—Vení a casa esta tarde, van a venir otros compañeros y nos vamos a quedar mirando una serie —le suplicó él para convencerla. —Le tengo que preguntar a mis padres, ya sabés cómo son —Luana largó un suspiro de resignación—. Tal vez si viene Camila me dejen ir y pueda faltar a danza —lo miró con timidez. —Entonces vení con ella, quiero verte de nuevo —Alex se plantó con una postura un tanto arrogante frente a ella mientras se apoyaba en el casillero vecino. —Te mando un mensaje y te confirmo si me dejan —dijo ella, sintiéndose un poco desanimada de antemano; siempre cargaba con demasiadas restricciones para salir a cualquier lado. —¿Tan estrictos son tus padres? —Estricto es poco, parece que vivo en un convento de monjas. Ni siquiera puedo tener r************* , todavía no sé cómo me de

