Cinco años después. Bailu y Gyria viajaban en el vagón de un tren, después del cumpleaños número quince de Karima sus caminos se volvieron a separar, aún debían cazar al último de los cinco ancianos vampiros. Atacar y acabar con todo el nido de los Servilunios era imposible para ellos, se contentarían con acabar con los vampiros que asesinaron a Gamelud, no era la mejor venganza, pero una venganza completa y real jamás se logra. Los cachorros decidieron seguir sus viajes en compañía de Burcka, la mafarki los cuidaría bien y después de todo no eran débiles. Habían decidido que por el bien de los cachorros sus caminos debían separarse, Gyria ya estaba en la mira de los vampiros, sin poder acceder a la memoria de Arulás no sabían si los brujos ya habían descubierto a Karima. Si se m

