Pov: Ethan Reed. Sus gemidos apenas se escuchan y no deja de temblar mientras me aparto suavemente de ella. — Ay diosito, gracias por hacer de su lengua una delicia —me estira besándome—. ¿Cómo estás? ¿Crees que puedes más? —tomo mi erección que revivió ante lo exquisito de su sexo corriéndose con mi lengua. — Lo has reanimado —me envuelve con sus piernas y mi m*****o toca su vientre. — ¡Qué alivio! —sonríe sobre mis labios y me besa con fuerza. No me detengo a pensar, porque no puedo, mis ganas han poseído mi razón, solo puedo pensar que deseo estar dentro de su cuerpo, deseo arremeter contra ella dejando salir toda esta maldita abstinencia que me condena. — Fóllame, Ethan, muéstrame de qué estás hecho —flexiono sus piernas apretando sus muslos. Ella toma mi pene y lo guía a su

