—Bueno, entonces no tienes que preocuparte—observó el Padre Viktor con tono completamente neutral que claramente indicaba que no le creía ni una sola palabra de su negación—. Si realmente no sientes nada genuino por ella más allá de necesidad estratégica, entonces es simplemente tarea profesional que debes completar como cualquier otra operación de negocios. Solo necesitas tratar de conquistarla con métodos correctos y apropiados para no envolver tu corazón. Hizo pausa significativa: —No todas las mujeres son iguales, Ezra. Ten paciencia. Solo… trata de conquistarla de una manera más romántica no se para que puedas establecer tus planes. —Da—asintió Ezra, sintiendo alivio de poder cambiar dirección de esta conversación incómoda que estaba tocando nervios que prefería mantener enterrado

