Fernanda
Corro hacia el cuerpo de Nathan y veo un charco de sangre.
-mamá - llama y lo alzó llorando.
No es su sangre.
En ese instante mi alma regreso a mi cuerpo dejándome respirar nuevamente.
Anastasia yace en el suelo con un agujero en su frente.
Instintivamente hago que Nathan coloque su cabeza en mi hombro para que no vea eso, dios esto será un trauma muy grande.
Mi niño ha pasado por tanto.
-Esta bien mi cielo, todo - pero suelto un quejido al sentir dolor en mi vientre..
Sin soltarlo camino hasta la salida.
-Vamos, a, a salir de aquí - susurro sintiendo aún más dolor y sujetó con fuerzas a Nathan.
Su cuerpo tiembla y solo llora, esta en shock.
Al abrir la puerta veo a muchos hombres vestidos de negros entrando.
Son agentes federales.
Salgo como si ellos no me vieran y al estar ahí afuera veo ambulancias.
¿Como es que no me han esposado? .
Todo el área por lo que veo esta rodeado por muchos hombres vestidos de n***o.
-Mi rubia - llama esa voz que tanto he anhelado escuchar , giro encontrándome con él,mi hermoso italiano, el mismo con el que mantenía una guerra constante.
-Dimitri - susurro impactada y él corre y me abraza.
-Mi amor, dios, no sabes como te he extrañado mi vida - habla dejando besos en mi rostro y empiezo a llorar.
Está aquí,vino por nosotros.
Nathan ni se mueve, solo está en silencio mientras me abraza con fuerzas.
-¿Quien es este niño? - pregunta y lloro para sonreír.
-Cargalo - susurro cansada y él lo hace.
-Es - pero él me interrumpe.
-Nathan - dice bajito y sonrío para perder la conciencia en ese momento.
Todo a mi alrededor se torna oscuro y no puedo escuchar nada ,pero me siento tan feliz,logré lo que quería, logré que Dimitri volviera a tener a su hijo en sus brazos,si este es el momento en el que tengo que dejar de existir me iría totalmente feliz.
No entiendo muchas cosas, pero me siento feliz de haber cumplido con mi mayor anhelo y ese era que Nathan estuviera con su padre.
Me siento satisfecha, todo lo que hice hasta ahora ha valido la pena.
Dimitri
Veo que aún está inconsciente y suspiro profundo.
Mi fer, no puedo creer lo que ha hecho,dios cómo no amar está mujer,me vuelve loco de tantas maneras que a veces ni entiendo.
Una semana después de que ella desapareciera decidí entregarme a los federales y ellos me dieron una buena negociación.
Están detrás de Anastasia y varios que no podían atrapar, entonces hicimos un trato, si yo los entregaba a todos ellos me borraría a mi y a Fernanda de su lista, junto con Dylan, claro que él tendría que ir pero será después.
Me dejaron esperando una semana más ante de darme una respuesta, pero accedieron afortunadamente, y ahora somos libres.
Ya nada nos ata a ese mundo, ya nadie nos estará buscando, quedamos totalmente limpios ante la justicia,no importa si es traicionar, yo hice lo que es mejor para mí familia,quiero una vida con Fernanda,quiero tranquilidad.
Estamos muertos para ellos, al final de todo esto es lo que mi futura esposa estaba esperando.
Lo hice por ella, solo por ella, por que la amo.
Pero ahora resulta que mi hijo, ese bebé de un año que creí muerto ahora duerme plácidamente en una camilla al lado de mi mujer quien él insistía que era su madre, la mira con tanto amor,sin lugar a duda Fernanda nació para ser una mujer y madre maravillosa.
Mi Nathan esta vivo, es un niño precioso tal y como siempre lo he imaginado si tuviera esta edad.
Siete años recién cumplidos.
Mi niño precioso esta vivo.
Dios aun no me creo.
Esa maldita mujer me engaño, fui engañado y separado por años de mi hijo.
Mi Nathan.
Ahora entiendo a la perfección la carta de mi Fernanda, entiendo todo.
No puedo decir que no estaba furioso cuando vi esa carta, no entendí por qué me había dejado.
No quería entender la carta, la mande a buscar pero después de leer y volver a leer esa carta lo entendí, en parte, ahora con mi hijo aquí entiendo todo por completo.
-Mi hijo - susurro limpio una lágrima que salio de mi ojo izquierdo.
-Dimitri - susurro mi rubia y la miro.
-Mi cielo, ¿cómo te sientes? - pregunto tocando su rostro y ella sonríe.
-Te extrañé - susurró y beso sus labios.
-Yo también mi rubia - aseguro mirándola y ella sonríe.
-¿Y Nathan? - pregunta y me hago a un lado para que lo vea.
-Solo tiene una herida en su mano, no tiene más nada gracias a ti, estaba llorando por que quería ver a su mamá - hablo mirandola con amor y ella ríe bajito.
-Espero no te moleste que me diga mamá - dice y la miro incrédulo.
-No, por que tendría que molestarme, esto, es la mejor sorpresa que me han dado, no se como podría agradecértelo - hablo feliz y la beso.
-Con que seas un esposo leal y amoroso yo me doy por satisfecha - asegura y sonrío dejando un beso en su frente.
-Te amo tanto - susurro y ella sonríe pero sus lágrimas salen.
Parece que ha recordado algo bien malo ya que sus ojos destilan miedo, horror.
-Casi lo mata, si no hubieran llegado, casi lo matan - habla con la voz rota y la abrazo.
-Ya todo paso, ya no hay de que preocuparnos - aseguro abrazándola y ella me abraza.
-¿Por qué estaban los federales contigo? - pregunta y sonrío.
-Hice un trato que después te explicaré bien , lo único que tienes que sabe por ahora es que a partir de hoy somos libres, estamos fuera de ese mundo, oficialmente somos personas común y corrientes - aseguro sujetando su rostro y ella llora otra ves.
-Lo lograste - llora y la beso.
-Todo por ti, y sería capas de hacer lo que sea por ti, y por Nathan , no sabes cuanto te amo, mi hijo esta vivo, nuestro hijo - hablo abrazándola con fuerzas y ella ríe.
-Si, no sabes lo encantador que es, aún que también te contare como fue que lo encontré. - habla mirándome con enojo y la beso.
-Soy muy afortunado de tenerte - aseguro y ella sonríe y me abraza.
-Y yo a ti - dice y beso su cabeza.
-Mamá - llaman y giro encontrándome con mi hijo.
Mi pecho parece explotar de la emoción, se parece tanto a mi, dios parece que fuese una copia mía cuando estaba niño.
Cuánto le agradezco a dios que no se parece a su madre.
-Hijo - digo acercándome y él se esconde mirándome con miedo.
-Mamá - llama a Fernanda y ella le sonríe.
-Esta bien cariño, él jamás te haría daño, confía en él - asegura y mi hijo me mira y a los segundos deja que yo lo cargue entre mis brazos.
Lo abrazo y beso su rostro lleno de felicidad y emoción.
Depsues de tantos años creyéndolo muerto ahora está aquí, conmigo, en mis brazos.
Nathan no parece muy cómodo con mi muestra de cariño, lo entiendo soy un extraño para él .
Se que le tomará tiempo, pero él me va a querer, al final de cuentas soy su padre y se que pronto va a quererme
Lo dejo a un lado de fer y él la abraza como si nunca quisiera soltarla.
Yo jamás quisiera soltarla tampoco.
Ya somos dos hijo,ya somos dos.
-¿Como te sientes mi cielito? - pregunta fer con cariño y mi hijo asiente.
-No duele, yo soy fuerte - asegura mostrando su mano vendada y sonrío orgulloso.
-Lo sé, eres como un super-man - asegura ella y él ríe.
-Mira cariño, te precento a Dimitri - habla mi fer presentando me ante mi hijo y él me mira.
-Mamá, ¿por qué se parece tanto a mi, creo que se parece a mi, tu crees que se parece a mi,mis ojos son iguales que los suyos?- pregunta bajito y río al escucharlo.
-Por qué, él es tu papá - dice ella de igual manera y él me mira.
-¿Mi papá? - pregunta y sonrío.
-Pero la madre Juana dijo que mi papá murió - habla y aprieto la madubula.
Fernanda
Dimitri pone mala cara y hago que Nathan me mire.
-¿Tú confías en mí verdad? - pregunto y él asiento.
-Bueno, entonces me tienes que creer cuendo te digo que el es tu padre, las personas malas te mintieron a ti y a tu papá, el pensaba lo mismo de ti - explico y él se queda pensativo.
Es solo un niño pero se que lo entenderá.
Y también se que necesitará muchas terapias para superar todo esto, se que es traumatico toda su vida ha sido traumatica.
-Hijo, yo jamás te deje, yo te amo - habla Dimitri haciendo que Nathan lo mire.
-Buenas noches - entra una doctora y Nathan me abraza como si lo fueran apartar de mi.
-No temas solo es una doctora, no te alejara de mí - aseguro en su oído y él se relaja un poco.
Siento a Nathan sobre mis piernas y él deja caer su cabeza en mi pecho y lo acaricio.
-Me alegra verlos a todos despiertos más aún por la noticia que les tengo - habla mirando el informe en sus manos y luego nos mira.
-¿Que sucede? - pregunta Dimitri y sujeto su mano para que se calme.
-Felicidades, serán padres y tu serás el hermano mayor - habla la doctora mirando a Nathan y él me mira.
-¿Tendré un hermano?- pregunta mirándome sorprendido y sonrío feliz.
Dimitri me mira y se que no se lo cree.
Ha de estar impactado, primero ve que su hijo esta vivo y ahora espera a otro.
-Seremos padres - habla por fin y me besa haciendo que ría.
-No - dice Nathan apartando a Dimitri mostrándose enojado y sonrío.
-Hijo, él es tu papá, y es normal si, él no nos hará daño - hablo abrazandolo.
-Pero, en el instituto decían que si una mujer y un hombre se besan se irán al infierno, yo no quiero que tu vayas halla mamá - habla mirándome y beso su frente.
Mi dulce angelito,no tienes ni idea de lo que he hecho.
-A partir de hoy nada de lo que ellas te han dicho es verdad bien - propongo y el aisnete.
-¿Y dónde está mi hermano?- pregunta ahora mirando a la doctora y ella sonrie.
-En realidad aún no nace hijo - habla Dimitri.
-Los dejo, vendré dentro de poco, y felicidades otra ves - habla para irse..
-¿No nace? - pregunta confundió y sonrío.
-Él bebe esta aquí - hablo senalando mi estomago y él abre los ojos sorprendido.
-¿Un bebé crece ahí? - pregunta y sonrío.
-Tu también creciste ahí hijo - habla Dimitri y Nathan lo mira.
-Pero yo no crecí en la panza de mi mamá nueva - dice serio y lo abrazo.
-Eso no importa, yo te amo, eres mi hijo, mi niño consentido, y serás el mejor hermano del mundo - aseguro dejando besos su rostro y él ríe.
-Te quiero mamá - dice abrazándome y suspiro.
Miro a Dimitri y él me sonríe y se acerca dejando un rápido beso en mis labios antes de que Nathan rompiera el abrazo.
-Entonces,¿tú eres el papá mío y de mi hermano o hermana? - pregunta mirándome a Dimitri y él sonríe y se sienta a nuestro lado.
-Así es - asegura y Nathan asiente y se queda pensativo.
-Entonces,¿te puedo decir papá? - pregunta dudoso y sonrío.
-Pospuesto hijo - asegura Dimitri y Nathan sonríe un poco.
-En la escuela hay niños que dicen que los papás los llevan a jugar deportes,¿ tú me llevarás?- pregunta mirando a Dimitri y él sonríe mientras sus ojos brillan con ilusión.
Me emociona tanto ver a mi hombre tan feliz.
-¿Me regalas un abrazo?- pregunta Dimitri y Nathan me mira y asiento.
Él va donde su padre y se abrazan haciendo que me den ganas de llorar..
Esto es maravilloso.
Dimitri mueve su labios y leo un "te amo" y le lanzó un beso imaginario y él sonríe.
Ciera los ojos y abraza a su hijo feliz, se nota en su cara la felicidad.
Seremos feliz, lo se, muy feliz todos en familia.
Mi familia.