¿Quien eres? Un simple roce basto para que perdiera la cordura Nalla Me quedo de pie en el lugar sin poder hacer o decir algo mientras él se termina marchando muy satisfecho con su venganza. No me lo espere, hubiese preferido otra respuesta, no está y menos en este lugar y en este momento. Si pudiera retroceder el tiempo no hubiese abierto esa carta, nada de esto debería haber sucedido. Britani toma mi mano y tira de mí —No te harás invisible por quedarte quieta, vamos ya. La sigo no sé a donde, solo la sigo. En primer lugar nunca me debí alejar de ella, posiblemente ella me hubiese calmado antes de haber sido capas de arrojarle agua encima va Noha. Entramos a uno de los baños, aún estoy temblando cuando Britani me suelta para revisar que el lugar este vacío. —¿Cómo conoces a

