Alex Se que estos últimos días he estado en otro mundo, pero como no, si quiero hacer las cosas bien, y por ellos le pedí a mi padre que organizará una enorme fiesta, se que Caroline y yo no llevamos mucho tiempo de casados, pero quiero volver a pedirle matrimonio, quiero casarme de nuevo con ella. La amó y quiero estar siempre a su lado, solo espero que ella entienda que todo esto lo hago por ella, por qué quiero verla feliz el día más feliz de nuestras vidas. Baje de mi auto, y como ya es costumbre la última semana compré una enorme ramo de flores. Entre a casa, deje mi saco a un lado y subí rápidamente a la habitación en busca de mi diosa. —¡Disculpe señor Alex!. —Me giré al escuchar a Margarita detrás de mí. —¿Qué sucede Margarita?, ¿Dónde está mi esposa? —dije. —¡Lo siento seño

