Capítulo 6

2605 Words
Narra Alexis, pero el flashback es de Catherine. Escena retrospectiva* -Espera, ¿eres Cath? -Me pregunta una rubia de bote con una sonrisa amigable. Hipócrita. -Si-Digo con no muy buen tono. -Soy Elisabeth, pero puedes llamarme, Lis. Soy la prima de este imbécil-Se presenta dándome dos besos. Automáticamente me arrepiento de haberla juzgado. -Oh, vaya encantada-Le sonrío ahora sinceramente. -Bien, ha sido yo la que te ha enviado el mensaje desde el móvil de Will. Me tengo de ir, y él me ha dicho que quería estar contigo-Se encoge de hombros. Lo miro y ruedo los ojos. Esta muy ebrio. -Está bien yo me encargo de él-Le sonrío Se despide y desaparece entre la multitud. Le envio un mensaje a Lexi para decirle que me iré con Will y que ya le contaré. Hecho esto cogo a Will pasando su brazo por mis hombros con mucha dificultad y lo llevé a fuera. -Oye idiota, ¿Has venido en tu auto? -Le pregunté. Me mira por un momento y luego suelta una carcajada. -Rubia, no me quiero ir todavía. Volvamos a la fiesta-Solloza de repente. Maldito bipolar. Intentando que no se caiga, busco en sus bolsillos las llaves del coche y por suerte las encontré. Después de lo que parecen horas, por fin encuentro el maldito auto. Subo a Will de copiloto y automáticamente se duerme. Conduzca hasta su casa mirándolo de reojo de vez en cuando para asegurarme que no haga ninguna tontería. Me se el camino de memoria ya que pasamos varias tardes en su casa, con los chicos obviamente. Cuando por fin llegamos lo vuelvo a ayudar a salir del coche y nos dirigimos hacia el edificio. El piso de Will es muy grande y bonito. Se independizó de sus padres hace casi un año. Maldito Cogiendo la llave que tiene escondida en la puerta como puedo y llevo a Will hacia su habitación. Por suerte solo hay un piso. -Ha sido un día largo, sin ti mi amigo-Canta desafinadamente mirándome fijamente. Sin poder evitarlo suelto una fuerte carcajada por lo mal que ha cantado.- No se polque te rríes. Caanto muu bien-Se queja. -Lo que tú digas. Ahora plántate. Debes ducharte-Ruedo los ojos cuando no me hace caso, simplemente me mira con una mirada inocente, lo que le hace ver muy tierno. Sacudo mi cabeza alejando esos pensamientos. Lo ayudo a levantarse y lo desvisto dejándolo solo en bóxer. Me dirijo hacia el baño para llenar la bañera de agua fría. Cuando se llena voy a buscar a Will, quien se encuentra vomitando en un rincón de la habitación. Suspirando, espero y cuando termino lo llevo al baño. Me cuesta meterlo pero cuando lo hago por fin se queda quieto. Mientras se bañaba voy a limpiar el vómito. Nunca me imaginé haciendo esto desde luego. Cuando termino me dirijo a la cocina para prepararle un café bien cargado y busquo pastillas para que no tenga tanta resaca. Cuando termino vuelvo a su habitación y para sorpresa mía él se encuentra sentado en la cama mirando al suelo con tan solo una toalla rodeándole la cintura. No puedo evitar observarlo. Sin duda tiene un cuerpo de infarto. Se notael ejercicio, y como no si es el capitán del equipo de fútbol. -Una foto te durará más-Me saca de mis pensamientos. No tiene una sonrisa burlona, sino una tierna. Parece que la borrachera le empezaba a bajar. -Prepárate para la resaca que te espera mañana idiota-Le advierto. El rueda los ojos y se deja caer en la cama. -Lo sé-Bufa. -Bien. Ahora vístete. He hecho café aun que no te salvaras te la resaca por nada del mundo.-Me burlo, lo que causa otro suspiro por su parte. Me voy otra vez a la cocina. Tengo hambre. Buso algo hasta que me decidi por hacer panqueques. De todos modos, ya esta amaneciendo. Estoy distraída preparando la masa cuando siento una presencia detrás de mí. Me giro encontrándome a Will mirándome fijamente, le regalo una sonrisa que es correspondida al instante. -Gracias por todo rubia. -Agradece Will. Paso por alto su apodo, pero percibo un sonrojo por su parte así que no dudo en burlarme de él. -Te estás sonrojando William-Suelto una carcajada. El solo rueda los ojos divertido y bebe del café. -¿Por qué estás haciendo esto? No es que me comporte muy bien contigo... -Suelta después de un largo silencio. Sinceramente, tampoco lo se. No se lo merece, pero así soy yo. -A pesar de todo, somos amigos supongo-Respondo finalmente. Estoy de espaldas, aun así siento su presencia detrás de mí. -¿Y si yo no te veo como una simple amiga?-Susurra a mi oído. Al instante me sonrojo. Me giro para encararlo, pero me estremezco en ver su mirada. Buscaba algún signo de burla, pero no hay ninguno. -Will, tu no me ves como algo más y lo sabes-Susurro de vuelta. Centímetros es lo que nos separaba. Un paso en falso y nos besaremos. -¿Que te hace pensar que no?-Pone sus manos en la encimera, dejándome sin salida. -Porque si fuera así no te acostarías con una tía diferente cada noche-Enarco una ceja. El parece pensarlo por un momento. -Créeme, llevo más tiempo del que crees sin acostarme con nadie-Aparta la mirada. Parece que le averguenza estar confesándome esto.-Te demostraré que te veo como algo más que una amiga Catherine-Vuelve a susurrar acercándose mas a mí. Por un momento creo que me besará. Pero solamente deja un beso en la comisura de mis labios. Cierro los ojos al instante ante el contacto de sus labios en mi piel.-Eres preciosa Cath-Susurra en mi oreja. Sigo muda. No puedo creer que este pasando esto. Fin Flashback -Después de eso desayunamos y me fue a dejar a casa.-Vuelve a hablar Cath. -¿Y no os besasteis?-Grito indignada. -No, Lexi-Ruedo los ojos. -No creo que Will sienta algo por mi-Dice bajando la cabeza.-Seguramente seguía borracho-Murmura -No puedo creer que hasta ahora no os empecéis a dar cuenta que estáis locos el uno por el otro-Murmura Molly. Yo asiento estando de acuerda con ella. -No os pongo más de 1 mes para que estéis juntos-Digi convencida. -Opino lo mismo-Me apoya Mol. -No sé porque estáis tan seguras. Pero sinceramente, espero que esto sea verdad y no uno de sus juegos. Realmente creo que siento algo por el-Se sincera Cath. La semana pasa muy lenta ya que hemos tenido semana de exámenes. Ahora tenemos una semana de fiesta porque el director ha cogido la baja por lo que he escuchado. Por otro lado, todos notamos la tensión entre Cath y Will. Ya no discuten cada vez que pueden, sino todo lo contrario, se evitan y eso me pone de los nervios. -Hola-Saludo cuando entro en casa. Nate esta en el sofá junto a Jay. Parece que este último ha cogido el gusto de venir a casa. Se supone que deben estar en la universidad, pero tampoco pregunto porque no estan allí. No se muy bien porque he saludado, y ellos tampoco se lo esperaban por la cara de sorprendidos que tienen.Así que sin esperar respuesta me dirijo a la cocina a por algo de comer. Hay mi pizza favorita encima de la encimera de la cocina. Frunzo el ceño confusa, tal vez la han pedido para ellos. Iba a salir cuando me encuentro con Nate bloqueándome la salida. -Es tuya-Dice señalándola, mis ojos se iluminan al instante. Tengo mucha hambre. Sin siquiera darle las gracias empiezo a devorarla como si fuera el fin del mundo.-De nada-Ironiza. Yo solo ruedo los ojos y sigocomiendo. Cuando termino me dirijo al salón done haré los deberes antes de que Molly aparezcs. Jay se encuentra allí solo.  Está hablando con alguien por él móvil así que no se da cuenta de mi presencia hasta que corro la silla para sentarme. Ante el ruido se gira ágilmente para echarme una rápida mirada y después volver a ignorarme. No sae por qué, pero ese gesto me molesta. Es más hasta me sienta mal. Me pongo los cascos para desconectar y empezar a hacer los deberes ignorando cualquier cosa que pase en mí alrededor. Cuando por fin acabo me doy cuenta que Jay ya no se encuentra en mi alrededor. Ha pasado una hora haciendo los deberes, pero me ha pasado volando. Cuando acabo de recoger me llega un mensaje de Molly. Esta delante de casa. -¿Estás sola?-Ella y sus costumbres de saludar. -Eso parece-Ruedo los ojos dejándola pasar. -¿A que no sabes qué?-Pregunta Molly emocionada. -No Molly, no lo sé. No soy adivina-Le digo con emoción fingida por lo que me gano una mirada fulminante de su parte haciendome reir por lo bajo mientras me siento en el sofá seguida de ella. -Se donde luchará esta noche Nate.-Dice. Enarco una ceja mostrando mi poco interés en ese tema. Realmente quiero estar fuera de todo esto. -Iremos a verlo Lex. De todos modos, me han dicho que hoy se juegan dos finales. La de Nate y la de un chico que no recuerdo como se llama. De todos modos, me han dicho que será muy intenso. Vamos, he avisado a Cath y dice que también vendrá.-Me intenta convencer. -Está bien, de todas formas no tengo nada que hacer.-Acepto finalmente. No quiero ver como mi hermano acababa golpeado, pero se lo merece. Él es el que se lo ha buscado. -Pues en marcha. Debemos ponernos guapas para la pelea. Cath pasará por nosotras en dos horas-Me apura hacia las escaleras. *** Dos horas después nos encontramos duchadas, vestidas y maquilladas en el coche de Will. Él y Matt también vienen con nosotras. Yo iba con unos shorts de jean apretados, un top blanco no muy corto y unos botines con un poco de tacón. Molly se ha vestido con una faldilla de tubo n***o, una blusa granate y unos tacones más altos que los míos. Cath iba con unos shorts negros y medias, un top azul más corto que el mío y una chaqueta. Yo me la he dejado, así que confio en que no haga mal tiempo. Una vez llegamos, nos vamos a la zona VIP. No se como hemos llegado, pero sin duda prefiero estar aquí que donde la gente chocaba con todo el mundo y apestaba a sudor. La pelea no tarda en comenzar igual que en terminar. Por lo que me comentan Will y Matt que frecuentanestos lugares, mi hermano es muy bueno. Gana la final. Todo el mundo lo aplaude menos yo. Admito que siento un pequeño sentimiento de felicidad por su victoria y por el hecho de que haya salido sin ninguna herida grave. Pero no pienso mostrarlo. Cuando Molly pregunta quién luchara a continuación, los chicos no quieren decírnoslo. Simplemente dicen que lo conocemos y que sin duda es de los mejores luchadores aunque su contrincante es muy difícil. Molly y Cath se quedaron con la intriga pero yo simplemente miro aburrida hacia el ring esperando a que terminara la próxima pelea y puda irme.  -No puedes ser-Masculls Cath por lo bajo sorprendida. Y creo que todas tenemos la misma expresión en nuestros rostros. -¿Jay es el otro boxeador?-Exclama Molly ganándonos miradas curiosas de la gente que estaba a nuestro alrededor. Los chicos se estan riendo de nosotras, pero no les presto atención. Me quedo embobada mirando al chico que tengo prácticamente en frente. Jay ignora los comentarios de la gente a su alrededor, especialmente de las que parecen ser sus admiradoras. La pelea dura mucho. Esta muy igualada y por suerte este es el último round. Los dos estan muy heridos, aun que el contrincante de Jay un poco más. Hace rato que hay un hombre que no para de molestarme, pero no le presto atención ya que estoy concentrada en la maldita pelea. Estoy sufriendo por el imbécil de Jay, y esto no debería de estar pasando. Por fin termino la pelea y por suerte Jay la ha ganado. Antes de que siquiera podamos celébralo, Nate ha llegado para llevarnos a un sitio seguro. Cuando estamos a punto de salir, el hombre que me ha estado molestando me gira cogiéndome del brazo y empieza a besarme a la fuerza. Grito todo lo que puedo ya que el hombre me apreta contra él con mucha fuerza y no puedo forcejear, pero parecía que nadie me oye cuando de repente alguien lo aparta de mí bruscamente y lo tira al suelo para meterle una paliza. Es Nate, y esta imparable. Rápidamente llegan Matt y Will para alejarlo de este hombre que estaen el suelo lleno de sangre. Nate esta furioso y se intenta soltar de ellos para volver hacia el hombre. Así que sin pensarlo dos veces me dirijo hacia él y lo abrazo con fuerza. Si es cierto que tal vez sea, la persona que mas pone de los nervios a Nate, tambien es cierto que se mejor que nadie como calmarlo. Susurro en su oreja que se calme, que estoy bien. Segundos después deja de forcejear y me rodea con sus brazos. Como echaba de menos estar así con él. -¿Estás bien?-Susurra en mi oreja. Asiento incapaz de hablar. Me separo para mirarle a los ojos, me encuentro con  una mirada triste.-Vamos-Dice y empezamos a caminar con los chicos detrás de nosotros. Nate y Jay se van hacia los vestidores donde se cambiarán mientras nosotros nos vamos a un pub donde después apareceranlos chicos. *** Una vez en el pub, bailamos, bebemos, reímos. Nos lo estamos pasando todos muy bien. Simplemente olvidamos lo sucedido anteriormente y disfrutamos de la noche. De repente me siento mareada así que aviso a los chicos que saldré a tomar el aire. Una vez a fuera el airé frió me golpea, aun así no vuelvo a dentro. Me siento en unas escaleras que encuentro cerca y me dedico a observar a la gente que hay a mi alrededor. -¿Qué haces aquí?-Pregunto sin siquiera mirarle. Esa colonia es inconfundible. -Después de lo de antes, es lógico que no te dejaremos sola-Dice con obviedad- Al final resultará ser que eres un imán para los pervertidos- Me limito a rodar los ojos ante el comentario de tal mal gusto. Una oleada de aire pasa congelándome, en esos momentos me arrepiento de haberme dejado la chaqueta. Me abrazo a mi misma intentando entrar en calor, pero era en vano. -Toma-Me ofrece su chaqueta. Yo niego en su dirección. Si me la daba se moriría de frío. Pero me la pone a la fuerza así que no tengo más remedio que aceptarla y agradecerle. -¿Quieres que nos vayamos?-Me pregunta de repente. Estoycansada y los tacones me estan matando así que acepto sin pensarlo dos veces. Le envia un mensaje a mi hermano avisándole y nos valos en su moto. No tardamos mucho en llegar a mi casa. Pensaba que me dejaría y se iría pero al final lo convenzo de ir a mi sitio favorito de la casa. El jardín. Estoy cansada, pero todavía no tengo sueño y se que me aburriré si me quedo sola. Cuando nos estamos sentando percibo una mueca de dolor en su cara. -Oye, tienes sangre en la ramera-Le señalo. Jay lo mira y maldice por lo bajo. Ruedo los ojos y voy a buscar el botiquín, este hombre es todo un caso. Cuando llego a su lado ya se ha sacado su ramera así que no tardo mucho en curarle la herida. Simplemente se le ha abierto una herida. Las otras se las han curado después de la pelea. Cuando termino levanto la cara para mirarlo y es en ese momento que me doy cuenta de la poca distancia que nos separaba. Lo miro fijamente incapaz de apartar la mirada. Me muero de ganas de volverlo a besar, es lógico. Pero no iba a ser yo quien diera el paso. Cuando menos me lo espero tengo sus labios sobre los míos. Lo más seguro es que después me diga que no puede volver a pasar por mi hermano, pero mientras eso no pasara, disfrutaré del beso.
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