Capitulo 11

2267 Words
Dimitri No siento nada entre mis brazos, no hay nadie, por ello abro los ojos encontrándome desafortunadamente solo, miro la hora y veo que si he dormido más de lo que creí necesitar. ¿Donde esta mi fer? Con rapidez me levanto y empiezo a buscarla pero no la encuentro. ¿Se fue? ¿Por qué? ¿Dónde estará ahora? Suspiro frustrado por ello, no entiendo ahora que paso. ¿Por qué se fue sin decir nada? Se supone que todo me estaba saliendo bien, todo parecía ir en buena marcha pero ahora no lo sé,esta mujer me enloquece con cada cosa que hace. Irse sin decir nada. No lo entiendo, ella no es así, al menos que esté enojada o que quiera huir de alguien. Pero de que yo sepa no la he hecho enojar, y no creo que quiera huir de mí. No le he hecho nada, pensé que ya estaríamos en paz. -¿Dónde se habrá metido? - susurro enojado revolviendo mis los cabellos y miro mi móvil en el sofá y lo tomo,tengo que saber dónde está mi rubia,no la puedo dejar ir. Apenas lo desbloqueo veo que he recibido una llamada, no hace más de veinte minutos. No se quien es este número. Por suerte yo he programado el aparato para que grabe toda conversación que entre y salga de aquí. Es mi seguro para muchas cosas. También por mi seguridad, aunque esas grabaciones van directo al computador, donde solo yo tengo acceso a ello. Entro al despacho y empiezo a revisar. Es un número local, pero no está registrado,quién demonios podría haberme llamado. Al ver la última llamada decido abrir la grabación. -Diga - habla mi fer, esa voz seria y fría que la caracteriza. Pasan segundos y nadie habla logrando que mis sentidos se pongan en alerta en cuanto escucho una respiración pesada. -Oh, hola, seguramente eres la encargada de limpiar el departamento de mi hombre, serías tan amable de decirle que su prometida lo está llamando, es que necesito su opinión para algo de la boda - esa voz logró que mi sangre empezará a hervir, ¿qué demonios hace esa llamándome? ¿Cómo es que está viva? ¿Cómo tiene mi número? Maldita sea, por que esta mujer no se muere de una vez por todas… -Claro, no se preocupe su recado le llegará, buen día señora - responde mi fer y por su voz estaba que se llevaba al mismo diablo por delante. Estaba enojada. ¿Celosa? Eso quiere decir que le importo. Pero también quiere decir que me ha de estar detestando otra vez. No puede ser, cuando todo estaba en buen camino viene esta a joderme la vida. Pensé que estaba muerta, se supone que en ese estallido encontraron su cuerpo. Pero debí darme cuenta, todo fue una farsa, no debí dejarlo pasar sin averiguar. Pero mi ansiedad de tener a Fernanda cerca después de tanto tiempo me volvió un idiota. Ahora ella está en peligro y por mi culpa, igual está en peligro pero, ahora es doble. -Maldita sea, soy un idiota - gruño enojado y salgo de ahí. Esto lo tengo que hablar con ella, no puedo dejar que el día pase y ella esté odiando me. Como ya lo dije, la amo y por ella dejaría que me mataran si fuese necesario, no puedo dejar a Fernanda a un lado. Ella es mía, es la mujer para mi, para que esté a mi lado. Se que en un futuro cercano será la señora Monnier. De eso me voy a encargar y cuando eso pase, nada ni nadie me alejara de su lado. -Eres mía Fernanda - susurro caminando hasta la salida. Fernanda Entro a mi cafetería y suspiro con pesadez. Intenté quedarme en casa pero no pude, mi mente necesita estar ocupada por algo más así que decidí venir a mi trabajo y así distraerme. Hoy no abro, pero aún así puedo ver que hace falta y como van las cuentas. Me siento en una mesa junto con los registros de las cuentas y lo que hace falta comprar. Decir que no me afecta que Dimitri me haya estado viendo la cara de estúpida, es una mentira. Me afecta, en el fondo imaginé que él podría ser otro hombre, uno del cual yo podría querer. Pero esto confirma lo que ya se. Es un mentiroso, mujeriego, patán y de más.. Aveces me provoca llorar y llorar hasta cansarme pero sinceramente no se que es eso. No recuerdo la última vez que lloré hasta quedarme dormida. Ni siquiera cuando perdí a mi hijo pude llorar, el dolor me encerró en una profunda oscuridad, estaba en shock, nada salía de mis labios ni de mi ojos . Tengo años que no lloro hasta cansarme. Quisiera llorar y no hacerlo sola. Quiero desahogarme pero con alguien que esté a mi lado para que me ayude a levantarme. No quiero caer al suelo y no tener en quien apoyarme. No quiero ser una solitaria para toda mi vida. Pero aun así no me permito ver más allá de lo que otro hombre puede ofrecerme. Ya que en todos veo solo lujuria hacia mi, solo deseo, solo sexo. Yo no quiero solo eso. Yo quiero más. Yo quiero una familia, una vida tranquila. Una persona que me abraza cuando tengo miedo. Alguien que me acompañe en la oscuridad sin soltarme de la mano. -Uff - suspiro cansada de mí misma. Ya ni sé qué hacer con mi vida amorosa, Tengo trabajo, lo tengo casi todo pero no me siento feliz, no estoy satisfecha con ello. Dejo caer mi cabeza sobre los papeles y cierro los ojos con fuerzas. -Fernanda - hablan a mis espaldas y casi que me caigo de la silla por el susto. -¿Qué demonios haces aquí? - pregunto molesta y él da un paso hacia mi pero yo me alejo. -No se te ocurra por qué no respondo - amenazo molesta y este suspira. -Mi fer, tienes que escucharme - pide con voz calmada y le lanzo la calculadora molesta. -¡No soy tuya, y es Fernanda, lárgate de aquí, no quiero volver a verte en mi vida! - alzó la voz furiosa y este me miró serio. -Deja de ser berrinche y siéntate - ordena molesto y me cruzo de brazos soltando una risa sarcástica. -Ahora resulta que hago berrinche, pues si tanto te molesta largate - ordenó aún mirándolo fulminante y este da pasos hasta mi y yo me sigo alejando. -No te acerques - ordenó sería y este sonríe de lado. Típica sonrisa coqueta que me enoja aún más, me provoca lanzarle algo en estos momentos para que borre esa sonrisa estúpida de ese precioso rostro aún más,de esos deliciosos labios. -¿Por qué debería alejarme, nerviosa?- pregunta aún sonriendo y aprieto la mandíbula. -Y, yo no estoy ne, nerviosa vete - ordenó mientras sigo retrocediendo. Pero no me doy cuenta que una mesa está detrás mío y prácticamente quede acostada sobre este. Antes de poder levantarme Dimitri sujeta mis muñecas sobre mi cabeza y se mete entre mis piernas evitando poder moverme. Mis nervios se alteran y otra vez se me dificulta respirar. Trato de no apartar la mirada de él, trato de dejar a un lado ese sentimiento de debilidad que siento pero no puedo. Forcejeo pero él solo parece divertirse y me rindo. -Tienes que escucharme - habla con calma y suspiro cerrando los ojos y miro a otro lado. -¿Por qué tengo que hacerlo?, por favor solo déjame en paz - pido sin mirarlo y mis ojos se llenan de agua. Pensé que no funcionaria pero si, si me ha soltado y me ayudó a colocarme de pie. -Fer - pero lo interrumpo. -Basta Dimitri, basta, solo déjame sola - ruego sin mirarlo. Pensé que si se había ido, pero en vez de ello me abraza. Sin verlo venir mis ojos sueltan las lágrimas y lloro. Mis ojos sueltan las lágrimas sin pensarlo dos veces, no puedo evitar dejar de llorar. De mis labios se escapan varios sollozos haciendo que me aferre al cuerpo de Dimitri, lo abrazo con fuerzas mientras entierro mi rostro en su pecho. -Mi rubia, dio, no llores, esto no me gusta - habla mientras pasa su mano por mi espalda y mi cuerpo tiembla mientras lloro. -¿Por qué apareces otra vez? - pregunto sin mirarlo ni soltarlo. -Te amo,¿ porque más seria?- pregunta haciendo que me quede en completo silencio. Me aparto de él mirándolo a los ojos y con mi mano golpeó su rostro y este gira un poco y veo que sonríe. -¿Sería muy masoquista de mi parte decir que extrañaba tus golpes? - pregunta mirándome y se limpia el labio que acabo de romper. Una fina línea de sangre sobresale de sus labios. -Eres idiota o que, te vas a casar y vienes y me dices que me amas, a que carajos juegas, que clase de - pero soy interrumpida por sus labios. Su boca atrapa la mía, siento el sabor de su sangre en mi boca pero no me importa en estos momentos. Mi mente se ciega nuevamente, sus labios torturan los míos sin piedad alguna y no pretendo quedarme atrás. Sujeto su rostro y lo beso sin dar tregua alguna. -A veces solo quiero que dejes de hablar - susurró cerca de mis labios y respiro profundo para dar unos pasos lejos de él. -Y no miento, te amo y por eso he regresado, y no me voy a casar, es mentira - habla tomando mi mano. -Fernanda, dejame hablar - pide haciendo que me siente. -¿Para que me mientas más? - pregunto arisca y este toma una silla y se sienta a mi lado. -Te dije que tengo cosas que contarte y hoy será ese momento, solo escúchame y después de esto prometo alejarme - habla mirándome a los ojos y suspiro. Asiento para que siga, qué más da. Mentira o no, no quiero quedarme con la duda. Se que si no lo escucho ahora mañana me voy a arrepentir ya que la pregunta de que seria si solo hubiera escuchado. -Hace años, cuando estaba empezando en todo esto, conocí a una mujer, para mí era la mujer perfecta, solo estaba ella mi mente, todo en ella me cegó, nunca vi su verdadero rostro - habla mirando un punto fijo del lugar y siento su voz cargada de rabia. ¿Dimitri ha estado enamorado? ¿Ha sentido el amor? ¿Sabe que es enamorarse? -Ella quedó embarazada, era un maldito lleno de felicidad, mi hijo crecía saludable, los cuidaba a los dos a capa y espada, eran mi vida, mi mundo entero - habla y ahora si me mira. Sus ojos están rojos y cristalizados, lo cual hace que algo me haga sentir mal. Me hacen sentir mal por él, en mi pecho se remueve algo que nunca me ha gustado sentir.. -Al año, cuando mi hijo cumplía un añito, ella ya se había ido meses atrás, estaba buscándola, pensé que la habían matado, pero no, ella estaba con otro hombre, con otro buscando tumbarme de mi lugar, quitarme lo que me había ganado, y con ello logró desequilibrar mi vida, en un atentado a ella no le importo matar a nuestro hijo - habla con una voz fría pero empezando a quebrarse y sujeto su mano al sentirme tan triste. ¿Dimitri fue padre? No lo puedo creer, eso es impactante. Jamás Dylan me lo había dicho. Yo, yo no me lo creo. -Dimitri no - pero acerca su mano a mi rostro y su dedo pulgar acaricia mis labios. -Mira - dice quitándose la camisa y mi corazón golpea con fuerza mi pecho. Al quitarse la camisa veo que es un cuerpo fornido y espectacular mente ejercitado. -Cierra la boca mi rubia - dice ahora más tranquilo y lo miro frunciendo las cejas y con las mejillas sonrojadas. Él toma mi mano antes de apartarla y gira un poco quedando de lado. Veo una gran cicatriz que rodea sus cosillas. Paso mis dedos por el y siento que se tensa más no dejo de tocarlo. -Casi morí ese día también, créeme que deseaba haber muerto ese día junto con mi hijo - habla ahora mirándome y bajo la mirada. -No sabia eso - susurro abrumada y esté sujeta mi rostro. -Solo Dylan lo sabe, pero eso no importa ya - asegura y lo abrazo. -Ya no deseas morir - susurro queriendo saber y a la vez no, esa respuestas. -Ya tengo una razón para vivir - habla haciendo que lo mire sin comprender. -¿Cual?- pregunto y él sonríe ampliamente y se acerca a mí rostro rozando nuestra nariz con mucha delicadeza y ternura. Deja un beso en mi frente y abraza. -Tu, tu eres la única razón por la cual vivirá y morirá - habla aparentando me con sus brazos y una sonrisa aparece en mis labios. Lo miro a los ojos y sonrío como tonta para dejar un beso sobre sus labios. -¿Prometes no mentirme?- pregunto mirándolo con incertidumbre. -Juro que no lo haré, te amo y sé que muy pronto me ganaré un lugar en tu corazón - habla con seguridad y sonrío sintiendo una calidez diferente en mi pecho. Creo que ya está metido en él. No sé por qué siento que este amor me va a arruinar el gran escudo que he construido durante años.. Dimitri Monnier,me volverás loca,estoy segura de ello.
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