Capítulo 10-Entre locos.

1493 Words
— ¿Se siente bien no?— con su otra mano coloca su proyectil al frente de mis ojos—  mariquita.  Su mano toma forma de puño ocultando la bala de una manera rápida, la posiciona en mi nuca dejándome más aterrorizado tras sentir el frío de la misma. —sube y baja— deja ver sus dientes de forma burlesca,siento miedo—como ya sabes,vamos perra, ya eres experta en esto. Mis oídos escuchan, pero mi cerebro no atiende. —no desobedezcas Murphy—abre sus ojos bruscamente y su puño detrás de mi nuca me obliga a que el cañón de la pistola se introduzca casi hasta mi garganta—¡Así está mejor, pequeño Ángel! Uno,dos y sin pensarlo más un golpe va directamente a su cara,un impulso que no se pudo contener de ninguna manera deja ver mi adrenalina en cuestión  de segundos,no lo quise hacer pero ya le golpeé cerca de su ceja, un color rojizo brota inmediatamente,mis nudillos me duelen y estoy seguro que la hinchazón será brutal,este anillo que compré en la feria ha hecho un estrago en esa pocilga que el tipo lleva como cara. — ¿sólo tienes eso?—sonríe mientras se cubre el ojo con fuerza,siento un frío en mi espalda al ver como me apunta con el arma,podría morir en segundos— yo de ti lo fuera pensado dos veces,infeliz. Da un fuerte empujón que me hace caer bruscamente sobre mis nalgas,la impotencia,el miedo y el arrepentimiento me están dominando en estos momentos, mis ojos parecen estar a punto de salirse y llorar fuera de mi cuerpo. Veo como apunta nuevamente mientras la otra cubre su ojo ensangrentado,mis manos tiemblan.   — De esta no te salvas—  si dirige hasta la mesa grande  que hay  a pocos metros y deja el revólver ahí para volver y agarrarme del brazo del cabello, sacudiéndome como muñeco de trapo y llevándome  hasta el mismo pedazo de tabla,obligándome a sentar.  Una gota de sudor fría baja lentamente por mi sien, mi garganta esta seca  por estar frente a él viéndolo  fijamente.   — el trato es este— habla con ronca voz mientras saca su celular  del bolsillo de su pantalón,lo deja sobre la mesa—¿ vienes por una porquería de estas, no? me quedo analizando lo que este chico dice, y así es,venía por el celular que mi madre ha conseguido con un gran esfuerzo, veo sus parpados caídos y mirada vacía mientras se cubre el ojo derecho,del cual sigue brotando sangre. la mesa ahora cuenta con mi libreta, un revólver y un celular encima de ella. — Métela— agarra la bala y la tira fuertemente hacia mí— la primera vez que jugarás a la ruleta rusa— sonríe entre diente para soltar su última frase entre dientes — quizá la última. niego con mi cabeza e intento escapar. Este azota la mesa brutalmente haciendo rugir la madera que incluso me hiela los huesos.   — ¿vienes por un celular no? si tu ganas te quedas con él— sonríe— si yo gano,pues...   —  No quiero nada—  mis lagrimas caen por mi pálida cara,incluso una de ellas cruza por la comisura de mi boca haciendo saborear lo salado de mi realidad—  so-so — un quejido temeroso sale de mí—  yo so-solo vine a estudiar. mi manos están frías y temblorosas, mis ojos cristalizados.   — que  marica— habla serio—  ¿no vas a sacrificar nada por algo que quieres?, y mírate— se levanta y toma el revolver con su mano para apuntarme y mirarme con frialdad ceguera— eres deplorable,hasta lloras.  me echo hacia atrás con b********d,aprieta el gatillo. — aún la tienes en la mano—  siento el frío proyectil en la palma derecha  tras su ronca voz, me había olvidado completamente de ella—  limpia este reguero  de sangre,nada de esto fuera pasado sino fuera sido por tu culpa. asiento temerosamente.   — sigue ese pasillo— gira su cabeza con tono tosco— ahí encontrarás todo,pero muévete— habla antes de irse por las mismas escaleras que dejaron caer ese demonio al primer piso de la casa tras la despedida de su madre. mis manos  tiemblan aún como locas, ver ese pasillo largo me hace sentir seguro por una extraña razón, así que cuando el enfermo mental  de Cameron está en el segundo piso por completo empiezo a caminar en esa dirección de manera lenta, viendo como las dos paredes parecieran saludarme, o eso creía. — Vaya reguero de sangre—siento un murmullo a mis espaldas— ¿no te da asco lo que me has hecho Murphy?     — no lo hice con intención— me detengo y doy un gran suspiro—te lo recompensaré,lo siento Cameron. — No tienes nada que recompensarme—se escucha una pequeña carcajada—solo toca la pared. — pe-pe—giro bruscamente para percatarme que no hay nadie. Mi cabeza me está volviendo loco  más de lo normal,últimamente estoy escuchando voces atrás de mi nuca que me erizan la piel para percatarme que no es nadie,eso creo,doy un pequeño paso y me detengo para poder tocar la pared como cameron me lo ha indicado, uno dos tres hasta 8 veces seguidas. sigo caminando después de cumplir mi pequeña misión,observo el estrecho cuarto donde puedo ver lo  que necesito para limpiar lo que he provocado. ... Entre los crueles diversos destinos e historias amargas no existen muchas diferencias entre ellas. La primera simplemente te marca desde un comienzo sin importar lo que hagas. La segunda no le importa cuando y dónde te abofeteará. La tercera no muy conocida,es un poco de ambas, mi realidad. — No des por sentado que esto se quedará en la nada—  se queda observando mi rostro,guarda sus manos en los bolsillos de su pantalón —  Quizá hoy no sea tu día, claramente no fue ayer, pero nadie te lo promete mañana— muestra sus manos y deja relucir una afilada hoja— incluso esta navaja tiene más valor que esa mierda por la cual reclamas.   — mmm — hace momento fue un revolver, ahora esto, por favor Cameron esto me asusta. —  No, no no —Me observa desafiante— no he terminado contigo, ¿Qué quieres por tu silencio? no me creas tan estúpido, ambos sabemos que saldrás a la comisaría y darás un buen dolor de cabeza, no espera, es más—    juega con la navaja con sus manos —  ¿dame una buena razón para que no te la clave en la para callarte de una vez? mi cerebro analiza la situación rotundamente, buscando una buena solución e incluso un claro chantaje para este menudo gilipollas.   —   Dile que conoces su secreto —La voz atrás de mi nuca me recalca  suavemente—dile que ya sabes. es hora de tomar de nuevo mis medicamentos, esto ya me preocupa   — Conoces su secreto —  la voz imaginaria de Cameron me lo recalca de nuevo —Que se lo digas maldita sea— Grita brutalmente en mi cabeza antes de desaparecer. — Cállate, tú no sabes nada— abro mi boca vociferando bruscamente y la respuesta de Cameron es de sorpresa. El chico que está sentado al frente mio y con la navaja en mano se levanta enviando su cuerpo hasta adelante, recostando su peso sobre la mesa, lo suficiente para  que sus manos se encuentren lo necesariamente cerca de mí.   — ¿No entiendes la posición en la que te encuentras? — Sonríe, mientras una de sus manos quita mis anteojos con delicadeza y lentitud —.   — ¡No,no te lo decía a ti! — trago saliva tras recibir una fuerte cachetada de su parte. —    ¿No era a mí?— Suelta una carcajada que deja ver su incredulidad,agarra su otra mano para agarrar bruscamente mi cabello— En la yugular morirás ahogado en tu propia sangre,¿no te parece bonito? prácticamente no te mataría yo. ¿la vida no te da una segunda oportunidad? , sigo analizando tras pensar quien está mas cuerdo de la cabeza,esto lo ha provocado tu voz. Estoy lo suficientemente cuerdo para percatarme en qué situación me encuentro,al menos más cuerdo que tú, si salgo de esta tendré que arriesgar mi pellejo por ese rubio de mierda. Ese pelirrojo también va en serio.    — Vamos— La acomoda en mi garganta , su sonrisa macabra ya está dispuesta a dejar regurgitar mi sangre—  ¿una última palabra? no te vayas con culpa,tengo suficiente dinero para pagar buenos abogados. sigo llorando atemorizado   —   Sé que estás escondiendo— Mascullo atemorizado, puesto que no sé ni que hablo, solo le obedezco al Cameron de mi cabeza  —  ¿ya no podías ocultarlo más? ya le he contado a muchos  ¿sabes que pasaría si intentas desaparecerme? quizá ni este pescuezo podrá saberlo Cameron. sus ojos se abre bruscamente y se cristalizan y me hace percatar que el Cameron imaginario si estaba en lo correcto, a pesar de ser la misma voz, sus intenciones parecen distintas, pero obviamente  aún me quiere con vida,por ahora.El hombre frente a mi se echa atrás volviendo a la misma posición inicial. Asombrado,tembloroso, pálido y no sé si también temeroso,pero esto me asusta más a mi, al ver que pude hacer brotar esa sensación en este hombre de etiqueta tan cruel y psicópata.   —  Ahora quiero que me digas una cosa— Hablo desafiante al saber que lo tengo bajo mi control y tengo que proteger al rubio de ese cabeza de zanahoria—  No te atrevas a mentirme o todo el mundo lo sabrá, ¿dónde estarás mañana?   ese boliche me ha metido en un gran problema. *********** Wata Fó :0
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD