5.

1221 Words
¤Capítulo "Te necesito" ¤ Annie no podía soportar ese rechazo, tal vez, se lo vio venir pero solo era una inquietud de su miedo . - No te entiendo - le dice acercándose — Me quieres pero aún así me rechazas — asegura señalándolo  .  Adam levanta su mirada después de prenderse todos los botones de la camisa — Para mi no eres una mujer que sólo quiere tener sexo en está inmunda oficina, no espero eso de ti — le dice poniéndose la corbata . Le saca las manos de la corbata y ella misma se lo acomoda como antes solía hacerle — Quiero que aunque sea seamos compañeros — le dice ajustando la tela . Extiende su cuello — ¿Lo amas, verdad? — le pregunta . El brillo de sus ojos era la primera vez que podía notarla. Adam había sido su primer amor a vista, antes quizás, no veía nada con respecto a él porque era su jefe pero ahora todo era al revés. Nadie era capaz de decir verdades sólo engañarse a sí mismo, ese había sido el mejor juego de ambos . Toca su pecho acomodando bien la corbata — Es un buen hombre — responde .  Adam frunce su ceño — ¿Lo amas? — le insiste en preguntar . Annie se aleja de él — Estoy aprendiendo hacerlo — le dice casi en susurro .  Se acerca tomando su mentón — Jamás se aprende amar, sólo se hace. Cuando no sientes amor hacia la otra persona es porque no son el uno para el otro, ¿por qué estás con él? ¿Es el dinero? — le pregunta enojado .  Le saca la mano de su alcance y le da una cachetada — ¡No me interesa en lo más mínimo el poder adquisitivo de un hombre, no soy de esas putas! — le gritó después de golpearlo en la mejilla. Tapa su boca, las lágrimas se hacía protagonista de su rostro — ¿En qué fallamos? — le pregunta sacándose las manos de la boca . La furia se notaba en el rostro de Adam — Eso debes preguntarte vos misma porque yo te di todo el amor que tenia — le dice cortante . Annie llorando se acerca a él y lo abraza fuerte — Lo siento, Adam — le dice . El tiempo, los malos momentos había hecho de Annie aquella mujer extraña que no sabia lo que realmente quería o esperaba de una persona. Tenía ese instante donde extrañaba aquel hombre, al rato lo amaba y otras veces lo odiaba, y se odiaba por ser así. Adam podía notar que aquella mujer no era la misma Annie de antes, que algo no estaba bien y que algo le estaba ocultando. Sabía que la seguía amando, las oportunidades se dan y él lo comprendía pero algo andaba mal. La consuela a pesar de todo, la iba a sostener ante cualquier adversidad y él sería quién recupere la felicidad de esa mujer .  — Tranquila, Annie. Yo te voy a cuidar — le prometió en aquellas palabras . Observa como él le estaba diciendo unas cuantas verdades, quizás, se había olvidado de todo. Había perdido la magia de ser alguien reservada, no encontraba el camino para que Adam pueda amarla como tanto ella quería . Sabía que con Luca nunca pudo sentir ese amor, no tuvo el valor para seguir apostando por Adam y era su momento de arrepentirse. Algunas vez, le dijeron que no hay que temerle al pasado y seguir construyendo el presente sin miedos, pero ahora ella se encontraba en un mar donde había perdido su brújula y nadie quién la espere en la llegada .  — Te necesito — le dice refugiándose en el pecho de él . Le da un beso en la cabeza en forma cariñosa y la abraza pegándola a su cuerpo — Estoy acá — le dice varias veces . Se quedaron unos minutos en silencio abrazados, sólo se escuchaban sus respiraciones. La puerta abriéndose hizo que se separen .  — Reunión en diez minutos, puerta dos — le dice y se retira . Adam no la mira a su secretaria, sólo se queda con la mirada puesta en Annie y acerca sus manos al rostro para limpiarle las lágrimas . — Quiero que hablemos después de la reunión — le pide mirándola . Annie corre la mano de Adam de su rostro — No hay nada para hablar — le dice cortante . — Quiero toda la verdad, Annie. Quiero saber que pasa por tu cabeza, te amo y no me gusta verte así — le acomoda un mechón de su cabello .  Agacha su rostro y no dice nada más, esa mirada hacia abajo esquivando cualquier otra observación decía mucho y no hacía falta decir otra cosa . Le planta un beso en los labios — Después te espero en el restaurante de acá a la esquina — le dice tomando unas carpetas .  El día terminaba, el amor golpeaba la puerta y las ganas de tenerla también aumentaban . Aquella noche cálida de tanto movimiento turístico, camina por las viejas veredas y el cigarrillo encendido entre sus dedos podían calmarlo un poco. Arroja el pucho, abre la puerta del local y se pone una mesa vacía . Una de las meseras se acerca a su mesa con una pequeña libreta — ¿Qué va a pedir? — le pregunta mascando chicle exageradamente . Se quedo confundido por la atención — Todavía nada estoy esperando a alguien — le responde . Cierra su libreta — Ricachones — exclama enojada .  Un vaso de agua estaba frente a él, mira atentamente ese vaso y no despega la mirada. Pensando en todo aquello que tuvo que arriesgar y que estaba dispuesto arriesgar por ella. Un ruido de la silla arrastrándose hacía atrás lo sacan de su pensamiento .  — Viniste — le dice . Sonríe sentándose frente a él — Necesitamos hablar — le dice sería . Esa sensación de satisfacción necesitaba hacía tiempo. No importaba nada más que ellos dos, estaban cara a cara sin reclamarse nada y sentían miles de sentimientos encontrados. Ya no dolía, ya todo al tenerse tan cerca se calmaba y nadie podía lograr que se dejen de amar . Entre ellos el amor era más fuerte pero aún así morían en el intento de querer regresar  . La comida estaba frente a ellos, no habían tomado ese valor de comenzar la conversación . — ¿Qué tienes para decirme? — le pregunta . Adam termina de beber su copa de vino y limpia su boca con la servilleta — Quiero saber que te ocurrió para que cambies así — le dice mirándola . Aprieta su boca, pone su mirada hacía otra dirección — Las circunstancias me hicieron así — le dice . — Quiero tu verdad, no la verdad que intentas inventarte — exige enojado . — Adam algunas personas estamos hechos para sufrir y escapar del amor — le dice con la voz entrecortada . — Puedes confiar en mi, Annie. Sea lo que sea, no me voy alejar — le dice tomándole la mano . Annie aleja su mano — Me vas a terminar odiando y no voy a soportarlo — le dice .
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