~ Adelina ~ Caminaba por los pasillos del castillo con pasos ligeros, mi mente inmersa en pensamientos sobre Caliban. El viento de la tarde soplaba suavemente a través de las ventanas abiertas, trayendo consigo el aroma del bosque circundante. Aunque estaba rodeada por la seguridad del reino de los licántropos, una sensación de inquietud no me abandonaba. Convel, el leal guardián y delta del rey Alfa, caminaba a mi lado, su presencia sólida y tranquilizadora. Aunque no hablaba mucho, su mirada vigilante bastaba para asegurarse que estaba a salvo. —¿Estás bien, Adelina? —preguntó Convel, notando la preocupación en mi rostro. Me detuve y asinti lentamente, intentando esbozar una sonrisa. —Sí, estoy bien, Convel. Solo estaba pensando en Caliban. Me preocupa lo que pueda encontrar al

