Estaba perdida, no sabia que hacer y me iban a matar por haber perdido a un portador, ¿Qué se suponía que iba a hacer?, ¿con qué cara me presentaría ante mi creador?, tenía que hacer que regrese a toda costa. Me metí al baño y desbloqueé el espejo para ingresar en el infierno. Unos de los demonios guardianes, me sujetaron con fuerza y me llevaron junto a los gobernantes. Itan se enfureció por mi llegada y ordenó que me expulsaran, pero Angie se lo impidió. -Déjenla. -¿Sigues en contacto con ella? -Y, ¿Qué si así fuera? -Es un ángel y tu un demonio. -¿En serio?, no me había dado cuenta, ¿Por qué se empeñan en reclamármelo? -Ya no puedes tener la vida que llevabas antes, entiéndelo de una vez. -Ella decidió venir, yo no se lo pedí. Ambos me fulminaron con la mirada y los enfrente

