Pov: Emily Kambell. — Te traeré el desayuno. — No, llévame a la sala, no quiero estar todo el día en la habitación, me hace sentir enferma, debimos pedir muletas —rueda los ojos y se acerca para levantarme en sus brazos. — No pesas nada, a mí no me molesta llevarte —pero a mí me molestan sus atenciones que me hacen sentir consentida y solo confunden a mi estúpido corazón. — Solo serán cuatro días, oye, en la noche ya será un día —ríe con diversión. — No estarás contando los días de esa forma, vas a hacer el reposo necesario y yo estaré aquí para ayudarte. Ya hablé con Alexander y le dije que tuviste este accidente y trabajarás desde aquí —esto me pasa por imbécil. Quién me manda a patear la maldita cama. Todo es su culpa, de esa resbalosa y mía también, tengo mucha culpa en e

