Releyó los tres wasap, una y otra vez:
"No puedo dormir porque te has metido en mi cabeza y no puedo sacarte"
A los cinco minutos, Claudio le volvió a enviar otro wasap:
"¿Cómo llevas la mañana? ¿Va todo bien?"
Y veinte minutos después, le envió el tercer y último wasap:
"Bueno ya veo que no me contestas, no quiero ser un pesado, así que no te molestaré más. Espero pronto saber de ti".
Y terminaba el último mensaje con un emoticono enviándole un corazón.
A Darío comenzó a darle todo vueltas.
Hoy había sido el peor día de su vida: le habían robado la cartera, se había liado con un cualquiera en los baños del Retiro y le habían humillado en el despacho delante de todos sus compañeros... ¿Se podía ser más desgraciado?
Decidió no regresar al despacho.
Solo quería desaparecer de la faz de la tierra.
Lo mejor sería meterse en casa unos días porque allí se sentía a salvo de todo.
- ¿Contesto o no a los wasaps de Claudio? Si lo hago, le voy a dar juego y no sería buena idea... pero me gustaría saber cómo es, poder conocerle y después... olvidarlo completamente porque no lo puedo retener en mí vida. Eso jamás podrá suceder...
Lo único que recordaba de él, era que le había besado con mucha pasión.
Se dio cuenta que estaba de nuevo excitado y se ruborizó.
Intentó calmarse y continuó caminando.
Sacó el móvil del bolsillo para ver si había algún wasap nuevo (de él).
- ¡Mierda si acabo de mirarlo! Es imposible que me haya escrito de nuevo... Me estoy obsesionando.
Miró hacía los lados.
No había nadie conocido.
Buscó entre los wasaps el contacto de Claudio.
Era el único que no había grabado con nombre.
Claudio estaba "en línea"
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Ahora estaba "escribiendo"
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Darío se quedó paralizado.
El mensaje de wasap no llegaba.
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Otra vez "en linea"...
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Y finalmente "última conexión a las 12:45 horas".
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El wasap no llegó.
- Parece que se ha arrepentido de enviármelo. Está esperando a que yo me manifieste... es normal, no está viendo que yo le corresponda.
Se volvió a meter el móvil en el bolsillo trasero del pantalón.
Estaba ya a escasos metros de casa.
Bajó la Gran Vía madrileña y llegó a la altura del Hotel Emperador.
Cruzó a la acera de enfrente y pasó por delante del edificio donde vivía Alaska. En el portal había mucha gente concentrada, esperando que pudiera aparecer de un momento a otro la cantante.
Estaba impaciente por llegar a casa.
El móvil le había vibrado al menos en tres ocasiones durante el trayecto pero quería esperar a estar en casa para verlo tranquilamente.
Ese juego de wasaps le excitaba. Su vida era muy aburrida.
Cuando entró a casa, encendió las luces del salón y salió a la terraza de su ático.
Desde allí tenía Madrid a sus pies.
Respiró hondo.
Entró y se puso ropa cómoda.
Fue al frigo a por una cerveza.
Ya en el salón, se sentó en el sofá y cogió el móvil.
Vio las tres notificaciones de wasap.
Ninguna era de Claudio.
- ¡Mierda! No son de él.
Claudio llevaba ya tiempo sin estar en línea.
Bebió cerveza y sintió una fuerza en su interior que no pudo controlar.
Y se puso a escribirle:
"Hola, la mañana podía haber sido mejor pero ha sido una mierda sinceramente"
Le dio a "enviar".
- ¡¡Mierda!! ¿¿Pero qué he hecho??
Comenzó a sudar y le dio a eliminar mensaje.
"Mensaje eliminado"
Respiró aliviado, había tenido suerte, no lo había leído porque no aparecía en línea.
Dejó el móvil a su lado en el sofá y dio otro sorbo a la cerveza.
Se reclinó en el sofá.
Necesitaba pensar qué iba a hacer con su trabajo. Se había dado cuenta que no le gustaba ser abogado, que realmente había hecho esa carrera para complacer a sus padres pero a él no le importaba una mierda. Cuando estudió Derecho, lo hizo para que sus padres se sintieran orgullosos de él. Sí realmente había querido ser abogado era para chulearse pero a él no le gustaba nada, cada día se angustiaba más porque ya no podía fingir y sus jefes se habían dado cuenta.
La pantalla del móvil se iluminó.
"Nuevo wasap"
Cogió el móvil y lo leyó:
"¿Por qué has eliminado el wasap?"
A continuación llegó otro wasap:
"Mi mañana también ha sido una mierda. Mi jefe me ha escrito para decirme que no puedo continuar de camarero, el pub no va bien y ya no me necesita. Me tendré que buscar otro curro para pagarme mis clases de canto"
Darío se quedó pensativo y le dio pena que Claudio se hubiera quedado sin trabajo.
Susurró para sus adentros:
- Ha dicho "clases de canto" ¿Qué ha querido decir? ¿Acaso es que es cantante?