Fernanda
Sonrió aún apoyada en su pecho mientras el silencio reina entre nosotros pero no es un silencio incómodo,ni mucho menos un silencio tenso, es un silencio tranquilo,siento como su pecho sube y baja con lentitud mientras respira y suspiro cerrando los ojos un momento, creo que me puedo acostumbrar a esto, definitivamente.
-Fer - llama y no me muevo, no quiero moverme.
No,no quiero, "Dimitri no lo arruines" pienso sonriendo un poco como si fuera posible que me escuchara.
-Se que estas muy cómoda pero, tenemos que ir a almorzar algo, pensaba en salir un rato juntos por ahí, donde tu quieras - habla con un tonto ,algo inquieto o nervioso haciendo que lo mire.
Lo miro a los ojos y sonrió,parece nervioso sí.
Que ternura,por lo menos no soy la única que se comporta de vez en cuando como una chiquilla.
-¿Quieres pasar el día conmigo? - preguno mirándolo y él sonríe y me besa..
Aún no me acostumbro, pero no me molesta, ya no.
-¿Por qué no? - pregunta y ruedo los ojos.
-No respondas con una pregunta, sabes que eso me molesta - digo para colocarme de pie y él ríe.
-Lo sé - dice y sus manos sujetan mi cintura haciendo que me siente sobre sus piernas.
-Solo que siempre me ha gustado verte enojada - dice con ese tonito divertido y arqueo una ceja.
-Vea pues, lo masoquista que eres - riño negando con la cabeza.
-Solo contigo - habla mirándome a los ojos y sonrío.
-Más te vale, no me gustaria saber que eres así con otra - hablo mirándolo con los ojos entrecerrados y este rie.
-Nunca te había conocido así de celosa, me gusta - asegura mirándome coqueto y ruedo los ojos para levantarme.
-Y yo nunca había imaginado lo tonto que eres - digo con sarcasmo y él rie.
-Ah, no espera, si, si lo sabía - aseguro mirándolo divertida y el ríe aún más y se coloca de pie.
A veces me pregunto si sus familiares son así de altos, vaya que si es alto.
-Tan adorable como siempre mi rubia - habla acercándose de manera peligrosa y sonrío para esquivarlo.
-Que, estas muy viejo, ya ni atraparme puedes - hablo con arrogancia y él sonríe con malicia.
-Te enseñaré, mi bella dama lo que este viejo puede hacer - habla haciendo comillas imaginarias en viejo y río para ir a través de las mesas.
-Te lo dije, estás viejo - río mirándolo y él sonríe y asiente.
-Aún no he terminado - asegura y antes de poder reaccionar por estar me riendo de él, me atrapa..
-Es trampa - reclamo y él sonríe.
-Y no sabes lo que te espera - susurro en mi odio de tal manera que siento una corriente pasar por mi columna causando que mis vellos se erizan.
Los nervios se alborotan y me separo antes de que diga algo más.
-Ya que lo pienso, nunca te he preparado un café - hablo caminando hacia la cocina que tenemos.
-La verdad solo has tenido para mí amenazas y una que otras balas - habla alzando ligeramente los hombros y niego con la cabeza.
-Tu empezabas, ¿que pretendías que me dejará? - pregunto enciendo la máquina y él hace un gesto pensativo.
-La verdad no, quizás por eso siempre me encanta provocarte - asegura en un tono divertido y sonrio negando con la cabeza.
-Eres un tonto - digo para concentrarme en el café.
Pasan los segundos y una curiosidad pasa por mi mente.
No sería mala idea preguntarle.
-Dimitri - llamo mientras busco un poco de azúcar.
-Dime - dijo y giro para mirarlo.
-¿Has pensado en retirarte de todo esto?- pregunto mirándolo curiosa y busco una tasa.
-¿Qué es todo para ti?- pregunta y suspiro.
-De la mafia, del peligro, todo - hablo sirviendo el café.
-¿Crema? - pregunto y este asiente.
-Fer, yo no puedo, sabes que la única manera de salir de aquí es muerto - habla mientras me acerco con su café y así dejarlo frente a él.
-Pero, yo lo he hecho, y, y Dylan lo hará también - aseguro mirándolo y este aparta la mirada.
-Tu has dejado a todo a tu mano derecha y Dylan se salió de raíz prácticamente por que las agencias están aceptando su ayuda para atrapar a varios, yo no tengo a quien dejar, además mi rostro es conocido por muchos que me odian, la ventaja de ustedes es que muy pocos los conocían, y muchos de ellos ya han muerto - explica y bebe un sorbo.
-¿Pero si hay una manera de que te retires, lo harías?- pregunto y él me miró.
-Tendría que haber una razón muy grande para que eso pasara - habla sin dejar de mirarme y tuerzo el labio.
-Quizás te motive la idea de tener una familia algún día - digo alzando los hombros y bebo mi taza con café.
Me encanta.
-¿Tu serías esa mujer dispuesta a tener una familia conmigo? - pregunta mirándome fijamente y miro la tasa de mi café.
-Yo, yo no he pensado en formar una familia, no lo sé - hablo no muy seguro de lo digo.
-Entonces no tengo por qué retirarme - habla de manera simple y sigue bebiendo de su café.
-Pero, ¿tener una vida tranquila no sería un buen motivo?- pregunto ahora más seria…
-Sería muy aburrido - habla restando importancia y asiento.
-Entonces, tendría que olvidar todo lo que me has confesado, por que yo no pretendo estar con alguien que esté en peligro cada segundo ya no quiero eso en mi vida - hablo con total seguridad y decisión en mi voz.
-Por qué antes sí lo estabas,¿ por que con él si? - pregunta ahora sonando molesto y lo miro.
-Él no viene al caso, ¿eso que importa? - pregunto molesta y este se coloca de pie.
-Responde - habla con voz dura y lo miro con desafío.
-Quieres saber pues bien - digo para acercarme más sin apartar la mirada.
-¡Antes era una tonta que no sabía en donde se estaba metiendo, amaba a Esteban y no vi las señales de peligro, ese amor me llevó hacer una asesina, una maldita asesina, nadie debe hacer eso por amor no es justo para nadie, perdí todo por un odio ajeno, todo, si ese estúpida niña hubiera visto el futuro no lo habría hecho de aseguro,pero así como dicen el amor es ciego!.- alzó la voz molesta y este toma mi mano pero me suelto y doy unos pasos atrás.
-Por eso, no vuelvo a enfrentarme al peligro por amar a alguien, deje eso atrás, quiero tranquilidad, quiero una vida tranquila, no más muertes, no en mis manos,¿ lo entiendes? - pregunto mirándolo a los ojos y este asiente..
-Perfectamente, pero aun así - habla acercándose y no me muevo.
-Nunca vamos a estar fuera de peligro, tu crees que nadie sabe dónde estás, tú crees que estás a salvo y no es así, no - habla muy seguro y arrugo la cejas.
-De qué hablas, yo no deje rastro alguno - hablo mirándolo sin entender nada.
Veo que respira profundo y revuelve sus cabellos.
-Anastasia está detrás de ti - habla sin mirarme mientras camina de un lado a otro.
-¿Anastasia? - pregunto y él me mira..
-Si, si Anastasia, la mujer de la cual te conté - habla enojado y empuño las manos.
-Entonces para eso has venido, para ser mi salvador, tu, ¿por que no me habías dicho la verdad? - pregunto alzando la voz y esté sujeta mis hombros.
-Suéltame - ordenó molesta.
-¿Qué es lo que de verdad te molesta, que haya venido a ser tu salvador o que sea yo de quien estás enamorada?- pregunta mirándome fijamente y lo empujó.
-¿Enamorada? - pregunto y río con sarcasmo.
-Que eres estúpido o que, yo no te amo, ahora por tu culpa una maniática esta siguendome - hablo mirándolo con frialdad.
-Ella hace años piensa que estamos juntos, ella no se como sabía que yo estaba contigo y Dylan en Alemania, ella cree que desde entonces somos pareja, no es mi culpa - ahora es él quien se altera.
-Y si, si me amas, lo haces porque de otro modo ya me hubieses matado, ¿o no? - pregunta y saca una navaja de su pantalón.
-Adelante, matarme si lo haces todos tus problemas se acaban y así me demuestras que no me amas y no te importaría verme morir, toma - habla dejando la navaja en mi mano y lo sujeto con fuerzas.
Miro el arma y luego a él.
-No voy hacerlo, yo estoy muy segura de lo que siento, deja de ser tan idiota - hablo dejando caer el arma a sus pies sin dejar de mirarlo.
-No me vuelvas a buscar en tu vida, no puedo - hablo para salir corriendo de ahí.
Tomo mi abrigo y las llaves de mi departamento.
Salgo de ahí pero antes de que de un paso más un auto n***o se detiene enfrente mío y la ventana se baja.
Siento que todo pasa en cámara lenta, veo un arma asomarse de ahí y logro ver el rostro de la mujer…
Yo la conozco.
No puede ser posible,¿Por qué?
Antes de poder decir o hacer algo veo que un cuerpo masculino se pone enfrente mío y un estruendo se escucha.
Apenas ese estruendo suena el auto arranca a toda velocidad y el cuerpo frente mío caen al suelo.
-¡No! - grito y sujeto su rostro entre mis manos.
-No,no por favor, no puede ser - susurro abrazando al cuerpo que está en el suelo.
Siento que tocan mi cabeza y al ver es su mano.
-Mi rubia hermosa, esta bien, ya todo va acabar, ya no irán detrás de ti - asegura sonriendo y empieza a toser sangre.
-No, no, cállate, no hables - ordenó molesta y unas sirenas suenan a los lejos.
-Ya van a venir, te van a ayudar - aseguro sujetando su rostro y el sonríe.
-Aún que lo niegues, sé que me amas - asegura sonriendo como si nada estuviese pasando y sollozo.
-Si, está bien, estupido italiano te amo, si te amo,deja de hablar,solo mírame,no hables. - digo mirándolo molesta mientras lloro y él sonríe.
-Haría esto, esto, la, las, ve, veces, que, que fuesen, necesarias,por, por ti - habla con voz entrecortada y lloro negando con la cabeza.
-Ya cállate tonto, no hables más - hablo tocando su mejilla y él sonrie.
Sus ojos se cierran poco a poco, y mi corazón se detiene.
-Señorita apartes - habla apareciendo unos paramédicos y no puedo moverme.
-Señorita está - pero al levantar la mirada mi cuerpo pierde fuerzas.
Todo en ese instante se vuelve n***o, todo queda en un profundo silencio y la oscuridad es lo único que me acompaña.
No puede ser, no otra vez..
¿Por qué otra vez?
¿Por qué?
-Fernanda - llama Esteban y lo miro con una sonrisa de oreja a oreja.
-Hola mi amor, ¿como te fue? - pregunto colocando me de pie para besarlo y él me recibe con un gran abrazo.
-Te extrañe tanto mi monita - habla dejando besos en mi rostro y sonrío feliz..
-Ven, te presentaré a alguien - habla tomando mi mano y veo su auto estacionado más bajo de mi casa.
-¿Y quién será?- pregunto extrañada y él sonrió.
Al abrir la puerta veo a una mujer morena, muy bonita si es..
-Anastasia te presento a la mujer de mi vida - dice Esteban y la morena sale y me mira de arriba y abajo.
Sonrió de lado y le tendí mi mano.
-Deverdad eres tan hermosa como se dice - habla tomando mi mano y sonrío un poco.
-Un gusto Anastasia - hablo y suelto su mano.
-Mi amor, ella es mi prima, estará aquí por unos días mientras que algunos asuntos en Italia se arreglan - explica y asiento tranquila.
-Espero que nos lleguemos a conocer y ser buenas amigas - hablo mirándola y el celular de Esteban suena.
Él se aleja y la mujer morena se acerca más a mi.
-He logrado cosas muy grandes en mi vida y te aseguro que tu no vas a interferir en ello - habla ahora totalmente cambiada,su voz logra alterar mi nervios y desconfianza.
Antes de decir algo aparece Esteban.
-Listas, que les parece si vamos a dar un paseo, ¿te gustaría mi amor? - pregunta Esteban mirándome lo cual hace que deje de mirar a esa mujer..
No entiendo por qué me dijo eso.
¿Qué quería decir con eso?
-Eh, si, si por qué no,¿Tienes tiempo? - pregunto sonriendo un poco y él me besa rápidamente.
-Para ti siempre mi reina - susurro cerca de mi rostro y me sonrojo tanto que mis mejillas arden.
-Se que seremos buenas amigas - habla ahora la morena sonriendo de manera amistosa y arrugó las cejas.
Solo la miro fijamente.
¿Qué pretende?
No entendía qué era lo que pasaba, como muchas cosas en mi vida, nunca entendí, hasta ahora, esos asuntos en Italia por arreglar eran Dimitri y su hijo,no puede ser…