Lars Hace tres días que estamos aquí. Exactamente tres. Y todavía no encuentro palabras que puedan abarcar lo que siento. Con Stella hemos hablado mucho. De todo. De nosotros, de lo que se rompió, de lo que quedó a medias y de lo que, quizás, todavía se puede reparar. Ella no me ha alejado, y eso ya es un paso enorme. Pero tampoco se ha acercado del todo. Se mantiene en un punto medio, en un lugar en el que todavía no sé si tengo permiso para alcanzarla. Nos besamos, sí. Y ese instante fue suficiente para que todo mi cuerpo se incendiara con la esperanza. Pero después de eso… nada más. Ni un roce de su mano buscando la mía, ni un gesto que me dijera que se siente segura conmigo. Y lo entiendo. No espero más de lo que ella pueda dar. Le daré tiempo. Todo el tiempo que necesite para volve

