Belladonna se quedó allí, contemplando su obra con una sonrisa satisfecha en el rostro. Había tomado lo que necesitaba: una joven cuya vitalidad sería absorbida por su magia. La madre, si bien su energía había sido absorbida parcialmente, no sería suficiente para el plan completo. Sin embargo, todo seguía según lo planeado. —Todo está en su lugar— ,murmuró para sí misma, mientras comenzaba a preparar el cuerpo para el siguiente paso del ritual. Las palabras de sus hermanas resonaron en su mente, y una sensación de poder la envolvía. El sacrificio estaba hecho, y la oscuridad se extendía con cada paso que daba hacia su destino. La cabaña estaba impregnada con un aire pesado, denso de poder antiguo, mientras Belladonna comenzaba a trazar la runa en el suelo con una mano firme. Con sus ded

