Era una pregunta directa, así que no tenía más remedio que contestar al Amo, pero no sabía muy bien cómo hacerlo, así que empecé a repetir lo que había aprendido en las sesiones de control mental. - Si mi Amo, la esclava ha sido adiestrada para ofrecer al Amo su cuerpo para que el Amo pueda usarlo a su satisfacción. El placer del Amo es la máxima aspiración de esta esclava que ha sido adiestrada para aprender a ofrecerse en todas las posturas que al Amo le apetezca. La esclava no sabe lo que significa pudor o decencia, solo sabe obedecer y ofrecerse al Amo. Casi sin dejarme acabar de hablar, el Amo metió un par de dedos en mi coño y empezó a acariciarme el botón del placer como hacía muchas veces, solo que ahora, por primera vez en mucho tiempo, me estaba haciendo una paja para correrme

