Zhimf escuchó el aullido de su hermano menor y apretó las manos preocupado, no era tiempo de que regresara, al menos no con buenas noticias, sabían que el envenenamiento de Myran no era fácil de curar y esperaban el regreso del beta al menos después de una semana. Esperaba que no se hubiera encontrado con algún problema insalvable y por esa razón estaba de regreso tan pronto, por la ventana vio a su alfa voltear hacia el aullido de Gardeq y también vio el semblante de Frerdem volverse sombrío. Klaus caminó con paso un poco más ligero hacia su estudio, esperaba de todo corazón que el beta trajera buenas nuevas, estaba sentándose detrás del escritorio cuando escuchó un alboroto formarse afuera, los aullidos de los lobos empezaron a elevarse uno tras otro, le estaban dando la bienvenida a…

