Visiones apocalípticas

2069 Words
Los acosos de Pamela se intensificaban desde la mañana hasta la hora de salida, ella iba de tras de él para conseguir el tan anhelado beso. Había días que le lanzaba besos volados delante de sus compañeros y los profesores, Manolo se sentía avergonzado por todo lo que ella hacía. Sus compañeros le decían que se dejara besar por Pamela, hasta le hacían barras. -Manolo y Pamela son novios -Manolo y Pamela son novios -Manolo y Pamela son novios. -¡Que le bese! -¡Que le bese! -¡Que le bese! Manolo con todos esos gritos, se enojaba y se iba a otro lado, donde ni Pamela ni sus compañeros lo molestaran más. Cuando llegaba de regreso a su casa, hablaba con su mamá respecto a esta molestia. -Mamá, la niña Pamela me está molestando mucho, me lanza cada raro besos volados. -Los niños del aula mi gritan cada rato que la bese. -Y no quiero nada con esa niña, me tiene cansado con sus percusiones. -No te ponga así hijo, tu eres el primer amor para la niña. -Aún en una edad tan temprana puede llegar el primer amor, es bonito ese sentimiento cuando lo vives por primera vez. -Déjale a la niña que siga ilusionada, debe sentir cosas bonitas en su corazón. -Está bien mamá, pero no me voy a dejar besar de ella. -No permitas que te bese pero respétala, trátala bien, recuerda que yo también fui niña alguna vez. Año 1986, la madre de Carolina nuevamente se pondría mal, mientras estaba haciendo un sabroso café, dejó caer la taza y se fue al suelo, quedando inconsciente. Mariana pasó así por el lapso de dos horas hasta que uno de sus nietos la vio en el suelo, enseguida llamó a su papá Eduardo para que llamasen a la ambulancia. La llevaron al hospital y quedó internada por varios días, los exámenes médicos se hicieron y los resultados fueron: -Trombosis crónica -Derrame cerebral -Paralización completa de su cuerpo. Mariana había quedado en estado vegetativo. Esta noticias fue muy dura para sus siete hijos y sus veinte nietos. Desde ese día, Mariana no volvería a levantarse nunca más. 24 de septiembre del mismo año fallecería, toda la familia estaba de luto. -Mamá Mariana, ¿qué le pasa?, dijo su nieto Roboam. -¡Reaccione! -Está muerta, mi abuelita ha fallecido. -Papá, mamá, mi abuelita falleció. -¡No puede ser mi mamá! -Eduardo era lo mejor, tu mamá estaba muy mal y más de 2 años permaneció en estado vegetativo. -Dios se la ha llevado a mejor vida. -Ve y dile la noticia a Carolina y a mis demás hermanos Roboam. -Si papá, ahorita voy a darles el pésame. -Tía Carolina, mamá Mariana acaba de fallecer, en este momento le están llevando a la sala de velaciones. -Mi mamá, ¡no!, ¡no!, ¡no! A los dos días toda la familia le hizo el entierro, todos estaban muy tristes, especialmente Carolina, ella sufriría mucho para la pérdida prematura de su madre, Mariana tan solo tenía 64 años de edad. Año 1987, pasando los días de luto, las cosas comenzaron a normalizarse, Manolo a sus siete años de edad, empezaría con sus primeras visiones. Mientras él dormía le vinieron sueños premonitorios, vio en aquella visión venir con unos meses de anticipación a su último hermano, cuyo nombre seria llamado Andrés. Manolo estaba en un lugar celestial, cerca de ahí, había un templo de color blanco. Él entró allí y desde lejos, vio sentado en una columna a un ser que irradiaba mucha luz, era tan deslumbrante que no podía ver el rostro de aquel ser. Poco a poco se fue acercando, hasta que aquel ser disminuyó su intensa luz, era el rostro de un hermoso niño con una túnica blanca, cabellos rubios, blanco y de ojos azules. Él era un sublime ángel que iba a encarnar en la persona de Andrés en la Tierra, estaba siendo preparado para un propósito Divino. Ayudarle a su hermano Manolo durante todos los años de su vida. Manolo despertó asombrado de aquella visión, esto no lo comentó con nadie, temía que le dijeran sus papás y sus compañeros que estaba loco, así que mejor decidió permanecer en silencio. Una nueva visión llegaría días después. En esta ocasión, Manolo estaba con aquel ángel conversando en las afueras del templo, él le anticipaba que estaba a punto de nacer en la Tierra y que iba a ser su hermano menor, que diera las buenas noticias a su mamá. Manolo hizo caso a lo que el ángel le dijo y enseguida le dijo a su mamá, que pronto iba a venir un nuevo hermano a la familia y que era un ángel que iba a tomar forma humana. Ciertamente a los ocho meses, Andrés nacería. Manteniendo su forma angelical por unos minutos después de a ver nacido. Los doctores y las enfermeras se sorprendieron al ver nacer a tan hermosa criatura; blanco, rubio y de ojos azules, todas ellas se peleaban por cargar al bebe. En un país donde la r**a por lo general era mestiza e india, era muy raro que un ser así naciera por esos lugares. Si fuera en Alemania, Dinamarca o Suecia, sería algo normal, pero en una nación como esta, era muy difícil de verlo. Su madre le creyó a Manolo al observar a su pequeño bebe con esas descripciones angelicales, no tuvo duda alguna que era verdad lo que hace meses atrás le había profetizado. Desde el Reino Celestial, estaban pendientes de la situación, el propósito Divino estaba conforme a Su plan. -Hijo mío, hemos enviado por voluntad propia a uno de los ángeles más queridos por Nosotros. -Si Padre Santo, es necesario que Manolo tenga ayuda de uno de los nuestros, Lucifer y sus demonios desde antes de nacer ya lo querían destruir. -Lo mejor que se puede hacer por el momento, es que Andrés crezca junto con su hermano y cuando estecen grandes, él lo apoyara en las cosas que le estarán por venir. Año 1988, pasaron algunos meses después de aquellas visiones y Manolo seguiría con su vida normal en la escuela. Era un día donde todos estaban en el aula y por razones de la Directiva, todos los alumnos debían salir al patio para escuchar unas indicaciones de parte de la Directora. Era para darles la gran noticia que se iba a realizar un paseo de todas las aulas del colegio. Los niños y las niñas saltaron de alegría. Manolo no estaba ya que en esos momentos había ido al baño, él regresó al aula y esta estaba vacía. Pamela León en cambio estaba cambiándose de uniforme para ponerse el de educación física, ella regresó al aula y estaba vacía, solo un niño se encontraba allí, era Manolo. Ambos se quedaron viendo las caras, hasta que hubo una sonrisa de parte de Pamela. Manolo por primera vez en su vida desde que conoció a Pamela hace 3 años atrás, cruzó palabras con ella y correspondió a su sonrisa. Él también le sonrió y una conversación hermosa surgió entre los dos. -Manolito, es la primera vez que me sonríes, se te ve más bonito. -Gracias Pamela, no niego que tú eres una niña linda. -Y si soy linda, ¿Por qué siempre me evades y evitas el dejarte besar? -Pues, no lo sé, tengo un poco de resistencia a las niñas. -No deberías tenerlo, soy bonita, nieta de la Directora de la escuela y me gusta mucho. -¡Qué mas podrías desear!, de tener a una niña tan linda como yo. -Somos muy niños para pensar en cosas de adultos. -Manolito, sé que solo tenemos ochos años, pero siento algo bonito en mi corazón cada vez que te veo. -Eres bien lindo y eso me provoca que te quiera besar. -¿Quieres darme un beso? -Desde la primera vez que te vi quería besarte, Manolito. -Está bien, solo un besito y nada más -¿Me dejas besarte en la boca entonces? -Hazlo pero rápido. Pamela besó por primera vez a Manolo, fue un beso que duró algunos segundos, luego la hizo aun lado. Ella estaba muy feliz y su rostro irradiaba mucho amor, por su parte Manolo sintió por primera vez una sensación extraña en su interior. Era el primer amor de Pamela, al fin de tres años de espera, logró darle un beso en la boca. A los pocos minutos todos regresaron al aula, la profesora y los alumnos vieron a la pareja que estaban solitos y juntitos, nuevamente todos los niños gritaban: -¡Manolo y Pamela son novios! -¡Manolo y Pamela son novios! -¡Manolo y Pamela son novios! Pamela sin disimular, nuevamente delante de todos le seguía dando besos volados, era una obsesión de aquella niña que hasta delante de la profesora no paraba de dar besos y más besos a su primer amor. Manolo solo silenciaba y se iba al último pupitre a que no le molestaran más. Año 1989, desde muy cerca de la banca de Manolo, una niña siempre observaba silenciosamente todo lo que estaba pasando con aquella relación amorosa. Ella se llamaba Carla Hidalgo, blanca, de ojos marrones, cabello castaño y bonita, incluso más que la misma Pamela León. A sus nueve años de edad, se había enamorado en silencio de Manolo, con el transcurso del tiempo ella llegaría a hacerse su amiga, ambos se simpatizaron mucho tanto que llegaban a hacer los deberes en la casa de sus padres respectivamente. Todo el curso se estaba dando cuenta de aquella amistad con ciertos sentimientos de por medio, ahora todos le decían a Manolo: -¡Manolo tienes dos novias! -¡Manolo tienes dos novias! -¡Manolo tienes dos novias! Incluso una profesora del aula llegó a decirle que desde pequeñito era un “Don Juan”. Eran dos niñas de la misma aula que estaban enamoradas de él. El Cielo observaba y Elizabeth su madre, estaba pendiente de su querido Adrían. -Amado Dios, la historia se vuelve a repetir, cuando mi niño Adrían era pequeñito, las niñas lo perseguían por todos lados, tenía que separarlo y llevarlo a mi casa. -Mi niño sigue siendo tan hermoso y risueño como era en aquel tiempo. -Si Mi querida Elizabeth, Manolo ahora en esta vida sigue siendo el favorito de las mujeres donde quiera que él estese. -Más voy a enviarle dos visiones apocalípticas para que tenga desde pequeño un discernimiento que cuando sea grande, este preparado para el inminente regreso de mi Hijo a la Tierra. -Que esta era es el fin de los tiempos. -Lo que Tú digas mi querido Dios. Manolo luego de pasar toda la tarde con Carla haciendo deberes, jugando y dándose pequeños besitos en la boca, fue a dormir. Eran las tres de la mañana y una visión tuvo él. Manolo en aquella visión se veía de una edad adulta, estaba en el campo, junto a él había muchas personas que estaban caminando, hasta que el cielo se envolvió como un pergamino obscureciéndose. Todos corrían alarmados de un lado para otro, incluso Manolo. De repente una voz poderosa hablaba con mucha autoridad diciendo: -“A llegado la hora, ha venido Aquel que tenía que venir” Luego de esas palabras, todos cayeron de rodillas por una fuerza superior, Manolo miró al cielo y vio a alguien que venía desde las nubes, luego despertó. ¡Miren! ¡Cristo viene en las nubes! Todos lo verán venir, aun los que lo mataron; y todos los habitantes del mundo llorarán por él. Así sucederá. Amén. (Apo. 1:7) Manolo estaba espantado de aquella apocalíptica visión, no se lo contó a nadie hasta que estuviera grande. Otra visión llegaría unos días después, en esta ocasión el observaba como el mundo estallaba en llamas y muchos morían, el veía muchas tumbas y todo era desolación. Los que quedaban vivos eras separados, unos eran enviados al lado derecho y otros al lado izquierdo. Luego despertó. Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. (Mateo 25:31-33)
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