Capitulo 17

2284 Words
Fernanda -¿Caracol?- pregunta Nathan tratando de hablar español y sonrío para abrazarlo. -Así es cariño, es un caracol - aseguro dejando un beso en su cabeza y èl sonríe. Exactamente hace dos meses que estamos viviendo en la isla de Hawaii, nos hemos mudado aquí ya que se que no me van a seguir ni saben que estoy aquí. Extraño mucho a Dimitri, no se nada de él y aún que quería ser fuerte temo que le haya pasado algo, aunque por otro lado siento que él está bien, confío en que están bien. Él lugar donde mande hacer el nuevo casa hogar para esos niños esta quedando de maravilla. Nadie sabe que paso conmigo ni con Nathan, la malvada bruja murió de un infarto y todos piensan que fue un secuestro. Los niños quedaron por ahora en mejores manos, las reglas han cambiado un poco y como ese instituto ya estaba quedando sin recursos. Anónimamente me hago cargo de esos niños, Nena se ha encargado de todo y estoy tranquila por ese lado. Ahora Nathan parece tan emocionado con todo lo que ha conocido, le fascina las distintas comidas que ha probado. Aún no deja de ser tan tímido y asustadizo pero ha confiado más en mi. Aveces hasta me dice que me quiere, y siempre me agradece por todo, es un encanto. Yo estoy feliz cuidando de él, trato de hacer que vea el mundo poco a poco, quiero que se acostumbra a todo, se que debe de ser difícil ya que vivo por años, desde bebé encerrado en ese lugar. Por otro lado, no se nada de Anastasia, me imagino que si esta viva sabra que Nathan desapareció. Espero que no logré dar con nosotros antes de que Dimitri lo haga con ella… -Nathan - llamo al verlo jugar con la arena y él me miró. -Señora - contesta y muevo mi mano en señal de que se acerque. -Cariño, vamos a comer - hablo colocándome de pie y él asiente feliz. -Si,¿ podría comer otra vez esos pequeños peces enroscados fritos? - pregunta mirándome fijamente y sonrío. -Son camarones cariño, y si puedes comer lo que tu quieras - aseguro tomando su mano y él sonríe. -¿Podría pedirle algo más? - pregunta y lo miro para ponerle la ropa y asentir. -Claro dime - hablo para ponerme un vestido muy ligero y fresco encima del bañador. -Podría decirle mamá, es que veo que casi todos los niños aquí tienen una y yo, yo quiero que tu seas mi mamá - habla mirándome tímido y mi corazón se acelera emocionado. -¿En verdad quieres decirme mamá? - pregunto conteniendo mis ganas de llorar y el sonríe asintiendo -Si - dice con timidez y sonrío para abrazarlo y besar sus mejillas. -Yo soy feliz en tener un hijo como tu - aseguro dejando un beso en su cabeza y él me abraza. -Gracias mamá - dice mirándome y lo miro con ternura. Jamás pensé que podría escuchar a otra criatura decirme mamá,es el mejor sentimiento del mundo. -Ven, vamos a comer - digo tomando su mano y él mientras tanto habla y habla. Estoy muy feliz y emocionada, tanto que quiero llorar. Hace días me siento algo emocional por todo, y he notado que estoy más rellena. Tengo ideas del por qué sería pero solo una de ellas me emociona y ese es pensar que dentro de mi haya una vida. No queiro ilusionarme con la idea solo, queiro averiguar si es así. Pasamos otro día maravilloso, hasta que llego la noche y nos fuimos a casa. -Mamá,¿ mañana podemos jugar a eso que es con una pelota, blanco y n***o? - pregunta ladeando la cabeza no muy seguro de lo que dice y río bajito. -Si, eso se llama fútbol cariño, claro que mañana jugaremos - aseguro colocando la pijama y él besa mi mejilla y me abraza. -Cuando sea grande yo cuidare de ti mamá, así como tu has cuidado de mi - habla acostándose en su cama y lo abrigo dejando un beso en su frente. -Estoy segura que así será cariño - aseguro acarcinado su mejilla y sonrío. Al poco tiempo salgo cuando ya esta dormido, se que le teme a la oscuridad por ello dejo la puerta abierta y la luz del pasillo encendido. Mi habitación está enfrente del suyo así puedo escucharlo si tiene pesadillas, o si quiere algo. Entro a la habitación, tomo un baño y me coloco una pijama. Me siento en la cama y saco mi celular, miro las fotos mías con Dimitri y suspiro nostalgia. Lo extraño, miro mi antilla y sonrío un poco. Quisiera buscarlo pero si lo hago puedo poner en peligro a Nathan no quiero eso. Nathan -Por favor madre, no me castigue - ruego y ella solo sigue golpeado mis manos con una henorme regla de madera. -Esto es para que no tomes lo que no te pertenece - habla con enojo y lloro. Solo quería darle de comer a mi amigo, él tenía hambre, solo le compartí mi comida, no lo agarre de nadie más. Lloro y lloro sintiendo mis manos quemar y duelen mucho. -Esto no te pasaría si tu madre te amara - habla mirándome la señora y la miro. -Mi mamá si me quiere - lloro y ella rie. -¿Sabes lo que ella me dice? - pregunta sonriendo y niego con la cabeza. -Mira la, mira la a los ojos - dice entregandome una foto de una mujer morena, ella es mi mamá, pero no me paresco a ella. -No se limiten por mi, no me importa ese niño, no quiero saber nada de él - habla y ríe.. -Dice que eres un bastado y jamás te va amar - asegura y lloro. -Algún día te la voy a presentar y la escucharas tu mismo - asegura y se va. No lo creo, no creo que mamá sea así. Abro los ojos y veo que estoy en una cama muy cómoda y tibia. Me levanto y tomo a mi juguete de acción, me gusta mucho Superman. Mi pijama es de él. Veo la puerta del dormitorio de mi nueva mamá. Ella es mi nueva mamá, la quiero mucho ella me cuida y siempre me da comida muy rica, no es como en el instituto, ahí siempre se come lo mismo. Mi nueva mamá es muy linda y nunca me habla feo ni regaña, no me castiga.. Odio a mi verdadera mamá, no la quiero, ella me abandono, no me quiere. Veo a mi nueva mamá dormir y me subo con cuidado en la cama. Tengo miedo de que se vaya a despertar pero no quiero dormir solo, siempre que mi nueva mamá me abraza siento que no voy a tener más sueños feos. -Nathan - habla mi nueva mamá y bajo la mirada. -Lo siento mamá yo no quería despertarte - digo triste y ella me abraza. -¿Otra vez pesadillas?- pregunta y la miro. ¿Como ella siempre sabe que tengo? ¿Será que es una mamá con magia? Quizás tenga magia si. Solo muevo mi cabeza afirmando y ella pasa su mano por mi cabeza. -Ven aquí, vamos a dormir - dice haciendo que me acueste a su lado y lo hago. -Siempre te voy a cuida - dice dejando un beso en mi cabeza y la abrazo. -Te quiero mamá - digo cerrando los ojos. Quiero mucho a mi nueva mamá, nunca había tenido a una mamá así. Fernanda -¡Goool!- grito dando un brinco y Nathan grita emocionado corriendo en círculos y río. -Lo hize mamá, hice un gol - habla muy emocionado y sonrío feliz. -Aprendes muy rápido pequeño - aseguro y él me abraza. -Gracias mamá - dice y me agacho dejando besos en sus rojas mejillas. -¿Te adoro lo sabes verdad? - pregunto mirándolo a los ojos y él sonríe y besa mi mejilla. -Yo igual mama - dice feliz y lo alzó. -Uff, que pesado eres - digo finjiendo que esta muy pesado y él ríe. -¿Volveremos a jugar ?- pregunta y lo siento en la isla de cocina. -Si, claro que sí - aseguro abriendo el refrigerador y sacando tres distintos sabores de helado. A Nathan le gusta mucho el helado de menta con chispas de chocolate y un poco de vainilla a un lado. A mi, me encantan todas. -Sii - dice feliz moviendo sus pies de un lado a otro y sonrío. -Helado para el futbolista favorito de la mamá - hablo acercándome con una tasa de helado y él rie emocionado. En ese instante no se como pasa y la ventana de la cocina se hace trizas y empiezan a sonar muchos disparos. La adrenalina corre por mi cuerpo tan rápido que solo escucho mi corazón por unos segundos. De un movimiento tomo a Nathan en mis brazos y nos tiramos al suelo. -¡Mamá!,¿ mamá qué pasa? - pregunta asustado y sus ojos parecen brincar del miedo que tiene. -Mantén la cabeza abajo mi amor, ven - digo empezando a gatear. Las ventanas no paran de ser destruidas al igual que las balas caen alrededor de nosotros sin tocarnos. -¡Auu! - grita Nathan y veo que tiene un trozo de vidrio en su mano. Lo alzó y inclinandome corro hacia el armario y me encierro con él. -Ven cariño, ya, ya pasará - aseguro y él llora. -Cierra los ojos mi cielo - pido y él lo hace. -Mamá qué,¡ aaah! - grita en cuanto le saco el vidrio de la mano. -Tranquilo, ya casi - digo quitándome la blusa y romperla para envolver su mano. -Pronto te curaremos mi cielo - aseguro abrazándolo y las balas cesan. ¿Que esta pasando? No entiendo que está pasando. -¿Mamá qué pasa? - pregunta llorando y limpio sus mejillas. -Lo vamos a solucionar mi cielo, esas personas haya afuera son malas, y tu y yo somos muy fuertes y vamos a salir de aquí bien - hablo sujetando su rostro y él aisnete. -Si, esta bien mamá, yo cuidare de ti - asegura y lo abrazo fuerte. -Ten, llama a la tía y dile lo que está pasando si - pido entregando el celular y él asiente. -No salgas mi cielo, bien - pido y él asiente. -¿Vas a volver? - pregunta sujetando mi mano y lo mitro antes de salir. -Siempre volveré, tengo un precioso hijo que debo cuidar y amar siempre - susurro abrazándolo. -Te quiero mamá - dice y beso su cabeza. -Llama a la tía cariño - digo y salgo dejando a Nathan solo y prácticamente desamparado. Salgo gateando por si aun están ahí y al llegar a la despensa golepo un lado de la pared y salen varias armas. No se por que, pero menos mal las tengo en la casa. Tomó dos de ellas y me coloco de pie, camino por la casa asomando mi cabeza para ver si veo a alguien pero no es así no veo a nadie. -Vaya, vaya, vaya - dicen a mis espaldas y me tenso. ¿Que demonios? -Anastasia - digo entre dientes mirándola a los ojos. -Mira a quien tenemos aquí, a la rubia más zorra de todas - ríe y la fuimino con la mirada. -¿Qué demonios quieres? - pregunto enojada. -No te hagas la estúpida quiero a mi hijo de vuelta,¿ qué crees que no los iba a buscar?- pregunta y aprieto las manos. -No se de que hablas - hablo aun apuntándole con el arma y ella ríe. -Mamá - aparece Nathan y me tenso. -Nathan - susurro mirándolo con miedo y Anastasia lo mira. -Hijo - dice y varios hombres entran y me agarran. -¡No, tu no eres mi mamá, es ella! - grita enojado e intenta correr hacia mí pero ella lo detiene. -Mira nada más, parece que no te conformas con Dimitri si no también ahora me robas a mi hijo - habla mirándome con odio. -Mamá no me dejes ir con ella - ruega mirándome. -No la dejaré, lo prometo mi cielo - aseguro y ella ríe. -No hagas promesas que no puedas cumplir - habla y me apunta mientras los hombres me sujetan y me ponen de rodillas. -Nunca me has caído bien, no sabes lo bien que me sentí matar a Esteban, si no era mio no era tuyo, por ti fui la zorra del jefe de las sombras y mira donde estoy, por un lado te agradezco - asegura sonriendo con malicia y forcejeo. -¡Maldita loca!- grito y la escupo y ella ríe. -Sabes que es lo que más amo de todo eso, es saber que no deje que naciera ese engendro, no mereces tener a nadie quien te ame. - habla riendo y mi rabia crece. -¡Deja a mi mamá, déjala! - grita Nathan forcejeando con su verdadera madre. Aprovecho que ella se distrae y con mi cabeza golepo la cara del hombre y este suelta mi brazo y así poder sacar mi arma y dispararles a los dos rápidamente. -Tiralo o lo mato - habla apuntándole a mi niño y suspiro. -Suletalo Anastasia, él no tiene nada que ver en esto - pido y tiro el arma. -Manos en la cabeza zorra - ordena y lo hago. -Mamá - llama Nathan mirandome con los ojos llenos de lágrimas y los míos se ponen iguales. Antes de poder decir algo suena un disparo y mi mente se paraliza. -¡Noooo!- grito con el alma desgarrada.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD