Actualidad. El dolor de la pérdida era demoledor, te hacía cuestionarte si todo lo que has hecho realmente ha sido lo correcto, si compartiste con esa persona lo suficiente para crear buenos recuerdos que perdurarían en tu memoria, sabiendo que nunca más lo verás sonreír, reír o incluso enojarse. La pérdida de mi padre me había dejado con un mal sazón, un autodesprecio hacia mí mismo. Había cometido tantos errores en mi vida, que, si analizaba, nunca realmente valore a mi familia. Lo único que me consuela, es saber que con mi enlazada trate de ser el mejor, apoyándola y cuidándola desde bebé. Y sé que me ama, como yo a ella. Jamás dejaría de repetir lo afortunado que era de tenerla en mi vida, una mujer de tal belleza, parecida a una muñeca de porcelana, aunque muchos creían que er

