Capítulo 17

1118 Words
Caminó lentamente por el pasillo. Unas sombras se cruzaron a su paso. Se cambió el móvil del bolsillo trasero al delantero, por miedo a que se lo pudieran robar. Un cuerpo, al que no pudo ver la cara, se aproximó, se puso frente a él y comenzó a rozarse con el suyo. Olía desagradablemente a alcohol. A Darío le dio náuseas y lo rechazó. Al apartarlo con la mano, percibió una barriga voluminosa. Avanzó unos pasos. Unos labios se pusieron sobre los suyos y comenzaron a besarlos apasionadamente. A Darío le excitó y siguió el juego. Eran unos labios carnosos, de esos que estarías besando toda la vida, sin prisa. Parecían de alguien joven. Notó cómo una mano le palpaba la entrepierna, primero suavemente y después más fuerte. Le descorrió la cremallera del pantalón y rebuscó con la mano por los calzoncillos. Le agarró la polla con fuerza. Darío emitió un quejido. Estaba fuerte, erecta. Se la sacó por la cremallera hacía afuera y se arrodilló con prisa, ansioso por metérsela a la boca. Comenzó a chuparla frenéticamente. Darío se retorcía de placer. Sus gemidos se entremezclaban con otros que resonaban cerca de él. Enloquecía de placer. Nunca se la habían chupado de esa manera y en un sitio rodeado de gente. Le daba mucho morbo. El chico se la chupaba ahora más rápido, parecía que quería que Darío se corriera en su boca. Darío no le avisó de que se iba a correr. Y explotó. Eyaculó en su boca, tragándose el chico todo su semen. Darío se abrochó la cremallera y se ajustó el pantalón. No supo porque extraña razón se sintió avergonzado. Sintió cómo que aquel sitio tan cutre, no era para un abogado refinado con tanta clase cómo él. Decidió salir de allí rápidamente. Otro día llegaría hasta el final del cuarto oscuro para descubrir lo que se escondía allí. Se detuvo tras la cortina, respiró hondo y ladeó la cortina para salir. Miró a los lados. No había nadie a la vista. Tuvo suerte. Se sacó el móvil del bolsillo y miró si tenía algún wasap. No había recibido ninguno. Vio a Claudio a lo lejos liado tras la barra. Ahora había más gente en la discoteca. Se acercó disimuladamente y esperó a que le viera. Quería despedirse de él aunque fuera con un simple gesto pero quería mostrarle su interés. Esperó unos instantes y Claudio levantó la cabeza y por fin le vio. Le guiñó un ojo a Darío sonriendo y este le hizo una señal con la mano, anunciándole que se iba a casa a dormir. Claudio asintió bajando la cabeza. Darío salió a la calle sin saber qué dirección tomar. De nuevo estaba solo. Las calles estaban repletas de gente divirtiéndose. Bebían, charlaban y brindaban alzando las copas. Darío al verles se sintió aún más solo. Ya comenzaba a notarse el ambiente festivo del próximo orgullo LGTB que iba a tener lugar en breve en la capital, en el mes de julio. Darío tenía la cabeza hecha un lío, todo le daba vueltas, estaba aturdido. Eran tantas las preocupaciones que rondaban por su cabeza: Claudio al que apenas conocía unas horas, el despacho de abogados del que estaban a punto de despedirle, su doble vida que nadie conocía, la aparición de su vecino Mikel... Tenía que ordenarlo todo o aquello le pasaría factura antes o después, lo estaba viendo ya venir y no quería que fuera algún día demasiado tarde. ¿Estaba preparado para enamorarse de alguien cómo Claudio con vidas totalmente opuestas? El problema era que nunca se había enamorado y sentía miedo que pudiera perder el control de su vida. Siempre se había controlado en el tema del amor y no había llegado a más cuando había conocido a algún chico. Si veía que la relación estaba empezando a formalizarse, él cortaba por lo sano. Pero esta vez era diferente: Claudio le gustaba y no tenía nada que ver que le conociera tan poco tiempo. En cuánto le vio tras la barra del bar sintió mariposas en su interior revoloteando. Darío nunca había conocido eso. Claudio no se le iba de la cabeza, se le había quedado grabado cómo le había mirado tras la barra en cuánto le vio que estaba él allí, la sonrisa con la que lo había despedido hacía apenas tan solo unos minutos sin quitarle la vista de encima... Se detuvo en medio de la calle y decidió regresar a casa, quería recrearse tranquilamente en esos pensamientos en el sofá de casa. Ya estaba bien por aquel día, necesitaba descansar. En cuánto llegara se tumbaría en el sofá y pondría una película romántica en Netflix. Recordó a su vecino Mikel que por suerte no se había encontrado con él en la discoteca. Decidió que al día siguiente tomaría una decisión con respecto al despacho, debía decidir si quería o no continuar allí, quizás sería mejor buscarse otro trabajo y empezar de cero, tampoco pasaba nada, mucha gente lo hacía y estaban tan felices. Él tenía un buen curriculum que se había hecho a lo largo de los años con mucho esfuerzo y eso no se lo iba a quitar nadie así cómo así. Caminó perdiéndose por la oscuridad de las calles. Se escuchaban los gritos de grupos de jóvenes que iban camino de algún pub de la ciudad en busca de diversión. Sacó las llaves del bolsillo del pantalón y abrió el portón del edificio. Esperando el ascensor pensó en su vecino Mikel, no se le iba de la cabeza la casualidad de que viviera debajo de él, con lo grande que era el edificio y más grande aún Madrid. En el fondo sabía que aquello no era más que morbo. Pensar que su vecino de abajo era gay y aún no habían estado juntos, le ponía muy cachondo. Entró a casa y fue directo hasta su dormitorio para cambiarse de ropa. Se desnudó y se puso el pijama. Aún no tenía sueño. Se fue hasta el salón y se acostó en el sofá. Alcanzó el IPad y conectó Netflix. Ya tenía la película descargada. La puso en marcha. Le pareció oír ruidos en el piso de abajo. Bajó el volumen a la película y escuchó atentamente. Sí, Mikel había regresado a casa. Oyó de nuevo ruidos bajo su dormitorio. Después vino un silencio total. Mikel se había acostado en su cama, justo debajo de él... La polla se le puso dura al pensarlo. Cogió el móvil y descargó la aplicación Grindr. Se registró con datos personales falsos. Pulsó sobre "personas cercanas" y al lado de su perfil apareció otro perfil que estaba a 0 metros de él. Le llegó una notificación de un mensaje...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD