«Y juntos lo veremos», se repetía la pelirroja con ironía una y otra vez mientras que seguía caminando por el amplio y laberíntico recinto de la caverna de la isla Cara. Sintiéndose estúpida por lo que había dicho frente a la cámara hace unas horas atrás, puesto que no habían visto nada fuera de lo común más que rocas de diferentes formas y tamaños. Y que en algunos lados las paredes parecían hacerse más pequeñas. - Vaya estupidez dije- murmuró Faypher para sí misma, caminando con sus botas sobre el suelo rocoso, y observando con la linterna de su casco hacia el frente del camino, la penumbra que la saludaba sin más. En ese momento pensó que seguramente no había nada malo con la isla Cara, y que seguro el Alcalde estaba tratando de ser extraño y misterioso, mintiendo sobre lo que estaba

