Los rayos del sol se colaban por el rabillo de la ventana. Se desperezó mirando dónde estaba. Claro en la habitación de Todoroki, recordó que la noche pasada estuvo junto a Shinsõ y Midoriya tratando de recordar a... -Bakugõ- se dijo de pronto para luego levantarse y salir de ahí. Sentía que lo besaban, las mejillas, la frente, luego los labios, tiró sus brazos para alcanzar aquél cuerpo que estaba sobre él en cunclillas. -Kats, despertaste meloso. -¿Cuál Kats?. Shotõ abrió los ojos encontrándose con su gemelo sobre él. -¿Qué haces aquí?!!. -Despertarte. -¿Y mí Kats?!. -Creo que se fue temprano a casa. La maleta no está. -Me abandonó!!. -Quién te abandonó! Idiota!- le gritó el albino dándole un zape- Levántate, tengo una idea. -Bien, me gusta tú cara Todoroki- le dijo sentándo

