Fecha 12/03/18
Ubicación: desconocida
Hora: 10:00 Am
Lalo
Habían ya pasado varios días desde nuestra llegada.
Enma, Carlos, Kevin y yo fuimos designados a compartir habitación en el edifico D.
Cesar, Marco y David quedaron asignados a otra habitación en el edificio E, Rafael ya tenía una habitación asignada antes de nuestra llegada
Xiomara y las demás quedaron designadas al departamento 51, ellas cuentan con mejores comodidades que la de los chicos.
Luego que nos dieron de alta, todos fuimos designados también a clases suplementarias asignadas deacuerdo nuestras edades
Luego que nos dieron de alta, todos fuimos designados también a clases suplementarias asignadas deacuerdo nuestras edades.
Teníamos clases de lunes a sábados por 3 horas al día.
Desde nuestro primer día en este lugar ya no habíamos visto a Saucedo o a los ahora humanos alfa y omega.
Las heridas leves de todos sanaron rápidamente.
En mi ya no había ningún parche o vendaje que cubriera mi piel.
Normalmente todos salíamos a ver los alrededores en grupo.
Tratábamos de llevar vidas normales, pero por más que actuáramos como un grupo de amigos, la verdad había una enorme preocupación en lo que ahora será de nuestras vidas.
Rafael era el único que siempre parecía estar por su cuenta, en los días que llevábamos en este lugar no tardamos en darnos cuenta que Rafael tenía un problema con la bebida.
Carlos nos había contado que en nuestros celulares nadie podría rastrearnos y que mientras estábamos en este lugar no podríamos hacer llamadas y tampoco teníamos acceso a internet desde nuestros celulares.
Había algo que nunca dejaba de rondar por mi cabeza, eso era la actitud de Xiomara hacia mí desde que llegamos a este lugar.
Siempre que yo trataba de acercarme a ella ponía distancia entre nosotros o se iba del lugar poniendo alguna excusa.
Tenía la mente en muchas cosas.
Como también en ¿que era esa luz amarilla que envolvió mis manos? al final de mi pelea contra Esteban.
Tenía la teoría de que ese podría ser el siguiente nivel de mi habilidad de velocidad.
Pero no ganaría nada solo si duraba todo el día en cama esperando a que mis dudas de la nada sean resueltas.
— Lalo, vamos a ir a la cafetería a almorzar con los demás, ¿quieres ir con nosotros? — Enma me preguntaba.
No me había dado cuenta que ya era tan tarde.
— Vale vayamos — Dije levantándome de la cama.
— Tienes el sueño pesado — Kevin dijo apunto de reírse.
Hora: 10:30 Am
Saucedo
— ¿Aún no está listo el salón? — Pregunté yo a uno de mis trabajadores entrando al área de construcción.
— Perdón señor, pero tomara una semana más,este proyecto pronto cumplirá sus 6 meses desde que empezó su construcción,una semana más no es mucho esperar — Uno de mis trabajadores excusaba.
Dentro de poco el salón de entrenamiento estará terminado y comenzarán los entrenamientos físicos y mentales de los usuarios más fuertes que estas instalaciones y todo el mundo pueden ofrecer.
Comenzaremos con unos combates de entrenamiento entre ellos, pero la pregunta es, ¿quiénes serían los primeros en pelear?.
Se necesita valor para pelear con un enemigo, pero se necesita más valor para pelear con un amigo.
Me pregunto quien es el más fuerte.
Fecha: 12/03/18
Ubicación: Washington
Hora: 5:00 pm
Oliver
Esta vez me volvió a tocar hacer guardia en el interrogatorio semanal de Gabriel.
En la sala de interrogatorios Gabriel estaba situado sobre su ahora personal silla de metal viendo detenidamente a Alvarez.
— ¿Algo que quieras confesar? — Alvarez le preguntó a Gabriel.
— Si, ¿por qué me han quitado el collar que evitaba que mi habilidad fuera materializada? — Gabriel contesto con otra pregunta.
— Solo quería que descansaras y que tuvieras la oportunidad de desquitarte — Alvarez contestó sonriente.
— ¿Por qué querría desquitarme? — Gabriel volvía a preguntar.
Alvarez se puso de pie y comenzó a caminar por la habitación.
— Sabes que tomamos el control de los Ángeles ¿verdad? — Alvarez le preguntó.
— Si — Contesto Gabriel.
Alvarez hizo una sonrisa de oreja a oreja,una sonrisa que no era humana.
— Nos tomó mucho trabajo pero valió la pena, es una pena ya que varias casas fueron destruidas durante la guerra que tomo lugar haya, entre esas casas estuvo la tuya Gabriel, tú casa fue reducida en cenizas y nada pudo salvarse es muy triste si me lo preguntas, unos usuarios de fuego quemaron varias casas — Alvarez trataba de provocar a Gabriel eso era notorio.
— Si, es triste pero ya no había una familia que pudiera el vivir a como lo hacían antes — Gabriel decía con los ojos cerrados y con sus manos sobre la mesa.
— También hubo algunas muertes, la mayoría por parte de algunos usuarios rebeldes, entre ellos hubo uno en particular que me hizo acordarme de alguien, de ti mi prisionero favorito, era tu hermano Emmanuel, ¿un usuario de la electricidad verdad? — Álvarez decía sonriente.
Según hasta donde estaba enterado la batalla en los Ángeles no había costado ninguna vida, además las únicas instalaciones destruidas fueron edificios del centro, no hubo casas que fueran destruidas, Alvarez estaba mintiendo.
— Tu hermano peleo con gran valentía, pero al final no nos quedo de otra más que inmovilizarlo, mis Dicers le pedieron incontables veces que se rindiera pero él no hacía caso alguno, una bala dio directo en su cráneo, no te estoy diciendo esto para que te enojes o llores, te lo estoy diciendo por una simple razón, tú elegiste que todo terminará de esta forma, tú mataste a tu hermano y no nosotros — Alvarez decía acercándose más y más a Gabriel.
Por más que me molestaba el oír eso, yo no podía hacer nada.
De un momento para el otro Alvarez cayó al suelo.
– ¡Señor Alvarez! — Grite yendo hacia Alvarez en busca de ayudarle a levantarse.
Pero nomas hice eso, mi cuerpo se acalambro por completo, no podía ni levantar la mirada,era como si mi cuerpo entero se hubiera congelado.
— El cuerpo humano tiene un 70% agua — Era Gabriel el que hablaba y se ponía de pie frente a nosotros.
— ¿Qué demonios haces? — Pregunto Alvarez con gran dificultad.
— Usted cometió un enorme error y ahora lo pagará caro,¡¡¡usted cometió el error de meterse con mi familia!!! — Gabriel grito.
A la habitación alguien entró, había cámaras de seguridad por lo que era de esperarse que vinieran algunos Dicers en caso de problemas.
Un Dicer sin armadura pero con un arma entro apuntándole a Gabriel.
12/03/18
Ubicación: Desconocida
Hora: 6:00 pm
Lalo
Sorprendentemente Xiomara me había pedido que fuera a verla a su dormitorio designado.
Entre y sorprendentemente solo estaba Xiomara y nadie más.
Tome asiento en la sala y Xiomara se sentó a mi lado.
— Lalo, lo e estado pensando y creo que lo mejor sería que deberíamos terminar nuestra relación — Xiomara dijo con la voz apagada y sin verme a los ojos.
— ¿po,,,por qué?,¿deje de gustarte? — Pregunté yo tratando de que Xiomara me viera a los ojos.
Xiomara guardó silencio y se mordía el labio inferior en señal de incomodidad.
— Yo tendría que ser la que te preguntara eso — Xiomara respondió.
— ¿de qué hablas? — pregunté yo.
Xiomara levantó la mirada y dirigió sus ojos a mi.
En sus mejillas unas lágrimas resbalaban.
— Cuando te dije que iría a Londres con Vero tú no intentaste detenerme o al menos me dijiste que me extrañarías, y luego de varios meses de no verte tú no dices nada y yo soy la única que trata de hacer que esta relación siga adelante, yo te amo Eduardo, pero a veces dudo que tú al menos me quieras — Xiomara decía apretando los puños y aún con lágrimas resbalándosele.
Yo no sabía cómo responder.
Diario la extrañaba y no intente detenerla porque sabía que ella deseaba mucho el ir a su país favorito.
Yo, no sabía qué hacer.
Tome las manos de Xiomara y entrelaza sus dedos con los míos.
— ¿Hay alguna cosa que podría hacer para demostrar que te quiero? — Pregunté yo esperando escuchar un si.
Aun siendo casi obvio que eso no pasaría.
Una vez que as hecho llorar a una chica,es casi imposible recuperar su confianza.
Saucedo
Hora: 6:40 pm
— Carlos, necesito que todos vayan a mi oficina la próxima semana — Dije a Carlos mientras bebía un baso de café en una cafetería del lugar junto a él y Vero.
— ¿A qué se debe esa solicitud? ¿ya empezaremos con los entrenamientos? — Pregunto Carlos.
— Si, ya incluso tengo listas algunas sorpresas para algunos de ustedes, sobre todo también es un regalo lo que tengo para ustedes — Contesté dándole un trago a mi café.
— Me parece bien, ya todos nos estábamos aburriendo del no hacer nada tanto tiempo — Vero comentaba.
— ¿Dónde están todos ellos? — pregunté por curiosidad.
— Enma y Lucy están creo que en una cita al igual que Marco y Leonora, David y Jenny al parecer fueron al gimnasio, Rafael conociéndolo debe estar bebiendo su peso en alcohol, César y Kevin dijeron algo de ir a las árcade, me pareció una buena idea que ayas puesto tantos locales en este paraíso para los usuarios — Carlos decía sonriente.
— Y Xiomara dijo que quería platicar a solas con Lalo — Vero comentaba.
Yo me levante de mi asiento y tire el baso de mi café a la basura.
— Bueno al parecer todos ustedes siguen siendo unos estudiantes — Dije yo sonriente despidiendo de ambos.
Hora: 8:00pm
Lalo
No podía creerlo.
Enserio esto no parecía ser real.
— Con esto ya quedaron bien en claros mis sentimientos ¿verdad? — Pregunté yo avergonzado.
— Y los míos — Contesto Xiomara abrazándome por la espalda.
Jamás pensé que pasaría de esta forma.
Fecha: 19/03/18
Ubicación: Desconocida
Hora: 2:00 pm
Carlos
Saucedo nos había pedido a todos los de la última generación y la restante penúltima generación que fuéramos a dar a su oficina el día de hoy.
Pero Saucedo no se encontraba ahí.
La espera durante casi una hora fue presente.
Pero todos estábamos ansiosos de saber cómo sería ese entrenamiento especial que Saucedo y los antiguos alfa y omega comentaron.
— ¿Por qué nos aran esperar tanto? — Pregunto Jenny cruzada de brazos.
— Un entrenamiento de tal magnitud no se planea de la noche a la mañana — Fue Saucedo quien respondió entrando a su oficina.
— ¿Y dónde están Agustín y Older? — Pregunto Rafael.
— Solo síganme pronto nos alcanzarán — Saucedo dijo abriendo una puerta que estaba en su oficina.
La puerta era normal pero algo elegante y solo necesito de una pequeña llave para abrirla.
Escaleras fueron presentes cuando esa puerta fue abierta.
Escaleras que iban hacia abajo y que no parecían tener fin.
Todos quedamos sorprendido de ver tal escena.
— No nos dijeron que nuestro entrenamiento sería en el infierno — Kevin dijo sonriente.
Comenzamos a bajar las enormes escaleras que eran iluminas por una luz azul.
Fácilmente había pasado más de 3 minutos yendo hacia abajo.
Cuando al fin logramos llegar al final de las escaleras todo lo que vimos parecía ser un cuarto de grabación que tenía enfrente una pared de vidrio.
— Esperen a que encienda la luz — Saucedo fue a una esquina del cuerpo y presionó un interruptor.
Frente al vidrio un gran número de luces de reflectores fueron presentes iluminando lo que estaba del otro lado del cristal.
Un enorme cuarto mucho más grande que en el que nos encontrábamos era centro de nuestra atención.
Escuchamos que alguien bajaba por las escaleras y los que aparecieron fueron Agustín y Older los que fueron presentes ambos con trajes elegantes y cada uno con un guante uno blanco en Agustín uno n***o en Older y portafolio en mano
— ¿Les gusta eso?, tomó varios meses, la altura del cuarto es la de 30 metros y se extiende tanto como lo es una cancha de futbol de medidas oficiales — Saucedo comentó orgulloso de lo que nos mostraba.
— Pero, El cuarto está vacío — Lalo dijo sorprendido.
— Parece que solo nos servirá para correr — Kevin comentó.
— Con el panel de control se puede crear cualquier escenario posible, desde una ciudad en ruinas asta la propia gravedad de la luna disminuida en un 90%, antes que seme olvide tengo su regalo preparado — Saucedo decía mientras prendía un cigarrillo en su boca.
Saucedo tenía una computadora y una tableta que parecían ser los centros de control.
De una de las paredes del pequeño cuarto salió un compartimiento pequeño del tamaño de un portafolio, Saucedo se acercó a ese compartimiento y lo abrió con una llave.
No sabíamos que era lo que había sacado del portafolio.
— Es una lástima pero no todos lo tendrán, César, Kevin, Lalo, Xiomara, Enma, Marco, David y Vero, un paso al frente — Saucedo les ordenó y ellos obedeció.
Saucedo les entregó lo que parecía ser una especie de muñequera de gran tamaño a cada uno.
Todos se lo pusieron en su mano derecha.
Older y Agustín fueron a donde estaba Saucedo y ellos tenían cada uno su maletín sobre sus manos
Saucedo abrió los portafolios y sacó ropa, más precisamente chalecos.
— Los ocho pónganse uno de esto — Saucedo pidió a los ocho que estaban frente a él.
— Que curioso los Dicers tiene armaduras de última generación y nosotros chalecos de algodón, ellos están preparados para las batallas y nosotros para el frío en nuestro torsos — Kevin dijo poniéndose el chaleco.
— Ahora solo basta con que presionen sus muñequeras una vez tengan puesto en chaleco — Saucedo dijo sonriente.
Los ocho lo hicieron y vimos algo que parecía sacado de una película.
Tanto los brazaletes y sus chalecos cambiaron de forma a uno muy diferente que parecía ser una vestimenta de metal.
Todos fueron rodeados por ese metal cubriendo todo su cuerpo de su cuello hasta los pies.
Todos con exención de los adultos presentes quedamos sorprendidos.
— Son mucho más ligeros de lo que parecen — Lalo dijo sorprendido.
— Aprueba de balas, adaptables a cualquier ambiente, soportan altas temperaturas como bajas, pueden soportar incluso la fricción de la velocidad máxima — Saucedo explicaba.
— ¿Por qué solo nosotros no tenemos esos trajes? — Pregunto Leonora algo molesta.
— Los trajes están diseñados para ayudar en el control de habilidad que en base sean de algún elemento como el fuego tanto azul como carmesí o la electricidad, también ayudan en el control del agua en el caso de Vero y en soportar las velocidades más altas en el caso de Lalo, las habilidades de ustedes 5 no tendrían ningún apoyo de estas armaduras, la telequinesis es algo mental al igual que la pausa de tiempo y el control mental además la teletrasportacion es algo que va más aya con un control de la dimensión no hay nada físico en eso — Saucedo explicó el porqué del no tener armadura para nosotros.
— Son geniales ya quiero probarla — Cesar dijo emanando de sus manos llamaradas de su fuego carmesí.
— Los trajes también ayudan en un 50% al ahorro de sus habilidades y las aumenta en un 40% su capacidad de alcance — Agustín explicaba.
— Esto es genial — Marco dijo chocando sus puños.
— Bueno ya, ¿cuándo empieza el entrenamiento? — Jenny dijo en tono aburrido.
— Claro claro, la primera fase de su entrenamiento serán enfrentamientos variados 1 vs 1 o 2 vs 2 se llevarán acabo en el salón frente a nosotros, puede incluso resistir una bomba nuclear y la pared de vidrio que nos separa de ese salón es capas de soportar 3 toneladas de peso los combates que se librarán adentro podrán ser casi tan grandes como lo que pasó en los Ángeles—Saucedo explicaba.
— ¿¡Qué pelearemos entre nosotros!? — Xiomara preguntó alterada.
— Por mí no hay problema — Dijo Rafael cruzado de brazos.
— A esto se referían con combates físicos como mentales — Jenny dijo pensativa.
— Esto es interesante, ya quiero medir mi fuerza con alguno de ustedes — Marco dijo con los ojos encendidos de determinación.
Saucedo desde su tablet comenzó a hacer quién sabe qué cosa.
— Y los primeros en pelear serán — Saucedo dijo mostrándonos la pantalla de su tableta.
Todos quedamos sorprendido por los que serían los primeros.
Marco contra Enma