Gala Mi día laboral no pudo haber iniciado peor, una jaqueca producida por la llamada inoportuna de Francia. Ahora mi mal humor no me deja siquiera sonreír, es que solo a ella se le ocurrió darme esa noticia, y en plena noche. "Uno, dos, tres" voy contando mis pasos, intentando que mi mente se relaje y mi estado de ánimo mejore. —Buenos días, compañera —me dice Angelo, abriendo la puerta de su auto e invitandome a pasar —mi jefe me ha enviado por usted, no quiere que se pierda por estás calles. Es evidente que mi estado de ánimo no va a mejorar con Angelo cerca de mí. Él significa estrés, tensión, falta de cordura, y yo no estoy dispuesta a estar aguantando sus escándalos sin sentido. —No es necesario que vengas a recogerme, seguro que me acostumbraré al camino —comento, para ver si

