Minutos antes... Melanie se despertó sobresaltada, con su corazón dando un salto violento en su pecho. 4:45 PM —Oh no, me quedé dormida —murmuró con voz ronca por el sueño, con pánico filtrándose en cada sílaba. Se incorporó de la cama con movimiento brusco que hizo que Hanson, quien había estado acurrucado junto a ella durante su siesta accidental, rodara sobre su espalda con ladrido sorprendido. El cachorro la miró con esos ojos negr0s confundidos, con su colita moviéndose lentamente como si preguntara qué emergencia justificaba este despertar tan abrupto. Melanie no tenía tiempo para explicaciones caninas. Se levantó de un salto, ignorando la protesta leve de su pie lastimado que aún no había sanado completamente. El apartamento a su alrededor era un desastre absoluto que hacía qu

