Burcka entró después de que Karima se marchó y revisó los papeles, vio el certificado de Karima y lo guardó sin decir nada, una sonrisa extraña estaba en su rostro. Cuando Karima renuncio a todo la noche que cumplió quince años, renunció a su nombre, renunció a su legado tanto lycan como brujo y al hacerlo la maldición no tuvo que atar, no se puede atar algo que no existe. Ella tomó un nuevo nombre para ella, un nombre de algo que tampoco existe, la luna nueva, de todas las fases de la luna, esa es la más ilusoria, la luna sigue en el cielo, pero su presencia es fantasmal, como si no existiera en realidad. Karima al rellenar la fecha de su muerte estaba terminando de romper todo lazo con el mundo, el único papel que confirmaba su existencia ahora sólo confirmaba que alguna vez sí exi

