La triste despedida (parte 2)

1962 Words

AMAYA Los tres días siguientes se me escurren como agua entre las manos, pero no dejan de pesar. Son días llenos de familia, de risas a ratos y silencios a otros, como si todos supiéramos que el tiempo se nos agota y nadie quiere decirlo en voz alta. Las mañanas empiezan con el olor del café de Victoria y la voz de Elías, siempre más fuerte de lo necesario. Comemos juntos en el jardín, bajo el sol tibio de media tarde. Victoria arregla la mesa con esa obsesión por el orden que la caracteriza, Leonardo hace chistes que apenas arrancan sonrisas, y Zayn se sienta a mi lado, siempre a mi lado. Yo me esfuerzo por conversar con todos, por reír cuando Elías exagera alguna anécdota del instituto o cuando Leonardo se queja del tráfico. Zayn, a ratos, me aprieta la mano bajo la mesa, y ese gesto m

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD