la libertad.

1045 Words

No podía ser cierto, tenía que preguntarle, pero al darme la vuelta ya estaba afuera del bosque. —¡Maldición! —refunfuñé—. Es una maldita broma... Por ahora, solo me quedaba buscar a mi conejita antes de que fuera demasiado tarde y ese lobo se adueñara de lo que era mío. Al regresar al castillo, pasando desapercibido, me encerré en mi habitación. Necesitaba ayuda, algo para rescatar a Conejita de ese que la tenía. No podía estar tranquilo en todo el día; la preocupación me mataba y decidí pedir ayuda a mi padre. Sin embargo, durante mi trayectoria, por accidente escuché una conversación interesante entre unos humanos que trabajaban en el jardín de afuera. Las cortinas tapaban las ventanas por la luz del sol de ese día y me asomé un poco. - Te aseguro que esa curandera es muy buena... a

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD