❃ Capítulo 4 ❃

3762 Words
Seung Lee. Una semana antes del inicio académico. Desperté como cualquier otro día, en mi amplía habitación, la cual tiene un enorme ventanal que veo desde mi cama, a veces me quedo unos minutos apreciando el hermoso jardín de mi madre que puedo ver desde ahí. Estando sumergidos en mis pensamientos escucho pasos afuera de mi habitación. — Joven Lee, el señor Seung quiere verlo en su despacho lo antes posible —. dice la voz de Hyun-Su, él es nuestro mayordomo. — Está bien, dile que tardaré unos minutos —. respondí casi de inmediato con un mal sabor de boca. La verdad ya sabía para qué solicitó verme y no tenía muchas ganas de discutir sobre el tema ya que pareciera ser un hermoso día para salir a dar unas vueltas. Tome una ducha lenta para meditar un poco sobre los puntos que fuese a discutir con mi padre y para alargar más el encuentro. Mi cuarto y toda la mansión en general siempre está llena de silencio, puedo escuchar muy bien como las gotas de agua impactan en mi cuerpo mientras me inundo en un mar de pensamientos observando un frasco de cuidados para la piel sobre una repisa de la línea más vendida en Corea del Sur, la cual pertenece a mi padre. Tomo el frasco mientras lo observo con un poco de desprecio ya que ese insignificante bote sería una carga en mis hombros. Salgo de la ducha para vestirme, elijo algo casual de mi closet, tengo muy poco ropa de ese estilo lo cual no me tomó mucho tiempo, siempre paso en reuniones con mi padre lo que me obliga tener ropa formal muy variada, desde sacos, corbatas, trajes de diseñadores y zapatos de marcas muy reconocidas. Pero ahora quiero sentirme cómodo no solo con la ropa que usaré, sino también con la decisión que tomaré. Al sentirme preparado para enfrentar a mi padre, me dirijo a su despacho. Me quedo en la puerta esperando su aprobación para entrar, al momento de notar mi presencia escucho su severa voz decirme. — Adelante, siéntate donde quieras, no necesitas disculparte sobre lo que sucedió anoche, ya que parecías un poco ebrio —. Se retractó. — ¡No! bastante ebrio, por lo cual entiendo tu comportamiento —. Lo miro a los ojos soltando un suspiro y le respondo. — No quiero disculparme por nada de lo sucedido anoche, ni de mi actitud ni de las palabras que use. — ¡Seung Lee!—. Exclamó mi padre. Yo ignorando su enfado sigo con determinación en mis palabras. — Toda mi vida, tú la has decidido ya por mí y yo te he complacido en todo, solo quiero que entiendas que si al menos estudiaré algo que no me gusta, me dejes estudiarlo donde yo quiera . — ¿Por qué querrías irte a estudiar a otro país cuando puedes hacerlo mucho mejor aquí?—. Me pregunta mientras trata de comprender mi actitud. — Que te baste con saber que eso es lo que yo quiero, déjame hacer algo por mi cuenta y entiende mi posición —. Al terminar la última frase, pude sentir mis dientes chocar entre sí resaltando en mi rostro una expresión seria y decidida. Mi padre tras un profundo suspiro me dio la razón tras levantarse del escritorio y pasar a retirarse. Todos mis músculos al fin se relajaron y pude respirar con mayor libertad. Tardé un par de días en que todo estuviera listo para mi viaje, anteriormente había investigado acerca de algunas universidades en distintas partes del mundo, mis primeras opciones fueron Harvard y Stanford, aunque son las mejores en todo el mundo con eso solo le daría a mi padre un motivo para fanfarronear de su hijito. Así fue como puse un listado con al menos 50 universidades en él y lo coloque en una pared de mi habitación, robé un dardo de la sala de juegos que tiene mi padre la cual usa con sus colegas, lo tomé entre mis dedos y lo miré depositando en él todas mis esperanzas e ilusiones, bese un costado de él apenas rozando suave y sutilmente mis labios para luego lanzarlo con fuerza y quedara bien sujeto la hoja. Flashback — Por favor… No me decepciones —. Digo para lanzarlo hacia aquella hoja de papel que contiene el rumbo de mi vida los siguientes 5 años. Tras lanzarlo, me acerco para observar donde cayó. — Así que Yale —. musité mientras tocaba con los dedos mi labio inferior. Fin Flashback Pensé en ese momento que aunque no me desagrade, no había investigado mucho sobre Yale así que sentí un poco de inconformidad pero reflexioné sobre el asunto y si la puse en el listado fue por algo y si el dardo cayó ahí también. Aunque estuviera asustado por el cambio que estaba por ocurrir, mi corazón se sentía sereno y mis pulmones podían respirar profundamente como si me quitara un peso de encima, sentí una emoción que jamás había conocido. Me sentí libre. Rumbo al Aeropuerto Mi madre insistió en acompañarme, sus palabras fueron… — No te veré en un largo tiempo y quisiera pasar contigo un minuto más —. No pude negarme, su único hijo se va lejos y yo siempre he respetado y apreciado a mis padres. Al llegar al aeropuerto escucho a mi madre poner algún tipo de excusa para no bajar y quedarse en el auto, mientras sostenía su mirada en el asiento delantero diciendo — Me siento un poco indispuesta para bajar, cuidate mucho ¿sí? —, Puedo notar como su voz se quiebra pero yo estoy decidido a irme sin complacer a nadie más. Guardo silencio mientras me bajo del auto, enseguida noto como Ha-neul, nuestro chofer, baja de prisa también, se ofrece a ayudarme con una de mis dos maletas. Él tiene aproximadamente la misma edad que mi padre, ha estado con nosotros desde que yo tengo memoria. Al estar enfrente de la pasarela de acceso del vuelo 23 que va desde Seúl hacía Connecticut mis pies no dudaron y se mantuvieron firmes mientras observaba detenidamente el pasillo pero al momento de avanzar sentí un peso cálido en mi espalda giro mi cabeza para percatarme y veo la mano de Ha-neul sobre mí. — Joven Lee, siempre he admirado su compromiso para con su familia, desde niño fue el orgullo de su padre y también el consentido de su madre. — Presiento que no solo me detuviste para decirme cosas bonitas Ha-neul —. Le digo con confianza mostrándole una pequeña sonrisa. Dibujando un gesto reconfortante en su rostro me expresa. — Joven Lee, déjese llevar por su corazón, permita que él sea quien lo guíe para poder alcanzar la paz y felicidad que usted tanto anhela —. Dijo mientras daba unas cálidas palmadas en mi espalda. Después de escuchar tan emotivas palabras, me llené de valor y determinación, subí al avión teniendo fé en las palabras de Ha-neul. Llegando al Aeropuerto Regional de New Haven noto mi cansancio, me sorprendo de haberme quedado dormido durante el vuelo, desde pequeño he tenido mucho miedo a las alturas por eso mi padre siempre me sujetaba la mano al viajar juntos, aun recuerdo esos momentos cuando él era un buen padre. Lo primero que decidí hacer es buscar un apartamento, aún quedaba la mitad del día viernes, buscando en línea encuentro unos apartamentos cerca de la universidad, agarro mis cosas y decido ir a verlos en persona y llenar el papeleo de una vez para poder descansar. Logro llegar a la dirección y es un edificio enorme, creo que puedo ver la universidad desde sus ventanas, subo rápidamente hacía el apartamento que se supone estaba vacío, el arrendatario me esperaba dentro de la habitación, es un lujoso apartamento, con muebles nuevos y la cama a primera vista me parece super cómoda, era de esperar que el precio sea elevado aunque en realidad no me importa eso, estoy muy feliz de estar lejos de mis padres, me siento libre al fin, decido comprarlo de inmediato para poder descansar un rato. Firmo el contrato y despido de forma amable al casero. Desempaco un poco de mi ropa y noto que la mayoría de está es bastante formal. — Debería ir de compras por algo más casual —. Me comento mientras miro mi closet. Pero me encuentro demasiado cansado y mejor me preparo para descansar por el resto del día, pido un poco de comida a domicilio, al terminar de comer tomo un baño para irme a la cama. Me quedo profundamente dormido. Al despertar me sorprendo al notar que ya es pasado medio día, me levanto con mucha hambre, reviso el refrigerador cuestionando porque lo hago cuando sé muy bien que no hay nada, apenas me mude ayer, azoto la puerta del refrigerador para cerrarla, me arreglo deprisa y pido un taxi de una aplicación en línea, como no conozco la ciudad eso me parece lo más acertado, le pido que me lleve al centro comercial más cercano para hacer el mercado y comprar un poco de ropa. Termino de hacer las compras en la tienda de conveniencia me dirijo a una tienda de marca prestigiosa pero con atuendos juveniles. En la tienda mientras reviso las chaquetas y jeans que me resultaron más sobresalientes me percaté de las miradas intensas de unas chicas, decido seguir dando vueltas por la tienda, veo una muy elegante pero cómoda camisa estilo suéter, me la tallo y queda perfecta, buscando entre los jeans veo que unas chicas distintas a las anteriores están mirando en mi dirección, no sé si es a la tienda o a mi. — Debería voltear a ver solo un segundo —. Murmuro para mí mismo, me cambie de estantería y volteo a ver qué era lo que tanto observaban, es a mi. Dándome una vuelta les sonrió muy amablemente, creo que aun no estoy acostumbrado a tratar con extranjeros, siento que son más abiertos y directos, no es que sea tímido pero ¿Quien no se sentiría fuera de lugar en un país diferente? Siguiendo con mi busqueda de ropa compro unas poleras oscuras y otras de color azul que combinan con unos jeans algo flojos, reviso los zapatos de un maniqui que se asemeja a mi cuerpo, son blancos con pequeñas lineas doradas, me gustan mucho asi que procedi a llamar la atencion de una empleada para que se encargue de llevar al cajero un par de mi talla. — Creo que ya tengo todo lo que necesito — . Comento en voz alta y me dirijo a pagar. Tomo las bolsas y siento mi estómago rugir de hambre, me dispongo a buscar un restaurante de comida rápida porque estoy cansado de los lugares lujosos y ostentosos. Caminando por el centro comercial encuentro uno de esos restaurantes a los que solíamos ir en familia, me acerco para verlo mejor, tiene una linda aura de distinción, esos recuerdos me ponen helado, quisiera haber tenido buenos momentos en lugares así — Normalmente la gente disfruta mucho de lugares así —. musito mientras observo una ventana con un hermoso letrero, a través de la ventana veo a dos chicas pasando el tiempo, lucen muy felices. — Desearía tener un recuerdo así —. Murmuro de forma nostálgica, mientras pienso lo feliz que estan, me percato que una de las dos chicas sonríe muy peculiarmente, me sorprendo porque jamás he notado una sonrisa tan pura como la de ella, luce como una tierna niña, su gran sonrisa aparecía en armonía con esos hermosos ojos azules que se llenaban de pequeñas y sutiles lágrimas de tanto reír, cuanto más la observo más siento como si la presión que tanto cargo conmigo, desaparece, es muy linda. Vuelvo a escuchar a mi estómago rugir. — Sí, sí ya vamos a comer, tranquilo —. Me digo a mi mismo mientras retomo mi camino, caminando un par de cuadras encuentro un lugar tranquilo y algo vacío, me dispongo a entrar y procedo a tomar asiento en una mesa no tan lejos de la entrada desde la cual puedo observar la noche caer mientras ceno. Procedo a pagar para irme, vuelvo a usar la aplicación en línea para pedir un taxi, al llegar al departamento y ver toda la habitación oscura, me hizo pensar que no era tan diferente de mi habitación en la mansión de mis padres, pero esta se siente mucho mejor. Me dispongo a tomar un baño en la tina para irme a dormir. Es domingo por la mañana, me levanto temprano para hacer el papeleo en la Universidad, todo parecía ir bien, me dirigí a la sala de administración, estaba muy emocionado de empezar una nueva vida académica, donde el recuerdo de mi padre no me persiguiera, nadie sabría quién soy, deseo pasar desapercibido. Lleno el papeleo y me indica la recepcionista que tome asiento, en este momento me considero muy afortunado. ¡Qué vida más plácida me espera en Yale! — Joven Seung Lee, el director lo espera —. Alzó la voz la recepcionista, y me percato de las miradas de las personas encima de mí otra vez, espero no se corra el rumor ¿Es que acaso no puedo llevar una vida normal? Todo por la estúpida empresa de mi padre, entro al despacho del director con mal sabor de boca, tras llenar los papeles correspondientes que él me pedía, me da una charla acerca de la universidad y de su visión sobre ella diciendome que con mis notas y mi desempeño académico él se siente dichoso de que yo haya elegido Yale. Dice eso pero estoy mas que seguro que mi padre dona mucho dinero a esta gran universidad. Salgo de la oficina después de esa cháchara para dirigirme a la biblioteca sino puedo estudiar lo que me gusta entonces aprovecharé su vasta biblioteca para llenarme de más conocimientos sobre medicina. Desde que tenía 5 años vi a mi madre con muchos golpes y heridas, claro a esa edad no lo entendía, pero desde que comprendí he querido saber tratar las heridas y poder ayudar a los demás físicamente, me apasiona la medicina desde que tengo memoria, desearía en ese entonces haber ayudado a mi madre, aunque sea un poco, pero no se puede retroceder al pasado, deseo una forma de poder cambiar lo que estudiaré. Mientras estudiaba pude sentir como el tiempo iba pasando rápido, en eso escucho a unas personas delante de mí sorprenderse por la hora, tomo mis cosas y me encamino a la salida, era muy tarde ya, estaba cayendo la noche, las estrellas estaban muy hermosas, decido caminar para seguirlas apreciando. La noche estaba reluciente, me pregunto si alguien más sabrá apreciar las bellas estrellas tanto como yo. Que bueno que el apartamento está cerca de la universidad, pude llegar de forma rápida, tome un baño y me recosté sobre la cama, de inmediato siento un pequeño cosquilleo por el día de mañana, más que ansioso o emocionado me encontraba nervioso. Dormí como una roca, me levanto de golpe y veo el reloj, ¡Dios mío! ya era muy tarde y se supone tenía que estar temprano en el auditorio. — Que gran día para llegar tarde —. Digo con ironía, ¿Debería comprarme un carro? Bueno, mañana lo pienso. Me alisto de inmediato y no me queda tiempo de tomar el desayuno, lo bueno es que la universidad está aquí cerca. — ¡Debo apresurarme! —. Exclamo mientras salgo corriendo del departamento, corrí lo más rápido que pude. Llego tarde, pero lo logré, no sé exactamente dónde está el auditorio, ahora que lo pienso debí tomarme un momento ayer para dar un par de vueltas y conocer el campus, tendré que preguntar. A lo lejos puedo ver a un profesor hablando con una alumna, me acerco para oír, supongo que llegó tarde al igual que yo, seguro le estarán diciendo dónde está el auditorio. — Buenos días, usted y el alumno aquí llegan tarde, por favor diríjanse a esa sala que está a la derecha de ustedes —. No se le escucha molesto, pero tampoco amigable, me dirijo a la sala que mencionó, la chica me recuerda a alguien, me adelanto un poco para ver su rostro, su cara me parece conocida, siento como si ya la hubiera visto, se apresura a entrar a la sala, parece nerviosa, entre la multitud sentada la pierdo de vista por un momento, tomo asiento un poco atrás de ella y decido observarla por un momento más Parece que ella está cabeceando ¿A quién buscará? En ese momento el telón se abre y la sala se oscurece para la charla que darán. Siento una leves palmadas en mi espalda entonces giro de inmediato. — ¿Oye, te aburres también? — . Dijo un chico detrás de mí apenas susurrándome, sin que yo respondiera él tomó el asiento junto a mí y siguió hablando. — ¿Quieres oír un chiste? —. Dijo mientras me miró entusiasmado, la verdad me da curiosidad. — Si es gracioso sí. —. Le conteste. La verdad nunca me habían tratado tan normal, la mayoría solo viene hacia mí y me tratan como el hijo de Seung Min-joon. — Dice así “— Doctor, un ciego quiere verlo — Dígale que yo no hago milagros “ Lanza una carcajada diciendo un chiste tan malo, lo cual es curioso ya que su risa me causo mas gracia que ese supuesto chiste, me reí con él también. — ¡Hey pero si te causo gracia, mira que te has reido! —. Dice muy entusiasta — Me llamo Christopher Lars pero puedes decirme Chris —. Me extiende la mano con una gran sonrisa, me agrada también así que decido extender la mía y estrechar nuestras manos, no parece una persona mala después de todo. — Me llamo Seung Lee, un gusto —. Le dije de la forma más cordial posible. — Woah, de verdad eres muy educado, se más informal hombre —. Me contestó mientras me daba un empujón en el hombro. La charla paso muy rápido con Chris, la verdad es muy sociable escuche que hablo con todos los que estaban cerca de él incluyéndome, la verdad me agrado mucho. Salimos de la sala a dirigirnos con nuestros líderes de facultad. — Oye, fue un gusto conocerte, nos vemos por ahí Lee —. Mencionó Chris. Espero que así sea, no soy muy bueno haciendo amigos. De hecho, lo más cercano a un amigo que conozco es Ha-neul. Me encamino con la facultad de Administración a nuestro salón y puedo ver como Scarlett se encuentra ahí y me extiende la mano para que me siente junto a ella, Scarlett es una amiga de la infancia y con la cual estoy en dilema, no es que no me agrade pero siempre esta a mi lado y siento que me asfixia, ya que su padre y el mio tienen negocios desde que son jóvenes siempre ha estado ¿Enamorada de mi? Bueno no sé eso, espero que no, siempre la he considerado como una hermana menor y no quisiera que eso cambie jamás, pero nuestros padres son tan tercos pero lo que no entiendo es ¿qué hace ella aquí? se supone que iría a parís a estudiar, solo espero que no sea por mi. Me acerco hacia ella y me siento un asiento después de ella — ¿No irías a una prestigiosa escuela en París? —. Le dije un poco enfurecido, esperaba al fin estar tranquilo y sin ataduras de mi padre. — Tu padre llamo al mio para que yo considerara la propuesta de estudiar contigo, ¿No te alegra? —. Menciona con una voz pícara, sabe que me molesta ¿Porque sigue haciendo lo mismo? — Esperaba descansar de todos, eso te incluye Scarlett, mira, no es que te quiera tratar pésimo pero sabes que esto no es sano ni para ti ni para mi, actúas como títere de mi padre, me sofocas —. Noto que fui algo duro, pero siempre he sido claro para no crear falsas esperanzas en ella. — ¡No he considerado nada más aparte de estar contigo! —. Exclama Scarlett. Sé perfectamente a que se refiere pero estoy cansado de pensarlo. No doy más vueltas y me concentro en la clase. La clase con Scarlett a mi lado se sintió eterna pero al fin es hora de almuerzo, me muero de hambre ya que no pude desayunar porque me levante tarde. Sigo el pequeño mapa que me dio la secretaria y me dirijo a la cafetería, en el momento en el que pongo un pie dentro me percato de las miradas de muchas personas, supongo que sí oyeron mi nombre en el despacho de administración, hago caso omiso y continúo mi camino, hay una enorme fila para comprar comida así que mejor compro algo en la máquina expendedora, tomo una lata de jugo y unas galletas, parece almuerzo de niño supongo que mañana tendré que hacer fila, por hoy me siento demasiado abrumado por la idea de que Scarlett me haya seguido hasta aquí. Encuentro una mesa sola y me siento, puedo oír el murmullo de la gente hablando de mí y cuando alzo mi mirada veo a alguien que sonríe tan tiernamente cerca de mí… Un momento ¿Acaso es la misma chica que observe sonreír en el restaurante? Debe ser ella, una sonrisa tan genuina no creo que cualquiera la tenga, me tranquiliza solo de verla reír, ahora que la veo bien, ¿Será la misma chica que llegó tarde conmigo? Por un momento sentí mi corazón latir levemente. Creo que estoy observandola mucho. Bajo la mirada hacia la comida y trato de parecer más tranquilo, cuando de repente — Seung Lee —. Escucho que ella pronuncia mi nombre muy fuerte, mi corazón palpita con rapidez mientras giro mi mirada hacia ella ¿Por qué mi corazón late como si estuviera corriendo largas yardas? Inmediatamente respondo. — ¿Perdón, necesitas algo? —. Eso me sorprendió muchísimo, trato de ser lo más amable, espero que mi voz no se haya escuchado rara, ¿Porque me siento tan nervioso? ni siquiera la conozco. Pero veo como ella poco a poco se sonroja ¿Por qué se ve tan linda? ¿Por qué pienso que es linda? ¿Por qué hace que mi corazón lata así?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD