejos que sonaba su celular, rápidamente volvió en sí, se levantó del piso y fue a la habitación para responder la llamada.
-Qué.
-Bro! Cómo estás!.
-Bien, qué ocurre.
-¿Oye tienes algo que hacer hoy? Mina invitó a los chicos al parque de diversiones.
-Sí, algo supe.
-¿Cómo, Mina te llamó?.
-¿Qué?- Bakugõ olvidó por completo que nadie sabía que vivía con el bicolor, tragó saliva tratando de buscar una excusa.
-¿Blasty?.
-Sí, yo iré.
-Bien, ¿te paso a buscar?.
-No!! Yo llego al lugar.
-Cómo quieras, nos juntaremos a las 14:00hrs.
-Bien, pelos de pincho, nos vemos- cortó la llamada- Soy un imbécil- se dijo tendiendose en la cama. Cerró sus ojos por un momento. Pasado unos minutos y después de haberse relajado, sintió un peso sobre su cama, abrió los ojos encontrándose con él.
-Arriba Bakugõ. Debes bañarte, yo iré a preparar algo para comer.
El cenizo medio en shock por tener a Todoroki semidesnudo sobre él, comenzó a sonrojarse.
-Quítate imbécil.
-Claro- dijo acercándose un poco- Por cierto...
Katsuki no alcanzó ni a girar la cabeza o negarse. Lo único que sintió fueron los labios del medio albino sobre los suyos y una juguetona lengua devorando la suya. Saborear y sentir cómo chocaban las lenguas una y otra vez, dejando salir pequeños quejidos, mientras el beso se hacía cada vez más profundo. Sus brazos rodearon la espalda del bicolor.
-Mmfm- los pequeños gemidos por parte del cenizo hacían que Shotõ quisiera darlo vuelta y ahí mismo profanar su cuerpo. El bicolor se alejó pasando su lengua por la comisura de los labios del ojirubí sacando el exceso de saliva.
-Ve a bañarte- le dijo mientras se levantaba. Bakugõ se sentía cada vez más vulnerable cuándo Todoroki lo abordaba. No le gustaba el rumbo que estaban tomando las cosas.
Se levantó y se encerró en el baño. Por su lado el Shotõ terminó de vestirse y se dirigió a la cocina. Algo liviano para almorzar, tenía planeado invitar al cenizo a cenar afuera.
Eran las 14:00hrs y sus amigos los esperaban en la estación. El bakusquad fue el primero en llegar, Kaminari junto a Sero se encontraron con Mina y Kirishima. El pelirrojo no había visto a sus amigos hace más de una semana, los recuerdos vagos de aquélla noche parecían lejanos.
-Amigos!!- les saludó Ashido- Cómo han estado!.
-Hola- saludaron ambos con una sonrisa- Estamos bien- respondió Sero.
-Hola Kami.
-Hola Kiri.
Fue el saludo más frío que se hayan dado. Sus amigos aún no lograban entender que había pasado entre ellos. Lo peor era que sólo Eijiro sabía la verdad o más bien algo de lo que se supone pasó en la cabaña. Denki no quizo darle más vueltas al asunto, no sabía que pasaba con el pelirrojo, pero tampoco iba a acercarse pues él no había hecho nada malo. Al rato llegó el dekusquad, detrás suyo venían Ojiro con Tôru, Tsuyu con Tokoyami y Shinsõ. Al peliverde se le revolvió el estómago, ya que Hitoshi no le hablaba mucho, sólo lo saludaba y eso lo tenía con algo de contrariedad.
-Disculpen la demora- les dijo Todoroki- a su lado Bakugõ.
-Al fin llegan!- les saludó Iida.
-Bro!!!- Eijiro se colgó de Bakugõ- Te extrañé!!.
-Nos hemos visto todos los días!!!.
-No es lo mismo- dijo pasando su cabeza cómo sí fuera un gato.
El cenizo se limitó a suspirar.
-Shotõ-kun!!!.
-Izuku!- ambos se abrazaron para luego saludarse con un beso en la mejilla- Te e extrañado mucho- le dijo acariciando su rostro.
-Yo también.
-Bien chicos!! Vamos!!- Ochaco trató de sacar a Midoriya de encima de Todoroki, para que así Momo pudiera libremente acercarse a él. Bakugõ por su lado había quedado bastante molesto por la escenita recién exhibida por parte de los amiguis.
-Putos, son unos malditos putos- pensó.
Se dirigieron a la entrada del parque de diversiones. Los grupos iban conversando mientras se ponían al día en las pasantías.
-¿Qué ocurre Izuku? Estás muy callado.
-Es por Shinsõ-kun.
-¿Shinsõ? ¿Pasó algo?.
-Al contrario, él me evita.
-¿Te evita?.
-Sí, sólo me saluda por educación. Después evita mirarme incluso cruzarse en mí camino.
-Creo que se lo tomó muy enserio.
-¿De qué hablas?.
-Él dijo que quería verte tranquilo. Ponte en su lugar, debe pensar que estarás arrepentido de lo que pasó y lo que menos quieres es toparte con él o verlo.
-Pero yo no pienso así- dijo con sus esmeraldas algo húmedas- Yo no estoy totalmente arrepentido de lo que pasó- confesó agachando la cabeza completamente sonrojado.
-¿Cómo dices? ¿Qué no te arrepientes?.
-No del todo. Es algo complicado de explicar ahora Shotõ-kun. Pero quisiera hablarlo con Shinsõ-kun.
-Pues hazlo.
-¿Qué?.
-Qué lo hagas, háblalo con él y explícale lo que sientes.
Midoriya se lo pensó por un rato, mientras hacían fila para subir a la montaña rusa. Ubicó con la mirada al pelimorado, lo vio muy a gusto subiendo al juego junto a Uraraka, de hecho habían estado bastante conversadores desde que llegaron.
Shotõ e Izuku se sentaron un puesto más atrás que Hitoshi y Ochaco, delante de ellos estaban Momo y Iida. Los demás quedaron algo más atrás.
El juego iba a comenzar, el carro empezaba a moverse de forma lenta.
-Tengo nervios!- dijo la castaña.
-Toma mi mano, sí te asustas- le dijo Hitoshi sonriendo.
-Shinsõ-kun- Uraraka lo quedó mirando. En realidad era bastante atractivo, fuerte e inteligente. Además ella aún no se había confesado a Midoriya. Tal vez era mejor seguir de amiga con el peliverde y empezar a ver otras opciones.
Antes que el carro terminara de ascender, Ochaco tomó a su compañero por sorpresa y lo besó. Momo se le cayó cara al ver la atrevida actitud de su amiga, una que se supone era tímida. Iida quedó boquiabierto, pues jamás se esperó un acción de ese calibre de su querida amiga. Todoroki miró a Izuku quién tenía la cara completa en el piso. Midoriya no podía creer lo que veían sus ojos.
-Lo lamento Shinsõ-kun- dijo alejándose- Yo...- la chica se perdió en sus palabras ¿qué clase de arrebato había sido ese?.
El juego comenzó con una gran caída libre. Así mismo se sintió Midoriya al ver a su amiga besar a Shinsõ. No sabía que le molestaba más, si ver a la chica que tanto quería, o al chico con quién fue su primera vez. Bakugõ que estaba dos asientos más atrás, al lado de Kirishima, observaba detenidamente la actitud de todos, desde el beso hasta la extraña mirada que le había dado el bicolor a Midoriya ¿qué había sido? Tal vez estaba enamorado de Ochaco.
A su lado el pelirrojo gritaba y gritaba, tal vez desahogandose por algún problema. Finalmente el juego concluyó. Comenzaron a bajar, Midoriya tomó de la mano a Todoroki y lo sacó casi volando de ahí. Todos quedaron extrañados por la repentina actitud del pecoso.
-Shinsõ-kun, lo siento.
-Eso me sorprendió Uraraka, pero no me molestó- la chica se sonrojó.
-Vamos a otro juego!!- gritó Mina para alentar al grupo.
Caminaron por el lugar, Iida y Tokoyami estaban con Asui y Momo en un puesto de dulces.
Shinsõ junto a los demás estaban jugando tiro al blanco. Ojiro ya había ganado un peluche grande para Tôru, a Bakugõ le dieron un pequeño juguete muy parecido a alguien que detestaba. Kirishima y Sero consiguieron dos peluches cada uno. Mina llevaba una pequeña cartera tornasol. Era el turno Shinsõ y Kaminari.
-No le daré a ninguno- dijo desanimado el rubio.
-Vamos Kaminari, mira yo ya tengo uno.
-Sí, y yo e fallado dos veces. Soy pésimo en los tiros- el pelimorado pensó en algo.
-Tengo una idea. Deja que te hipnotice y haré que seas el mejor tirador.
-¿Y se puede?!.
-Es hipnosis, ¿porqué no?.
-Hagamoslo- se fueron a un lugar apartado de los juegos. Dónde habían árboles y pasto.
-Aquí lo haremos- dijo Shinsõ. Bakugõ, Kirishima, Sero, Ojiro, Tôru Mina y Ochaco estaban observando a ambos- Bien Kaminari- se paró frente a él- Mira esto- era un péndulo de cuarzo- Iré de diez hacia atrás, 10, 9, 8, 7, 6, 5...
"-Kiri, tú, creo que me gustas.
-Pero somos amigos Kami.
-Lo sé, pe...pero bésame..."
-Kaminari!!- el rubio despertó algo atontado, estaba recostado sobre el pasto. Sus amigos a su alrededor con caras de preocupación, el único alejado, Kirishima. Denki se sentó sin quitarle la mirada, Eijiro sintió cómo sí le descubrieran un gran secreto.
-Kaminari lo siento, no sé qué pasó- se disculpaba el pelimorado.
-Kaminari-kun- le llamó Uraraka- ¿Estás bien?.
-Mi cabeza duele- dijo cerrando los ojos- Ahhh!!!- dio un grito mientras se tomaba la cabeza.
"-Haa ahh ahhh, parteme Eijiro!".
"-Aa ah ah, Denki!!".
-Kaminari!- Mina sostenía su cabeza, de pronto Denki dejó de gritar y levantó la vista. Sus ojos estaban rojos con lágrimas de dolor en ellos. Comenzó a levantarse mirando siempre fijamente al pelirrojo.
-Eres un imbécil Kirishima- dijo dejando a todos sorprendidos- Siempre lo supiste.
El pelirrojo se quedó callado, mirando tan sorprendidos cómo todos, al rubio eléctrico.
-Eres un cobarde. Ni siquiera por la amistad hablaste conmigo, preferiste huir. No mereces ser llamado héroe- le dijo tomando su mochila del suelo mientras se iba del lugar, dejando a todos completamente en shock.
-¿De qué mierda hablaba la rata eléctrica?- le dijo con voz autoritaria a su amigo.
-N...no sé Blasty, yo.
-Kirishima camina, ahora- le dijo Bakugõ alejándose del grupo.
-Ustedes entendieron algo- preguntó Ochaco.
-Ni idea- respondió Mina, a su lado Sero estaba con la cara de heberlo entendido todo. Había sido Kirishima quién hirió de esa manera a Kaminari y para peor, huyó. Debía hablar con su amigo.
-Chicos, yo me voy- dijo Hanta.
-Porqué.
-Lo siento Ashido, hablaremos otro día.
-Está bien.
-Chicos, cuídense y que les vaya bien- les dijo a los demás. Luego se alejó siguiendo el camino de Kaminari.
-Bien- dijo Shinsõ- Vamos a buscar a los demás.
Mina, Tôru, Ojiro y Ochaco siguieron al pelimorado.
Mientras tanto, cerca de un castillo del terror, Midoriya y Todoroki caminaban.
-Izuku, ¿qué fue todo eso?.
-Lo lamento Shotõ-Kun, pero necesitaba salir de ahí.
-¿Qué te ocurre?.
-Yo, no lo sé.
-A qué te refieres, ¿dices estar confundido entre Uraraka y Shinsõ?.
-Yo...
-Ya veo, estás confundido.
-No sé qué hacer. Cómo fue que me metí con esta clase de sentimientos.
-Tranquilo Izuku, el amor suele ser así, llega de pronto desordenando tu vida- dijo mirando el cielo.
-¿Haz estado enamorado, Shotõ-kun?.
-Tal vez. Que te parece sí entramos al castillo del terror y nos olvidamos de esto.
-Está bien.
Unos metros más allá Bakugõ interrogaba a Kirishima.
-Habla.
-Yo...
-Mí paciencia tiene un límite. Qué pasó con Kaminari.
-Yo, creo que tuvimos algo.
-Especifica idiota.
-Sexo- dijo sonrojado.
-¿Tú supones que tuviste sexo con él?.
-No sé! Yo sólo! Yo sólo levanté las sábanas y estábamos desnudos. Me asusté, me vestí rápidamente y salí del cuarto.
-Y fue cuándo yo te vi entrar con esa cara. O sea ¿tú dañaste a la rata eléctrica?.
-¿Dañar?.
-Qué, eres imbécil o te haces. ¿Acaso no viste la sangre?.
-¿Cuál sangre?!.
-Eres un completo idiota, no sé qué rayos pasó por tú cabeza primero y después. Pero arregla ésta maldita mierda, Kirishima. Yo no te conocí siendo un maldito desgraciado. Eijiro Kirishima habría dado la cara, no huido.
-Y...yo no sabía lo de la sangre. Y todo lo que haya pasado, yo no lo recuerdo bien- dijo bajando la mirada.
-Arregla esta mierda.
-Sí Blasty.
Caminaron encontrándose con el grupo.
-Chicos!!!- les gritó Mina- Vamos al castillo del terror!!.
-Estan locos.
Entraron al lugar, estaba bastante oscuro, a lo lejos se escuchaban gritos y varios golpes. Caminaron sin darse cuenta que se alejaban entre los pasajes.
-Qué mierda. ¿Dónde putas están todos?.
Bakugõ se vio de pronto solo caminando en la oscuridad, pasillos eternos que conducían a caminos cerrados.
-Maldita casa embrujada, te haré volar- dijo prendiendo sus manos.
-Calmate chico explosivo- le dijieron de pronto. Bakugõ sintió que su cuerpo era presionado contra la pared, ambas manos eran sostenidas a los costados.
-Sue...ltame- dijo con algo de dificultad.
-Te extrañé- un susurro cómo un recuerdo húmedo se hicieron presente.
-Bas...tardo.
Shotõ lo giró dejando ambas manos sobre su cabeza, mientras le presionaba su parte baja.
-Hola- le sonrió.
-Suéltame, alguien puede vernos.
-Es un laberinto- dijo acercando sus labios- Relájate. Todoroki abrió lentamente su boca dando paso libre a la lengua de Bakugõ, amaba escuchar ese sonido mientras chocaban y se rozaban con deseo.
-Mmmfm- Bakugõ nuevamente era llamado a ser prisionero de los labios del bicolor. Su lengua le hacía sentir cosquillas y algo más.
-Vamos chicas, por aquí debe ser la salida- Shotõ se alejó rápidamente dejando a un Bakugõ estampado en la pared, mientras sus seis compañeras hacían aparición.
-Todoroki-san! Ba...Bakugõ-san.
-Buscan la salida- dijo Todoroki- Creo que está cerca- caminó seguido de las chicas y más atrás de Bakugõ.
En una habitación cerrada, Midoriya intentaba salir, por fin abrió un tipo de puerta dando paso a un pasillo.
-Genial, al menos salí de esa habitación- dijo mientras caminaba, al dar la vuelta en una esquina, se encontró con quién menos esperaba.
-Midoriya.
-Shin...Shinsõ-kun- dijo algo sorprendido el pecoso.
-Busco la salida.
Izuku lo quedó mirando sin responder, su mente viajó al momento del beso en la montaña rusa. Frunció el ceño.
-Sí, pues suerte- le dijo Midoriya caminando. Una extraña actitud en él.
El pelimorado sólo suspiró, prefería tener a Izuku lejos que no verlo jamás.
Estaba oscureciendo, cuándo por fin lograron salir del castillo embrujado.
-Ya es tarde- dijo Iida mirando su reloj.
Se despidieron en la estación, Momo se despidió de Todoroki dándole un beso en la comisura de los labios. Ojiro y Tokoyami fueron a dejar a sus chicas. Los demás tomaron el bus o el metro. Todoroki se dirigió junto a Bakugõ al estacionamiento dónde habían dejado el Ferrari. Luego de una hora, llegaban al penthouse, Shotõ abortó la misión de cenar afuera. Pidieron algo, mientras esperaba en el sillón, Katsuki se acercó.
-Toma bastardo.
-¿Y eso?.
,Lo gané. Tiene un parecido al idiota de Deku.
Shotõ miró el juguete y luego a Bakugõ, le pareció tan tierno el comportamiento del chico explosivo, lo jaló de un brazo al sillón y se lo comió literalmente a besos.
-Gracias!!.
-Deja de besarme!!- le gritó bajo suyo, estaba sonrojado.
-No quise molestarte, Bakugõ.
-Eres extraño- le dijo mirándolo.
-¿Eso es un cumplido?.
-Depende de cómo lo veas.
El bicolor sonrió, volvió a hundir sus labios en los del ojirubí. Sus manos comenzaron a despojar de las prendas altas al cenizo, sin que éste pusiera resistencia. De pronto sonó el timbre.
-Llegó la cena- le dijo el bicolor alejándose.
-Ve a abrir- le respondió sonrojado.
GRACIAS POR LEER