CAPÍTULO 3

2903 Words
Al terminar todo el alboroto que ocasiono Elena, cada quien se dirigió a su aula. Todo el día me la pasé molesta, la mayoría de mis compañeros estaban hablando a mis espaldas, pero no se atrevían a retarme. Corren el riesgo de terminar igual que ella o peor, ya que el príncipe Logan estaba de por medio. Al terminar las clases mi hermana se tomó el tiempo de recogerme y llevarme a casa. Al entrar al auto suspiré de cansancio, ella no comento nada. Sabe en la difícil situación en la que me encuentro. Traté de parecer lo más normal que pude, pero mis nervios ya estaban comenzando a matarme. "¿Y esa pulsera?" pregunto mi hermana. La pulsera era de oro y de ella colgaba un dije de un lobo. Fue el primer y único regalo que recibí del joven Logan, esta pulsera se encuentra encantada, ocultando el olor ante todos de su portador. Si, el joven Logan me regalo una pulsera para que nadie se enterara de que me acostaba con él y así ocultar mi aroma. "Me la regalo Cindy" mentí. "Es linda" asentí un poco desanimada por el origen de esta. Después de unos meses me la quitaré. Esperaré pacientemente a que su aroma salga de mi piel. Al llegar a casa, cenamos como una familia normal. Trate de disfrutar nuestra cena e interactuar más don mi familia porque lo más probable es que yo ya no esté aquí en los próximos meses. No sé si con vida o muerta, pero quería que mi familia tuviera buenos recuerdos de mí. A la mañana siguiente tome la decisión de que comenzaría a hacerme amiga de la futura luna. Así que ese día me puse el uniforme tempranamente para que al terminar de hacerme amiga de Bella iría directamente a clases. Eras las 11:30 cuando llegué a la casa de los Alfa. Pero antes de tocar la puerta la recibió el príncipe Logan. "¿Qué mierda haces aquí?" me pregunto bruscamente. Estaba un poco molesta con su actitud, yo no había hecho nada. Solo quería sobrevivir. "He venido a ver a Bella" Al decir su nombre, él tomó mi brazo y comenzó a dirigirme a su despacho con brusquedad. Al abrir la puerta me empujo muy fuerte, tirándome al piso y dejando marcas en mi brazo. "Si se te ocurre hacerle algo a Bella, te mataré" demando muy serio. "¿Por quién me toma joven Logan? Nunca lastimaría a algún ser vivo. Podre ser muchas cosas, pero una asesina, nunca" me levante del suelo muy débilmente y con la otra mano tome mi brazo lastimado, tratando de calmar el dolor. "Más te vale Sierra, sé que querías ser la futura Luna de la manada y con la llegada de Bella arruine tus planes" me miro con una cara de asco hasta que poso su mirada en mi mano, en donde estaba la pulsera que él me regalo. "Ni se te ocurra quitarte esa cosa" señalo" No quiero que Bella se entere de que me estuve acostando contigo" Negué moviendo la cabeza no queriendo contestarle. "No te preocupes, no le diré que te cogiste a una niña de 15 años" Él gruñó molesto. "¡Me drogaste y te aprovechaste de mí!" "¡Pues lo lamento!" grite de igual manera. Este es uno de los momentos en donde agradezco que todos los cuartos son insonorizados. "Lamento haberme enamorado de ti y no encontrar otra forma de acercarme a ti" mis ojos estaban comenzando a llenarse de agua, pero me mordí la lengua tratando de aguantarme todo el sufrimiento. Él quedó en silencio por unos momentos, pero no encontró que decirme. "No tienes que preocuparte de que le haga algo a la Luna Bella, tampoco de que los intente separar. Tengo un orgullo tan grande, que no me permite interponerme entre ustedes". Me seque las pocas lágrimas que tenía y me gire. Dándole la espalda. Camine a paso lento a la puerta del despacho. "Fue un error tratar de hacerme amiga de Bella e intentar reparar nuestra vergonzosa relación". Salí de la habitación y caminé hacia el acceso principal. Al abrir la puerta una voz me detuvo. "Querida, ¿Por qué no dijiste que vendrías?" me pregunto la luna de la manada y madre del joven Logan. Junto a ella venía Bella. Ella estaba sonrojada y con una blusa de cuello de tortuga. Ya me imagino la tortura que vivió en la noche, además de que su aroma la delata. Ella ya estaba impregnada del olor de Logan y ya habían pasado la noche juntos. Trate de reprimir mis sentimientos y conteste cortésmente. "Quise venir a hacer plática con la señorita Bella, pero creo que mejor regreso otro día." Trate de alejarme de esta casa para poder ir a algún lugar lejano y llorar. "¿Iras a clase? ¿Pero no entran hasta las dos de la tarde? Ven quedarte a desayunar con nosotros." Trate de negarme, pero me tomó de la mano y me dirigió a la cocina. "Estaba a punto de cocinar, ven siéntate junto a Bella y has amistad con ella. No tiene ningún amigo o persona joven que la acompañe". Muy a regañadientes me senté en la gran isla que tenía en la cocina junto a Bella, esperando con ansias el desayuno. Ella se sentó muy nerviosa a mi lado y trato de hacer plática conmigo. "Tú eres la chica que me mancho el día de la fiesta" comento. No sé si fue con malicia o no, pero me sentí muy incómoda con su comentario. "Si" baje la mirada sonrojada, que pena que la luna se entere de esto y crea que lo hice a propósito "Realmente lo lamento, ese día me gire muy bruscamente y los manche. Perdón." Volví a disculparme. "Oh, está bien, no te preocupes. Solo fue un vestido, no pasó nada. Solamente lo comenté para afirmar que eras tú la de ese día. Sin el maquillaje te ves muy linda y tierna" Volví a sonrojarme, pero esta vez ya no solo mis mejillas estaban rojas, sino toda mi cara y parte de mis orejas. Las podía sentir calientes. "Eso es porque aún no se ha transformado, una vez que se transforme todos sus rasgos se va a afilar y será una gran y exótica belleza, yo lo sé" Afirmo la luna. Quería cavar un hueco y enterrarme. Ellas se estaban burlando de mí al verme como me sonrojaba por sus halagos. Ambas comenzaron a reír. Bella, me tomo de la mano y me miro a los ojos. "Eres muy linda" "Tú eres mucho más linda, tienes la piel tan blanda como la nieve y unos ojos tan lindos y azules como el cielo". Ella comenzó a reír y su rostro comenzó a sonrojarse. "Eres muy amable, hubiera deseado que fuéramos amigas" Esa frase la tome como una señal y entrelace nuestras manos con determinación. "Si no es muy atrevido de mi parte, ¿Por qué no lo somos? Yo te ayudaré a acoplarte a la manada y regañaré a los que te molesten". Hable rápido. No podía dejar que esta oportunidad se me fuera de las manos, quería vivir a más no poder. Tener un apuesto mate e hijos y poder criarlos con normalidad. Como cualquier familia normal. Su sonrisa comenzó a apagarse y comenzó a reír torpemente. "Yo... creo que eso sería de lo más lindo y agradable" "Claro, podremos ir a-"me interrumpió. "Pero considero que lo mejor sería que no. Hay algo que no les comenté" dejo de mirarme y miro fijamente a la Luna. "Tengo cáncer, y estoy en etapa terminal. A lo mucho dos meses me quedan" El plato de cerámica que tenía la Luna cayó de repente. Quedando la cocina con un incómodo silencio. Reaccione más rápido y me acerque a la Luna a levantar el plato. Detrás de mí se acercó Bella para ayudarme a levantar el plato roto pero la luna se movió bruscamente de su lugar, tirando otra cosa de la isla. Era un bote de vidrio lleno de vinagre. Callo en el suelo, lastimando a Bella, sangrando parte de sus pies. Yo al encontrarme agachada, en el suelo levantando el plato, recibí de lleno el aroma del vinagre. Impregnando mi olfato del fuerte olor. Bella soltó y leve grito y yo con la otra mano tape mi nariz, mareándome al instante por el fuerte aroma y comenzando a dolerme la cabeza. "No puede ser cierto" susurro la luna de la manada, tratando de despabilarse. La puerta se abrió bruscamente y a mi parecer creo que la escena no fue de la más satisfactoria para el joven Logan. "¡Bella!" grito acercándose a ella velozmente y cargándola con ambos brazos. "Logan" exclamo sorprendida Bella por la repentina aparición de Logan. En ese momento todos se encontraban alejados de mí. La luna tratando de recomponerse por la noticia que le acaba de dar la joven Bella, y la pareja de enamorados tratando de alejarse del vidrio tirado. "Tú" me miro muy enojado, podía verlo casi sacar los colmillos "Te dije que si le hacías algo, terminarías muerta Sierra" "Y-Yo" comencé a balbucear nerviosa, por la repentina entrada de Logan y por el fuerte sonido de su voz, terminé lastimándome los dedos, cortando mi piel con un poco de profundidad y comenzando a sangrarme. Mi vista estaba un poco nublada por el olor a vinagre y terminé volviendo a tirar el plato que ya había recogido para tocarme la cabeza. "No quieras verte como la víctima en este momento Sierra, te dije que si Bella terminaba lastimada por tu culpa te iba a matar". "Espere príncipe Logan, déjeme explicarle. Fue un accidente" traté de defenderme, pero a un lado callo desmayada la Luna de la manada. "Madre" volvió a gritar Logan. En ese momento llego el Alfa de la manada, preocupándose por su esposa. "¡Amelia!, ¿Pero qué rayos paso aquí?" pregunto ahora preocupado el Alfa. Varios lacayos entraron a la cocina junto al Alfa y me tomaron por ambos brazos, como si fuera una persona sumamente peligrosa. Mierda, solo soy una niña de 15 años. "Llamen al doctor de la manada y lleven a Amelia y a Bella a sus habitaciones para que descansen y sanen sus heridas" Ordeno el Alfa a sus hombres "Y tú, en un momento decidiré que hacer contigo" Me miro muy molesto el Alfa. "Espera, todo es un malentendido, ella no hizo nada" trato de defenderme Bella. Pero nadie le hacía caso. Es en vano, ellos no hacen caso cuando su mate está en peligro o sale lastimada. "Llévenla a su habitación" hablo el príncipe Logan, entregando a su mate a uno de sus hombres. "Esperen, no, ¡No! ¡Escúchenme, ella no hizo nada! ¡No le hagan nada malo!" comenzó a gritar preocupada por mí. Ella comenzó a patalear y tratar de zafarse de los brazos del lobo. Me tenían sujeta dos guardias y me llevaron muy bruscamente a la sala, en donde ya estaba esperando el Alfa junto a su hijo. La puerta se abrió bruscamente, entrando mi padre muy preocupado junto a mis hermanos. "Alfa, príncipe Logan" saludo mi padre con nerviosismo "¿Qué sucede?" pregunto. Trato de acercarse a mí, pero otros lobos lo impidieron. "Tu hija termino lastimando a ambas lunas, una físicamente y la otra mentalmente" "Ella ya estaba advertida de que si le hacía algo a Bella la asesinaría" y dale con asesinar. Le cambio el semblante a mi familia, mirándome muy preocupados. "¡Padre! ¡Todo es un malentendido!" traté de defenderme, aún no quería morir. "Yo no lastime a nadie" Comencé a sollozar preocupada. "Atentó contra la vida de ambas lunas, merece la muerte" hablo Logan. "¡No!" grité ya desesperada. Por qué mierda nadie me creía. "Yo nunca atentaría contra la vida de algún ser vivo, menos el de la Luna" mis lágrimas caían desesperadamente mirando a Logan. Él solo me miraba con rabia. "Padre, tú me conoces, yo nunca haría algo así, fue un accidente, el bote de vidrio callo y termino lastimando a la señorita Bella". Trate de zafarme para poder suplicar más por mi vida, pero los lobos me sujetaban muy fuertemente, además que no me encontraba en las mejores condiciones. "Entonces ¿Por qué se desmayó la Luna?" preguntó el Alfa. "Eso fue..." trate de hablar, pero era un tema delicado que a mí no me correspondía decir. "Lo que imagine" "Espere, yo no puedo decirles, pero si esperamos a que despierte la Luna, ella podrá explicarles" trate de que la luna testificara por mí. "No, ya atentaste contra la vida de las Lunas una vez, no habrá una segunda oportunidad" "Hay que matarla" hablo Logan. "¡No!" grito mi familia. "Alfa, por favor, tenga piedad. Mi hija solo tiene 15 años, que maldad podría hacer una cachorra" alego mi padre por mí. "No lo sé, usted dígname. Mi madre está desmayada y mi mate lastimada y llena de sangre". No sé por qué Logan me odia, realmente no lo entiendo. Tiene un gran resentimiento hacia mí. "Te daré la oportunidad de elegir tu castigo" Mire a mi familia, sabía que este era el momento en el que me tendría que ir de la manada. Hasta el momento en que volvieran a llamarme. Trate de calmar mi llanto y nervios y mire al suelo resignada. "Yo, desertaré" hablé débilmente, pero sabía que si me habían escuchado bien. Mi hermana comenzó a sollozar, nunca en mi vida había visto a mi hermana tan destrozada. Mi padre y mi hermano me veían con los ojos rojos. "Hija...". "No eres tan tonta como creía, ¡porque realmente sabes lo que hiciste!" Logan me miraba con desprecio. "Nosotros también desertaremos" hablo mi hermano, llamando la atención de todos "No" grité "No se preocupen por mí, estaré bien" Mi familia quedo en silencio, aceptando a regañadientes mi decisión. "Te daré la oportunidad de que te despidas de tu familia, pero tienes que salir de la manada en una hora y cortar cualquier comunicación con ellos, hasta en el momento que te llamemos y perdonemos tus actos" hablo el Alfa, un joven lobo le dio a mi padre un celular nuevo, pero descontinuado. Para cuando llegara el momento en el que me permitirían regresar a la manada. Ambos lobos que aún me sostenían de los brazos me soltaron y yo caí de golpe y mi rostro fue directo al suelo, lastimando aún más mi nariz. Mi hermana se acercó corriendo a mí, levantándome del suelo y comenzando a salir de la casa. Mi padre y hermano venían con asombro y pena a la familia del Alfa. Trazando una enemistad entre ellas. Al llegar a casa, mi madre se acercó alarmada a mí, tratando de descifrar todo lo que había ocurrido. Mi padre le dijo brevemente lo que había ocurrido y comenzó a abrasarme desconsoladamente. Trate de reprimir mis lágrimas. "Tengo suerte de aún estoy viva" fue lo único que comente. Todos comenzaron a llorar y a asentir de que tal hecho no haya pasado. Comencé a hacer en una mochila mi maleta, tome documentación importante que necesitaría en algún futuro, dos mudas de ropa y mi cartera con algunas galletas. Mi padre se acercó a mí y me dio una tarjeta de crédito, en donde podría comprar algunas cosas y sacar dinero. Además, me termino dando la dirección y los papeles del carro que había elegido anteriormente. Y en poco tiempo tocaron la puerta una pareja de lobos, escoltándome hacia la entrada de la manada. Al llegar a la entrada casi toda la manada se encontraba viendo cómo es que me desterraban de la manada. Antes de salir por completo de la manada me giré, mirando a mis familiares y amigos con tristeza. Puse mis rodillas y manos en el suelo, suplicando perdón. "Quiero disculparme sinceramente con la familia del Alfa, por mi falta de respeto. Esperaré con ansias el llamado de mi regreso" al levantarme no volví a ver a mi familia y salí caminando hacia el extenso bosque. Para poder llegar a la ciudad humana tenía que caminar alrededor de 5 días. Sin ninguna parada. Si ya hubiera tenido mi primera transformación me tomaría alrededor de medio día en llegar. Pero al ser una cachorra lo tenía aún más difícil, ya que no podía correr en mi forma lobuna, así que comencé a caminar, tomándome mi tiempo y meditando todo lo sucedido. En el camino me termino limpiando la nariz varias veces, puesto que salía sangre de vez en cuando. Estaba comenzando a alarmarme porque ya no podía distinguir los olores. Ya habían pasado alrededor de 4 días caminando. Estaba cada vez más cerca de la ciudad humana. 4 días sin bañarme. 3 días sin dormir en una acogedora cama. 4 días sin comer una comida decente. A lo lejos pude ver un grupo de humanos, por lo visto estaban acampando. Los humanos al escuchar mis pasos se alarman y giran en mi dirección. Al verme quedan un poco asombrados, y la verdad no sé por qué me miran así. "Niña ¿Eres humana?" pregunto uno de los chicos. Eran alrededor de 5 hombres, a mi parecer eran de unos 30 años, la verdad soy muy mala para calcular la edad de las personas. Ellos esperaron muy pacientemente mi respuesta.
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