Despertó con un dolor de cabeza de aquéllos. Ese dolor tipo "hachazo" que pone tu cerebro en dos partes, así mismo se encontraba Midoriya, apenas abrió los ojos, sintió ese dolor punzante en el entrecejo, trató de moverse, pero estaba preso. Giró su cabeza, literalmente se le cayó el alma, el culo y todo lo que fuese alguna vez llamado dignidad. A su lado Shinsõ dormía plácidamente, abrazandolo. El pecoso quedó tieso, trataba en vano de recordar que carajos había pasado la noche anterior. Definitivamente beber tanto whisky no era lo suyo, se movió despacio despertando a su compañero.
-Buenos días- le dijo el pelimorado con una sonrisa, Midoriya no tuvo ni para contestarle, seguía aturdido- ¿Qué ocurre Midoriya? ¿No recuerdas que pasó anoche?- preguntó mientras se incorporaba, el pecoso seguía en shock- Veo que no- dijo mirándolo algo triste.
-¿A...anoche?...
Flashback.
Shinsõ se llevó a rastras a Midoriya hasta la cabaña. Entraron directo a la habitación.
-Shinsõ-kun!- dijo con los ojos entrecerrados mientras lo sujetaba con fuerza del cuello- Y...yo si...em...pre te e ad...mi...ra...do.
-Gacia- dijo Hitoshi que también estaba medio medio, pero en mejor estado que el pecoso- De...bes acostarte Mido...- sus labios fueron acallados por la boca de Izuku, qué ni cuenta se dio que se estaba devorando literalmente a su compañero.
-Ha...ga...mos...lo- dijo el pecoso tendiéndose en la cama, una imagen demaciado tentadora para Shinsõ, el pobre no quería abusar del peliverde, menos en ese estado.
-No pode...mos, no a...sí...
-¿N...o te gusto?.
-¿Qué?!.
-Sentí c...omo m...e mira...bas. Te...nías los oj...os sobre mí, cuándo m...e puse el tra...je de ba...ño, ¿o m...e equivo...co?.
Histoshi tenía la cara roja, no sabía sí por el alcohol o por la vergüenza de haber sido descubierto.
-Espera- fue a la cocina por un vaso de agua- Toma.
Midoriya se tomó el vaso al seco, trató de espabilar un poco.
-Lo siento Midoriya, no quise incomodarte. Pero es cierto que me gustas desde el Festival Deportivo e hice todo lo posible por entrar a la clase A.
Izuku se puso de rodillas en la cama y abrazó a Shinsõ que estaba sentado en la orilla.
-Eres muy lindo Shinsõ-kun- el pelimorado se giró y comenzaron a besarse, un beso combinado con erotismo y cariño.
Hitoshi se posicionó sobre Izuku, besándolo, con desesperación, sus labios recorrían el cuello del pecoso, despojandolo de sus prendas mientras recorría su cuerpo. Pequeños gemidos salían desde la garganta del pecoso, se sentía en un éxtasis total, sentir las caricias de Shinsõ, su lengua recorriendo sus tetillas, mientras sus hábiles manos lo despojaban de la parte baja de su ropa.
-Y...yo...
-Tranquilo Mido, jamás te haría daño- bajó hasta quedar frente al erecto pene del pecoso- Veo que estas excitado- lo tomó con una de sus manos y se lo llevó a la boca. Pasó su lengua desde la base de éste hasta el glande, haciendo que pequeños espasmos aparecieran en las caderas del más bajo.
-Mmfg, haa ahh- cerró sus ojos saboreando el exquisito momento que le brindaba Shinsõ.
Sin ser experto en sexo entre hombres, Hitoshi humedeció dos de sus dedos y comenzó a jugar dibujando círculos en la entrada del pecoso, mientras su boca devoraba todo su falo. Notó que Izuki estaba húmedo, extasiado, sus ojos cerrados y su boca entreabierta le daban un aire exquisito. Metió suavemente un dedo y presionó con poca fuerza.
-Aahh!!.
-Estás bien.
-E..eso creo- dijo con algo de dolor en su rostro- Estaré bien- se relajó de cierta manera dejando que Hitoshi metiera un segundo dedo. Dilató por varios segundos al pecoso hasta que poco a poco se acostumbró a su toque. Sacó los dedos con sumo cuidado.
-¿Puedo?.
-Sí- respondió cerrando los ojos mientras Shinsõ se posicionaba en medio de sus piernas, abriendolas con cuidado.
-Iré despacio- tomó su pene, lo humedeció con algo de saliva y lo llevó hasta la entrada de Midoriya.
-Aahh!!.
-Estás bien!.
-Sí- dijo apretando los dientes mientras hundía sus dedos en la espalda del pelimorado.
-Sí duele mucho, avísame y paramos.
-De acuerdo.
Shinsõ comenzó a moverse de manera pausada, entrando cada vez más hasta el fondo de Izuku, por cada embestida, el pecoso soltaba un gemido. El sudor en sus pieles, el aire llenándose de voces de placer, Hitoshi cumpliendo un sueño que jamás creyó que pasaría, Midoriya aferrándose a las nalgas del pelimorado, profundizando más su toque. Las húmedas y estrechas paredes del pecoso invitaban a un placer despanpanante. Calidez y suavidad combinada con ese rostro tan bello que lo llamaba a la lujuria.
-Y...yo, me, me vengo- dijo apretando toda su parte baja, hasta los pies.
-Vente conmigo- susurró en su oído cómo un llamado a la eternidad.
-Haaa haa ahh!!!- un orgasmo que llevó a Midoriya más allá del campo.
-Te quiero- le dijo mirándolo a los ojos mientras se corría dentro suyo.
Fin flashback.
Izuku estaba mareado, no sabía que mierda responder después del medio numerito que se había mandado la noche anterior. Maldito whisky, él no era así, aunque tampoco entendió que pasó por su cabeza al atacar literalmente a su compañero. Trató de moverse, pero le dolía todo el culo, miró bajo suyo encontrándose con algo de sangre, no mucha ya que Shinsõ tuvo la precaución de prepararlo bien. Quería enterrarse vivo, morir ahí mismo, qué podía decir ahora, nunca se había planteado la idea de que le gustaran los hombres, en realidad ni sabía a quién mierda le gustaba. Sus ojos estaban abiertos de la sorpresa, no así su boca, pues no emitía palabra alguna.
-Escucha, lamento lo que ocurrió anoche Midoriya, no debí acceder. Estabas borracho y era muy probable que no te acordaras o más bien que te arrepintieras. Esto no saldrá de acá, olvidémonos que sucedió, sólo fue una mala jugada del alcohol- dijo levantándose de la cama.
-Espera- el nombrado se giró- Lo siento- dijo bajando la mirada.
-Yo lo siento más- Shinsõ sacó una toalla, algo de ropa y se fue al baño, Izuku quedó en completo silencio. No sabía que hacer, estaba aturdido por lo ocurrido, más por todo lo que le dijo a su compañero.
-Dios mío, que hice.
Dos cabañas más allá las cosas no eran de las mejores. Kirishima se despertó de pronto mirando confundido a su alrededor, notó que no estaba en la habitación con Bakugõ, si no sobre dos colchones en el suelo, su rostro de confusión lo decía todo. Se sentó mirando casi con ataque surtido a quién dormía a su lado, levantó las ropas de cama para hayarse junto a su acompañante completamente desnudos.
-Qué mierda pasó- se dijo para sí mismo, volvió a mirar, Kaminari dormía plácidamente- Debo irme, esto no pasó, no pudo haber pasado- se levantó con sigilo, se puso la ropa rápidamente y salió casi de vuelo. Al salir vio a Sero durmiendo en el sillón, dio gracias que no fue al dormitorio. Entró casi a tropezones al cuarto que compartía con Bakugõ, el cenizo se estaba despertando, vio a su amigo pálido, con la ropa medio puesta y el rostro desfigurado.
-Dónde dormiste pelos de mierda- le dijo mientras se sentaba en la cama y se sacaba los audífonos del celular, se había dormido escuchando música.
No hubo respuesta, Eijiro continuaba en shock por la imagen recién vista. Por más que trataba no lograba recordar que mierda había pasado la noche anterior, tenía los ojos perdidos.
-Oye!! Te estoy hablando!!.
-¿Ah? Quién! Yo no fui!.
-¿Qué mierda te pasa idiota?!.
-Bakugõ.
-Qué- a pesar de ser rudo, Katsuki se estaba comenzando a preocupar por Kirishima, nunca lo había visto con ese rostro tan demacrado.
-Sí uno no se acuerda, no pasó ¿cierto?. Es decir, puede haber sido una mala jugada.
-¿Qué putas? ¿De qué mierda hablas?.
-Sólo responde lo que te pregunté- le dijo con un tono entre serio y suplicante.
-Bueno, que sí no te acuerdas, para ti no pasó, eso no quita que sí haya pasado.
Kirishima se dejó caer en el piso sentado, tomó su cabeza con ambas manos sin poder creerlo aún.
-¿Me puedes explicar que mierda te pasa?.
-Nada. Sólo me dormí en el sillón del comedor.
-¿Y eso es tan terrible?.
-Sí, bueno no. Olvídalo- se tendió sobre su cama boca abajo.
-Iré a ducharme- Eijiro no le respondió, Bakugõ sacó sus cosas y se fue al baño.
Sero despertó más doblado que culebra, le dolía el cuello y la cabeza. Se levantó del sillón y fue hasta la habitación, al abrir se encontró con la extraña escena. Kaminari durmiendo a pata suelta sobre dos colchones en el piso. El pelinegro algo contrariado despertó al rubio eléctrico que estaba completamente desnudo.
-¿Qué pasó acá?.
-¿Eh?.
-Kamimari, te pregunto que pasó acá. ¿Porqué sacaste los colchones? ¿Y qué haces desnudo durmiendo en el suelo?.
-Yo...- trató de moverse pero un dolor agudo y punzante le voló el culo- Mierda!!.
-Qué pasó!.
Denki levantó las ropas y con horror descubrió qué tenía sangre.
-Dios mío!!- gritó Sero- Sangre!! Kaminari qué pasó!.
-No lo sé!! Auch!!.
-Qué te duele!.
-El trasero- dijo afirmandose la cola.
Hanta preocupado se acercó a su amigo, lo ayudó a levantarse, éste se cubrió con una toalla y a las duras penas llegaron al baño. Momento justo para ver salir al rubio cenizo.
-Qué mierda- dijo Bakugõ al ver a sus amigos.
-Kaminari está herido. Es decir, no sabe qué pasó, dice que le duele toda la parte baja y había sangre.
-¿Sangre?.
-Sí, en la cama, bueno en los colchones.
Bakugõ cada vez entendía menos. Primero su mejor amigo apareció de la nada con cara de orto y ahora tal parece que a Kaminari le habían roto el orto y nadie sabía nada. No quiso pensar mucho, dejó espacio libre para que Sero y Denki entraran al baño. El pelinegro ayudó a su amigo a ducharse.
-Aún no entiendo que mierda te pasó. Es decir, ¿cómo no recuerdas nada? ¿Tanto bebiste?.
-No lo sé! Te digo que no recuerdo nada. Bueno, sólo que me tome hasta las molestias y alguien vino a dejarme a la cabaña, supongo.
-Él único que vino a dejarte fue Kirishima.
El rubio comenzó a palidecer más de lo que estaba. De verdad no recordaba nada de la noche pasada, además su trasero dolía horrible.
Se bañó a duras penas, quejándose de vez en cuándo del bendito dolor.
Sero lo ayudó a salir de la ducha, lo envolvió en la toalla y lo sacó del baño. Estuvo con él en la habitación mientras se vestía, el pobre Kaminari por más que trataba de recordar algo, su mente se nublaba.
-Vamos a desayunar- le dijo Hanta con algo de pesar, estaba preocupado por su amigo, porque no sabía que le pasaba y más por la sangre que vio.
Shinsõ no regresó a la habitación, salió del baño y se fue directo al patio. Todoroki que estaba listo, le dijo a Iida y los demás que fueran con el resto, ellos los alcanzarían.
-Permiso- entró al cuarto encontrándose con Midoriya aún acostado, desnudo y el rostro demacrado- ¿Izuku?.
-Shotõ-kun- dijo con sus ojos llenos de lágrimas- Hice algo malo.
-¿Qué?.
-Bueno, yo...
-Tú.
-Yo...
-Izuku.
-Tuve relaciones con Shinsõ-kun- le largó de pronto, Todoroki quedó medio aturdido por la información.
-¿Cómo dices?.
-Qué tuve sexo con Hitoshi.
Todoroki trató de recuperar la compostura y unir cada palabra dicha por el pecoso, debía ser un apoyo para su mejor amigo, aunque ¿qué se supone que debía decir? ¿felicidades? ¿porqué lo hiciste? ¿qué pasó? ¿cómo fue?. Respiró hondo y buscó las palabras correctas.
-Escucha, ¿me puedes explicar con calma que fue lo qué pasó?.
-Shinsõ-kun vino a dejarme, yo...
-Izuku.
-Yo me puse algo "cariñoso".
-¿Cariñoso?.
-Ya no me hagas repetirlo- dijo escondiendo su rostro- No sé que me pasó, no era yo. Bueno sí era yo, pero no quise.
-Izuku, tienes una madeja de enredos y me estás dejando peor.
-Escucha, lo seduje.
-¿Lo sedujiste? Eres tan irresistible amigo- se burló el bicolor para relajar el ambiente.
-No te burles!.
-Lo siento. Disculpa- Midoriya estaba a punto de ponerse a llorar de nuevo- Izuku, ¿él te dijo algo más?.
-Bueno, me contó todo lo qué pasó.
-Y.
-Bueno, me dijo que me quería- estaba sonrojado hasta la última célula de su cuerpo- Shotõ-kun que hago, es decir cómo arreglo esto, ¡¡tuve sexo con un chico, mi primera vez con un hombre!! Dios mío- estaba más pálido que antes.
-Izuku cálmate. No creo que eso sea algo tan terrible. Peor sería que Shinsõ fuese un matón o una mala persona, además dijo que te quería.
-Pero...
-Pero tú no sabes lo que sientes. Izuku no te presiones, amigo, de verdad. Mira las cosas pasaron por algo y sí fue un error, bueno se sacará alguna enseñanza. Pero sí le sigues dando vueltas y preocupándote te estresaras. Ven, levántate y vamos a la ducha, te ayudaré.
-Gracias- Midoriya cabizbajo se levantó de la cama, Todoroki lo cubrió con una toalla y lo ayudó a caminar. Dolía sí, pero no tanto, no cómo el pobre de Denki.
Después de una hora salieron de la cabaña y fueron con sus compañeros a tomar desayuno, lo peor es que aún restaba toda una noche y un día antes de volver. Se sentaron mientras las chicas servían la leche y colocaban el pan. Tokoyami y Asui estaban muy conversadores, la ranita de vez en cuándo se reía de las bromas que le largaba el chico ave. Tôru y Ojiro planeaban pasar la tarde conociéndose mejor, aunque el rubio estaba algo preocupado por su amigo. Shinsõ había llegado en completo silencio, saludó a todos y se sentó, sin embargo su rostro estaba demacrado. Más tarde hablaría con él.
-Kaminari ¿no vas a sentarte?.
-No Jiro! Gracias, jeje, es que prefiero estar de pie.
-Bien, aquí tienes tu tazón.
-Gracias!.
Kirishima estaba situado lo más lejos posible del rubio eléctrico. No le había dirigido la palabra desde el beso. Tal vez estaba enojado o se había arrepentido. De todas maneras Kaminari debía hablar con él con respecto a lo que había pasado la noche anterior. Tal vez él sabría quién durmió a su lado, o quién rayos le había partido el culo.
En esos momentos llegaban Todoroki y Midoriya, el peliverde venía casi escondido detrás del bicolor. Se sentaron al lado de Eijiro.
-Midoriya-kun ¿estás bien? Tienes el rostro algo pálido.
-Estoy bien Uraraka-san.
-Sí te sientes mal podemos llevarte al hospital- dijo Iida.
-No, no- dijo moviendo sus manos mientras sonreía- Estoy bien.
-Todoroki-san- se acercó Momo- ¿Quieres leche?- sin querer el bicolor miró su delantera.
-Sí, gracias- la pelinegra le sirvió en un tazón de leche tibia.
Las chicas fueron las que más hablaron mientras desayunaban, los chicos aportaban con cortas respuestas o alguna que otra opinión. Kirishima en todo momento evitó cualquier tipo de contacto visual con Denki, esto a su amigo lo estaba preocupando. Por su lado Shinsõ estaba dispuesto a pedirle a Todoroki que cambiaran de lugar, para que Midoriya no se sintiera presionado.
Luego del desayuno, Sero y Kaminari se ofrecieron para lavar las cosas, mientras los demás iban a la piscina o hacían otra cosa.
-¿Sabes que le ocurre a Kirishima? A estado evitándome.
-No, conmigo está bien.
-Mmm.
-¿Quieres qué hable con él?.
-No Sero, no te preocupes.
-Bien. A todo esto, ¿cómo sigues del dolor?.
-Mientras no me mueva, creo que estaré bien.
-En algún momento te acordarás.
-Yo espero que no. Prefiero pensar que me caí.
-Cómo digas.
En la piscina, Iida junto a Ojiro, Tokoyami y Shinsõ jugaban volleyball, las chicas tomaban sol alrededor de ésta. Midoriya estaba sobre un colchón flotante, Todoroki a su lado fielmente trataba de subirle el ánimo.
-Oye pelos de mierda.
-Qué bro.
-¿Porqué evitas al pikachu?.
Creyó que nadie se daría cuenta, pero aquélla extraña actitud no pasaría por alto a los ojos de su mejor amigo.
-¿Qué? Jajaja, son ideas tuyas.
-¿Sí?.
-Sí bro!!- dijo con su gran sonrisa y se lanzó en un piquero a la piscina.
Mina y las chicas observaban a sus amigos cómo jugaban.
-Al menos Tsuyu y Tôru avanzaron. Bueno y Momo besó a Todoroki- dijo Ochaco.
-Y nosotras cero avance- dijo Jiro viendo a su rubio eléctrico acercarse a la piscina.
-Al menos dijo que te encontraba linda. Yo de Kirishima estoy en nada, además que hoy se levantó más extraño de lo común.
-Ánimo chicas, el año está recién comenzando.
-Sí, yupi- dijo la rosada hudiendo su rostro en la toalla.
Kaminari y Sero caminaban a la piscina, decidida a no sé qué, Jiro se levantó de su lugar y corrió hacia los recién llegados.
-Chicos!! Por fin se animan!!- les gritó la rockera acercándose, había una pequeña salida de pasto y sin darse cuenta tropezó cayendo sobre Kaminari. Con la fuerza el rubio sólo atinó a abrazarla mientras caían de espaldas. Jiro sólo cerró los ojos.
-¿Estás bien?- Kyoka abrió los ojos encontrándose a escasos centímetros del rostro del rubio, ambos chocaron miradas.
-Yo...- la chica quedó perdida en esas orbes color oro, de pronto un recuerdo desagradable se apoderó de su mente, el beso que se dio con Kirishima, unas lágrimas brotaron de sus ojos.
-¿Jiro?- preguntó Denki tratando de sentarse.
La chica sin pensarlo se acercó y lo besó.
El rubio quedó en shock al igual que Sero que observaba atónito la escena. Sus amigas tendidas en las toallas quedaron boquiabiertas al ver la osadía de Kyoka frente a Kaminari.
Los varones que estaban en la piscina también quedaron sorprendidos con el beso.
-Lo siento!!- Jiro se levantó de pronto sonrojada por su propia acción- Lo lamento, disculpa Kaminari.
-Yo... bueno, me sorprendió.
-Disculpa- Kyoka quería enterrarse viva, ni ella se explicaba que había pasado, el sólo recordar el beso con Kirishima le molestaba de sobremanera. Tal vez esta fue la manera para que Denki entendiera sus sentimientos.
-Tranquila- se levantó del suelo- Creí que te habías golpeado y por eso llorabas.
-No- dijo mirando hacia otro lado- Sólo fue un mal recuerdo.
-Ah.
Sero se había adelantado incorporándose a su grupo.
-Qué fue toda esa mierda- dijo Bakugõ.
-Pues no lo sé, Jiro cayó sobre Kaminari y de pronto lo besó, después se deciso en disculpas. Y ahora no sé porqué yo me vine.
A los minutos llegó Kaminari al bakusquad, se sacó la polera y se metió a la piscina junto a los demás.
-Qué te dijo Jiro- preguntó Sero.
-Bueno, dijo que le gustaba.
-¿A la metalera??- se rió Bakugõ.
-Es bonita y simpática, pero.
-Pero qué.
-No sé, no tengo cabeza para pensar en esas cosas todavía- le contestó al pelinegro, mientras hablaban sintió una mirada sobre su persona, Kirishima no había dicho palabra alguna, sólo lo observaba en silencio.
-Fuiste a dejarme anoche- le dijo de pronto el rubio sacándolo de sus pensamientos- Eso me dijieron los chicos, Kirishima.
El pelirrojo se puso de todos colores, Bakugõ y Sero miraban a ambos chicos.
-Y bien.
-Sí, yo, fui a dejarte.
-Ajá, y me puedes decir sí pasó algo inusual.
-No sé- respondió sin pensarlo- No sé nada Kaminari.
-Bien, gracias amigo- le dijo el rubio notando esa extraña aura en Eijiro.
Por su lado Midoriya se había salido de la piscina y estaba tendido sobre una toalla durmiendo bajo un quitasol. Shotõ había ido por un vaso de agua, en el camino Shinsõ lo interceptó.
-Todoroki, podemos hablar.
-Claro.
-Bueno, yo quería saber sí me puedes cambiar de lugar en las habitaciones.
-¿Porqué? ¿Sucedió algo con Midoriya?- preguntó inocentemente.
-No, bueno no puedo explicarte ahora, sólo quiero que este tranquilo- los ojos del pelimorado decían la verdad.
-Está bien, cambiaremos.
-Gracias Todoroki- hizo una pequeña reverencia y se alejó hacia las cabañas.
La tarde se mantuvo igual, el hermetismo se mantenía en varios. Las chicas estaban casi en shock por la declaración de Kyoka a Kaminari. Aunque el rubio no dijo que sí, tampoco se negó a una posibilidad, lo que dejaba una pequeña esperanza a Jiro.
La cena la hiceron al aire libre, Mina estaba decidida a hablar con Kirishima, necesitaba una respuesta, pues tampoco perdería su tiempo sí era un no.
Después de comer y ordenar, decidieron jugar cartas, mientras Iida las revolvía, Ashido se acercó a su amigo.
-¿Podemos hablar un momento Kiri?.
-Claro- ambos se levantaron de la mesa y se dirigieron más allá de la piscina, se sentaron en el pasto mirando las estrellas.
-Kiri- le dijo la chica- Te diré algo, pues necesito saber una respuesta.
El pelirrojo la miraba casi sin entender.
-Invitamos a los chicos a este lugar con un segundo propósito, y era el de confesarnos a los chicos que nos gustaban.
Eijiro comenzó a entender para dónde iba todo esto. Sin embargo él sólo veía a Mina cómo su amiga, tras conocerla desde secundaria. A eso se sumaba que Sero era quién gustaba de la rosada.
-Lo que quiero decir es que tú me gustas.
-Mina, te conozco desde hace tiempo y de verdad agradezco tus sentimientos, pero en realidad eres mi mejor amiga y no creo que eso cambie.
-Ya veo- dijo bajando la mirada- Sólo es por es por eso o es por que hay alguien.
-¿Alguien?- se quedó en silencio, cuándo de la nada llegó una imagen flash a su cerebro.
Un rojo furioso subió a sus mejillas y sus ojos casi salieron de la impresión.
-¿Kiri estás bien?.
-Y...yo, sí Mina, es...toy bien- dijo perdido en la estrellas- Qué fue lo que hice- se dijo para sí mismo.
-Bien, sí no hay nada más de que hablar, volvamos con los chicos- le sonrió Ashido.
Kirishima se levantó y siguió a su amiga.
Tras jugar varias partidas y que Tokoyami y Iida ganaran en varios empates, mientras Bakugõ prometía matarlos por que perdió en todas las apuestas, decidieron ir a descansar, mañana sería el último día en el campo, debían volver a U.A y prepararse para comenzar las pasantías por las agencias.
Se dispersaron a sus lugares para ir a descansar. Dejaron todo ordenado antes.
Todoroki entró a la habitación sorprendiendo a Midoriya.
-Esperabas a alguien más, Izuku.
-Creí que era Shinsõ-kun- dijo algo extrañado.
-Me pidió cambiar de habitación- le contó mientras se cambiaba la ropa para dormir.
-¿Porqué? ¿Está enojado?.
-No lo creo, me dijo que lo hacía por que quería que estuvieras tranquilo. Vi en sus ojos que era verdad y accedí.
-Ya veo.
-Él no es un chico malo, Izuku.
-Lo sé Shotõ-kun- dijo acostándose.
-Bien, que descanses.
-Tú también.
GRACIAS X LEER