La ayuda de un amigo

1972 Words
-Carol, hemos ido prácticamente a casi todos los doctores de la ciudad pero no hay quien determine la enfermedad de Manolito. -Rafael, esto me tiene mal, ¿no sé qué hacer con mi hijo? -Paciencia Carolina, no perdamos la esperanza que alguien nos ayudará, ten fe. -Voy a llamar a mi tía Esmeraldas que vive en los Estados Unidos para ver si nos da una mano, ella tiene muy buenos doctores que nos puede recomendar. -Haz todo lo que sea necesario Rafael, mi hijo está en tus manos. Pasaron algunas semanas y la rodilla de Manolo y su salud estaba empeorando, Rafael tuvo que buscar unas medicinas que solo bajo pedido se podía importar desde Europa. Aquí en este país no había ese tipo de medicinas para enfermedades tan poco comunes como las que tenía Manolo. Rafael madrugaba a aquel hospital donde tenían aquella medicina, fueron bastantes días que él hacía esto. Todos los días tenía que recibir Manolo la medicina para que pueda soportar los dolores intensos en su rodilla y no vomitara sangre de su boca. A la semana siguiente, Rafael recibiría la llamada de su tía Esmeralda, ella le recomendó un Doctor llamado Piedrahita, un gran médico que estaba residiendo en cerca la ciudad donde vivía el pequeño Manolo. -Rafael, he recibido la noticia de que el Manolito está muy mal y que no hay ningún resultado en los exámenes médicos. -¿Qué tan cierto es? -Es cierto tía, mi hijo está muy mal y no hay solución para su enfermedad, a duras penas se lo mantiene un poco estable, con unas medicinas que las traen de Europa. -Rafael, tengo un amigo que actualmente está residiendo cerca de tu ciudad, te pongo en contacto para que hables con él, es un excelente médico y una gran persona. -Te lo recomiendo y que sea la voluntad de Dios, esperemos Manolito sea curado de esa extraña enfermedad. -Gracias tía, te queremos mucho. -Yo también Rafael, especialmente a mi Manolito. -Jajaja jajaja jajaja -Jajaja jajaja jajaja -Jajaja jajaja jajaja. -Hagan lo que hagan no van a encontrar la solución a esa enfermedad, solo yo Lucifer tengo el antídoto a su mal. -Que siga su papá insistiendo vanamente que nadie lo podrá ayudar, ni el mejor médico del mundo. -Solo es cuestión de tiempo para que lo entierren bajo tres metros. -Jajaja jajaja jajaja -Jajaja jajaja jajaja -Jajaja jajaja jajaja -Ni cuatro años has de poder durar en esta vida, fracasará en plan de Dios. -Nadie me podrá vencer en este que es mi tiempo. En el Reino de los cielos, Dios dejaba que Satán se vanaglorie de su victoria, que solo le iba a durar un poco de tiempo. Dios tenía preparado la forma de ayudar al pequeño Manolo, siga una rehabilitación y con el tiempo fuera como un niño normal y entrara a sus primeras clases a la escuela. -Me da lástima de ti, Mi Lucifer. -¿Cómo puedes vanagloriarte de algo así? -Yo tengo la solución a todas las enfermedades, ni siquiera tus virus raros podrán evitar que yo no tenga una salida al problema. -Padre Celestial, déjame bajar a la Tierra y conversar con Manolito, los niños a esa edad, aún pueden ver presencias espirituales y de seguro me podrá ver. -Ve Hijo mío, conversa con él y que te conozca y sepa quién eres Tú. -Lo haré Padre a escondidas de Lucifer, para que no sospeche nada hasta darle el golpe de gracia y quede humillado. -Excelente idea Hijo mío. El Hijo de Dios comenzaría a manifestarse al pequeño Manolo, ambos dialogaban y se reían mucho, Él se sentía muy contento con Manolo, fueron momentos amenos entre ellos. Nadie sospechaba, ni sus padres, ni su familia y mucho menos Lucifer. -Buenos días, ¿Estoy hablando con el Doctor Piedrahita? -Si buenos días, ¿Con quién tengo el gusto de hablar? -Soy Rafael,  mi tía Esmeralda me recomendó a usted. -¡Esmeraldita!, mi gran amiga. -Algo me comentó ella de un asunto muy delicado, que para estar mejor empapado del problema, lo mejor sería hablar con usted personalmente. -Claro Doctor, voy a su consultorio y hablamos del tema. -Perfecto, lo espero aquí Don Rafael. Rafael fue donde el Doctor para hablar del asunto y le comentó sobre la grave y rara enfermedad que padecía el pequeño Manolo. El Doctor no se asustó ni se preocupó, sino con una certeza fe le dijo que iba a sanar al niño. Nadie sabía que era el Hijo de Dios quien estaba influenciando al Doctor. Carolina por su lado se dirigía en plegarias al Cielo para que su hijo pueda ser sano y viva una vida normal, con lágrimas en sus ojos se dirigió a la Divinidad de la siguiente manera: -Señor mío, ayúdame a encontrar una solución para mi hijo, él es muy pequeño y no es justo que padeciera esa extraña enfermedad. -Solo tú tienes la solución al problema. ¡Ayúdame Dios mío! -Tengo fe y sé que vas a realizar el milagro en la vida de mi hijo. La plegaria fue escuchada y Dios seguiría actuando continuamente en el Doctor Piedrahita, Él le estaba dando la ciencia para dar con el diagnostico de esta terrible enfermedad. Solo era cuestión de unas semanas para que todo se arreglara y el niño fuera al fin sanado. El Doctor empezó a hacer los estudios, no descansaba ni de día ni de noche hasta hallar la solución. Tenía varias hipótesis y la mejor acertada de ellas, obligaba al Doctor a sacar sangre desde la yugular a Manolo, solo ahí podía detectar el virus mortal que poco a poco estaba acabando con la rodilla derecha y al final, con su vida también. Llegaría el día en que Rafael y Carolina llevarían a Manolo al consultorio del Doctor Piedrahita. Todos estaban listos para la prueba final, o Manolo era curado de una vez por todas o solo restaría tiempo para que sus días fueran contados aquí en la Tierra. -Doctor, buenos días, aquí traemos a nuestro hijo. (Rafael) -Buenos días. -Traigan al niño para este salón, aquí le vamos a inyectar. -Doctor, doctor usted es Jesús mi amigo y me va a curar. Todos los presentes se quedaron estupefactos de las palabras que el niño había dicho al Doctor, pero nadie de ellos sabía que era el Hijo de Dios que estaba dentro de él para efectuar la operación. En ese momento procedieron a inyectarle en su yugular y mucha sangre salió, enseguida curaron la herida del niño y sus padres lo llevaron dormidos entre sus brazos. Los resultados se dieron a los tres días, el milagro había ocurrido, el virus que estaba matando el cuerpo de Manolo fue atrapado y a su vez liquidado. El Doctor llamó en seguida a los padres para que les diese la buena noticia. -Don Rafael buenas tardes, soy el Doctor Piedrahita y les tengo muy buenas noticias. -Buenos tardes Doctor, ¿Qué tiene que decirme? -Su hijo, el Manolito fue al fin curado, logramos atrapar al virus que lo estaba enfermando. -En este último intento logré aniquilarlo. -Doctor, no sabe la inmensa alegría que me da al saber que mi hijo está sano. -Lo que si le toca seguir es un tratamiento de un año por lo menos de ponerle inyecciones para que vaya recuperando su sistema inmunológico y su rodilla derecha quede completamente restaurada. -Entonces Doctor, ¿él podrá entrar tranquilamente a la escuela sin ningún tipo de problemas? -Si sigue el tratamiento al pie de la letra, podrá ir a la escuela. -Doctor le estamos muy agradecidos, no tiene idea la alegría que siento ahora. -He cumplido con mi trabajo Don Rafael. Lucifer desde su trono infernal, recibiría la noticia de parte de sus demonios. -Señor Lucifer nuevamente hemos fracasado, el niño fue sanado. -¡Cómo es posible que fue sanado!, si solo yo tengo la fórmula para su enfermedad. -Yo inventé ese virus mortal. -¡Maldición! ¿Quién sería el causante de este milagro? -Ya sé quién lo hizo, fue Dios, siempre desbaratando mis planes. -¡Por eso lo odio! lo odio con todo mi oscuro corazón. -Ahora mi señor, ¿Qué hacemos al respecto? -Por este momento nada, va tocar esperar que crezca hasta su adolescencia y tentarlo con el sin fin de cosas que he de tener listo para él. -Allí será mi nueva oportunidad para influenciarlo en las modas juveniles, se envicie y luego matarlo. -Jajaja jajaja jajaja -Jajaja jajaja jajaja -Jajaja jajaja jajaja Las risas de Lucifer y los demonios se escuchaban por todos los rincones del palacio. Ellos esperarían que Manolo crezca en edad para dar un nuevo golpe mortal a su vida, mientras tanto dejarían que viva una vida feliz en su niñez y pre-adolescencia. En el Reino Celestial, Dios, su Hijo y Elizabeth estaban aliviados, el plan había funcionado y Manolo estaba curado, la mano Divina del Hijo de Dios le dio la sanación. -Padre Santo, he logrado sanar a nuestro Manolito. -Hermana mía Elizabeth, tu hijo está bien. -Gracias Señor mío, he sufrido mucho para que todo salga conforme a tu plan. -Yo amo demasiado a mi hijo, estoy esperando que en esta vida logre sanar sus deudas pasadas y pueda ser salvo. -Que no descienda nuevamente al Abismo, esta vez no soportaría verle en ese lugar tan tenebroso. -Él debe estar con nosotros en el Reino de la Luz, gozando de la dicha y alegría que se vive aquí, y no en ese frío y malvado lugar. -Hija mía, ese es nuestro propósito, que tu pequeño Adrían sea redimido en esta nueva vida con su nombre actual llamado Manolo. -Cuando tenga nueve años de edad le enviaré sus primeras visiones, se le mostrará que el fin de los tiempos llegará en esta era. -Él no lo entenderá aun, pero en su edad de juventud se le dará la sabiduría necesaria y sepa los misterios de las visiones. -Que así se haga Padre Santo. (El Hijo de Dios) -Si Padre amado, que así sea lo que Tú digas. (Elizabeth) Manolo tenía cinco años y fue por primera vez a la escuela, desde el comienzo fue un niño muy querido por sus profesores y por sus compañeros de aula. Increíblemente la nieta de la Directora de la escuela, una niña blanca, bonita, de ojos verdes y cabellos castaños llamada Pamela León de seis años de edad, pondría sus ojos sobre él. La niña quedó impactada el ver a tan hermoso ser, y desde las primeras semanas empezaría a coquetearlo, esto era algo nuevo para Manolo, si apenas era un niño. -Qué lindo que es ese niño, decía Pamela. -Quiero tenerlo cerca de mí para conversar y darnos un beso. Pasaron unas semanas y Pamela se acercaría a Manolo para hacerle la conversa. -Hola niño lindo, ¿Cuál es tu nombre? -Manolo. -¡Qué bonito nombre!, ¿Cuántos años tienes? -5 años. -Me presento, me llamo Pamela León y soy la nieta de la Directora de la Escuela. -¿Puedo ser tu amiga? -No lo sé. -Muaaaaa, muaaaaa, muaaaaa. -Déjame en paz niña. -Tú me gustas Manolito y no te voy a dejar en paz hasta que me des un beso en la boca. -Déjame en paz niña loca. Pamela León fue la prima fémina que en esta vida se enamoraría de Manolo, aunque tenía solo seis años de edad, se sentía muy atraída por él. Esto no era coincidencia, en la persona de Adrían en su vida anterior, tuvo cientos de cientos de féminas a sus pies, desde que era pequeño su adorada madre Elizabeth, lo cuidaba mucho de las indirectas de las niñas de aquella época en la antigua Transilvania. Adrían en la persona de Manolo seguía siendo muy hermoso como su madre Elizabeth, de eso no cabía duda alguna.
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