Pov: Emily Kambell. — Así que usted es la famosa diseñadora —ella es la responsable de que su hija sea una perra que tiene a mi amigo sin saber qué hacer con su vida. — La misma que viste y calza, muy bien por cierto —me carcajeo. — Ella es… peculiar, Harriet. — Ya te lo comenté, es una mujer distinta —volteo a ver a mi suegra. — Lo dice como si fuera malo, es una pena —comento casual. — No es malo, después de todo eso te ha hecho la gran diseñadora que todos estamos encantadas que seas —sonrío. — Me imaginaba que una diseñadora de tu calibre, tendría más… — ¿Más cara de estirada y actitud de mujer con dolor de trasero? Dios me libre de tal desgracia, sin ofender, no se les ve tan mal —ambas me observan. — Qué imprudente. — Emily aún está aprendiendo cómo funciona todo

