Comienza un día nuevo para mí y agradezco que así sea, últimamente he pensado mucho en que a este paso y con el progreso de la enfermedad, quizá algún día cierre mis ojos y no vuelva a abrirlos. — Vuelve a dormir. — Dave me atrapa entre sus brazos y me pega a su cuerpo. — ahora es sábado. Río bajo porque, ahora no es sábado y ambos tenemos trabajo… el mío será ir al hospital a ver a mi pequeño engendro del mal, hablar con Daniel sobre mi tratamiento y al final del día, ir a la editorial por mis cosas, el suyo, pues se suponía que don "vuelve a dormir, es sábado" tenía una reunión importante que no se podía perder a las 8:00am. — Arriba, fortachón, tenemos cosas que hacer. Gruñe y niega con la cabeza. Lo abrazo y dejo un beso en su pecho, suprimiendo las ganas que tengo de reír al ve

