Taylor bajaba del avión, su vuelo fue largo, demasiado como para que terminara de unir todas las piezas del rompecabezas. Su propósito era demasiado claro poder reunir todas las pruebas y que fueran contundentes para recuperar lo que de su familia le pertenecía por derecho.
Él desprendía elegancia y su atractivo era tal que descrestaba a cualquier persona con la que se encontrara. Tenía la fortuna para hacer que su vida cambiará en un parpadeo, si él quisiera no va a venir solo dedo en su vida y vivir bien lo podría hacer demasiado fácil y no le afectaría para nada. No obstante, lo más importante para él sin duda alguna era de una u otra manera poder tener un imperio grande.
Su empresa era sin duda lo más importante en su vida, por eso expandirla era lo mejor aunque eso significaba que muchas más personas estuvieran involucradas en sus negocios.
Al primero en encontrarse fue a su amigo, Taylor salió y lo abrazó y caminaron juntos hasta el carro. Él era la única persona que en estos momentos Taylor confiaba.
—Con el poco tiempo que me avisaste no pude conseguir más que un apartamento. Espero y eso esté bien para ti. Igual haré todo lo posible para que puedas estar más cómodo.
—Lo está, en verdad para mí está bien el apartamento ¿entiendes que no es tan importante los lujos para mí? Adicional confío en tu buen gusto. Sin embargo, no quiero ir al apartamento aún, lo único que me interesa es ir a la empresa directamente. Necesito que todo quede claro que no haya duda alguna de todo lo que haremos de ahora en adelante.
—¿De verdad? Ni siquiera piensas ir a la casa a descansar, tu viaje fue muy largo. Taylor no quiero que creas que me quiero entorpecer temas en tu vida pero es demasiado importante que tú tomes las cosas con calma y empieces por no llevar un ritmo de vida acelerado.
—Lo sé, solo necesito asegurarme de que esto salga perfecto.
—¿Pensaste bien las cosas? Porque podemos ir al apartamento a tomar algo y luego nos devolvemos en el avión, yo te acompañaré y me quedaré unos días en tu enorme casa, a mí no me quedaría nada malo un descanso en aquella piscina que no creo que ni utilices —Taylor sonríe. Como siempre Pablo tan ocurrente.
—No, no pienso echarme para atrás. Es una decisión tomada, necesito seguir con mi plan al pie de la letra, mira veo que te estás echando para atrás, solo quiero que me confirmes en este mismo momento si vas a seguir conmigo en esto o debo buscar a alguien que me apoye lo que voy a hacer.
—Claro que te voy a apoyar, hermano solo que me preocupa que salgas herido de todo esto. Entiende que eres lo único que tengo también, no me gustaría que cometieras un error y todo saliera mal dejarás que tu vida se acabe por eso.
—A mí no me importa salir herido sí con eso puedo lograr mis objetivos. Entonces seguimos juntos en esto. Vamos Pablo como bien dices somos familia y eso es lo único que al final de cuentas importa.
—Obviamente, sin importar lo que vayas a hacer estoy para ti, pero eso no quita que no te voy a presionar para que hagas las cosas bien.
Taylor le da unas cuantas palmadas a Pablo en su espalda y luego se ven en el carro.
En el camino Taylor no dejaba de pensar en todo lo que estaba sucediendo y como su vida cambió de un momento a otro y ahora no podrá recuperar lo más importante de su vida, sin embargo ahora todo lo posible para que el nombre de su padre quede limpia y poder recuperar todo lo que esa persona le quitaron.
—¿Sospecharon algo? —Taylor pregunta. Pablo niega con su cabeza.
—No, todo lo hice con tu apellido materno para que este hombre no sospechara absolutamente nada.
—Perfecto, no tienes idea lo mucho que te agradezco que hagas eso por mí.
Taylor mira por su ventana, necesitas sacar fuerzas de dónde no las tenía para que las cosas salieran bien. Él observa en su mano el reloj que aún conserva de su padre este que es el único que simbólicamente le hace sentir la compañía de aquel hombre que para él fue su más grande héroe.
Se detuvieron enfrente de aquella empresa lo suficientemente pequeña como para darle tanta importancia, lo suficientemente pequeña para almacenar la cantidad de dinero que le robaron.
—Pablo recuerda que eres mi abogado, quiero que ellos les quede claro que tienen que comentarte cualquier cosa. No quiero que te vayan a tratar como un empleado más, quiero que se porten contigo como si tuvieras el puto dueño de todo esto. —Pablo esboza una sonrisa, sabe que Taylor a pesar de que en estos momentos se ve como un hombre duro y sin corazón, es el hombre más noble que puede existir sobre la faz de la tierra—. Quiero que se den cuenta que nos deben dar pleitesía.
Pablo siente con su cabeza es obvio que su amigo no está muy sensible y la llegada de nuevo a este lugar pudo perfectamente haberle afectado como para llevarle la contraria.
Ambos entraron y siguieron directo hasta la oficina de presidencia.
Cuando la secretaria lo hizo entrar encontraron a Carl terminando de organizar algunos documentos quien al verlos soltó todo y se acercó a ellos para darles un ameno saludo.
—¿Tú debes ser Taylor Smith? No tienes idea lo agradecido que estoy de poder verte y poder agradecerte personalmente que nos hayas tenido en cuenta para hacer aquella inversión tan grande. —Taylor da una sonrisa falsa y se acerca para estrechar su mano con aquel hombre.
—Cuando mi abogado me comentó que está, una de las empresas que admiro tanto, estaba en un proceso complicado, quise mostrar mi apoyo, quise mostrar que debemos darnos la mano en estos momentos de dificultad.
—Me sorprendes y no tienes idea lo mucho que admiro aquellas palabras. Cuando me enteré que posiblemente la empresa sería algo que tenía que perder sin poder remediar y salvarla, quieres hacer todo lo posible para que este lugar no saliera de mis manos, busqué inversionistas, busqué personas se quisieran invertir capital aquí, pero todos me dieron la espalda y tú llegaste como un ángel a nuestra vida.
—Es un honor para mí poder ser la persona que tanto he estado esperando.
—¿Te apetece una copa? Quisiera que nos pusiéramos al corriente con todo. Antes de poder presentarte el equipo y a la persona más importante de mi mundo, mi hija.
Taylor sonrío, este hombre no lo había reconocido, no había podido encontrar una coincidencia entre él y su padre y eso era la primera victoria para él.
Carl sirvió en la copa e intentó ponerse completamente cómodo. Tyler aquí era un alivio porque todo lo que había querido de una u otra manera se había podido salvar con esta gran inversión.
Taylor revisó los documentos que aquel hombre le puso sobre la mesa.
Tenía su cabeza abajo mientras veía un poco, pero su atención se la llevo una voz. Una voz que recordaba muy poco, pero que la tenía completamente presente.
Taylor levanta su mirada y allí vio a aquella mujer con la que pasó hace mucho tiempo una noche de pasión.