POV NARRADOR…
Hace 21 años...
En la quietud de la noche, la luna brillaba intensamente sobre Tivoli, Italia, iluminando con su luz plateada los muros antiguos y los oscuros callejones. Morgana, una joven hechicera de gran poder, caminaba con paso firme hacia su destino. Su corazón latía con fuerza, no por temor, sino por la emoción de ver a Bruno, el hombre que había conquistado su alma.
Morgana había pasado años ocultando la verdad sobre su naturaleza, manteniendo sus habilidades en secreto para protegerse de la crueldad del mundo. Solo dos personas conocían su verdad: su mejor amiga, Luciana, y Bruno, el hombre al que había confiado sus más profundos secretos. Bruno la había escuchado con atención, aceptando su realidad con una ternura que solo fortaleció su amor por él. Llevaban meses juntos, y cada día que pasaba, Morgana se sentía más segura de que Bruno era el hombre con el que quería pasar el resto de su vida.
Pero, en el corazón de su amiga Luciana, se gestaba una traición. Luciana había visto en Bruno algo más que un simple hombre. Él era el heredero de una dinastía poderosa, un hombre destinado a grandes cosas, y Luciana no estaba dispuesta a dejar que esa oportunidad pasara de largo. Su envidia y ambición crecieron, hasta que un día, tomó la decisión de arrebatarle a Morgana lo que más amaba.
Luciana comenzó a seducir a Bruno, usando su belleza y encanto para capturar su atención. Poco a poco, fue tejiendo una red de seducción que envolvió a Bruno, hasta que, finalmente, él cayó en sus brazos. La pasión entre ellos fue rápida e intensa, alimentada por la excitación del secreto y el deseo prohibido.
Morgana, ajena a la traición que se urdía a sus espaldas, una noche decidió sorprender a Bruno en su casa. Quería confesarle algo que había guardado en su corazón: sus sueños de un futuro juntos. Sin embargo, lo que encontró la dejó destrozada.
Cuando abrió la puerta de la habitación de Bruno, la escena que se desplegó ante sus ojos fue devastadora. Luciana y Bruno estaban juntos en la cama, desnudos, sus cuerpos entrelazados en un acto de traición que quemó el alma de Morgana. La sorpresa en los ojos de ambos fue evidente, pero Luciana, lejos de sentirse avergonzada, esbozó una sonrisa maliciosa. Sabía lo que estaba haciendo, y se deleitaba en el sufrimiento de Morgana.
La traición fue un golpe mortal para Morgana. El dolor se convirtió rápidamente en ira, y esa ira, alimentada por la magia que corría por sus venas, la transformó en algo más oscuro. La bondad y la compasión que una vez habitaron en su corazón fueron consumidas por el odio, y juró que Luciana y Bruno pagarían por lo que le habían hecho.
Morgana, herida y humillada, no pudo contener la explosión de poder que emanaba de su ser. Con una furia incontenible, lanzó una maldición sobre Luciana, una que marcaría no solo su vida, sino también la de sus descendientes. La maldición fue precisa y cruel: la traición de Luciana condenaría a su único hijo a llevar una maldición oscura y eterna. En el momento en que Luciana diera a luz a su heredero, él sería la encarnación de todo el dolor y la oscuridad que Morgana había sentido esa noche. Su maldición se activaría en su plena adolescencia, sellada por la muerte de su madre.
Bruno, testigo de la transformación de Morgana, intentó detenerla, pero era demasiado tarde. La maldición estaba lanzada, y la Morgana que él había conocido ya no existía. Ahora, frente a él, solo quedaba una mujer rota y despiadada, cuyo único propósito era vengarse.
La noticia de la maldición se extendió rápidamente, y mientras Luciana intentaba reconstruir su vida con Bruno, sabía que una sombra oscura siempre los perseguiría. Morgana, por su parte, desapareció de Tivoli, pero su poder y su venganza quedaron grabados en la historia de la familia Salvatore.
En una aldea lejana años después conoció a un hombre con una mirada dulce, un hombre que irradiaba luz, paz, ella no sabía por qué sintió tal atracción hacia él, pero después de salir un par de noches se entregó a él, cosa que nunca pudo hacer con su gran amor.
Morgana solo quería experimentar su sexualidad, pero de ese experimento quedo embarazada.
Al darse cuenta quiso interrumpir el embarazo, pero nunca pudo, algo hacia que ese bebe se aferrara a la vida, el día en que dio a luz sintió como parte de sus poderes se desprendían de su cuerpo al mismo tiempo que su hija nacía, todo eso la dejo muy débil y Gabriel tomo al bebe en sus brazos y huyo, Morgana después de sentirse mejor ha intentado buscarlos, pero nunca pudo encontrarlos, ella sabe que la única forma de recuperar sus fuerzas es acabar con la vida de aquella pequeña. Que lo único que sabe de ella es el lunar es su espalda, ese lunar en forma de sol y luna.
Ahora, 21 años después, los efectos de esa noche siguen vivos. Lorenzo, el hijo de Luciana y Bruno, carga con el peso de una maldición que nunca pidió, y Morgana, desde las sombras, sigue siendo una presencia aterradora en la vida de todos aquellos que la traicionaron.
Pero el destino de Morgana aún no está completo. La sangre de un ángel corre por las venas de su hija, y esa misma sangre es la clave para romper la maldición que lanzó hace tantos años. Sin embargo, el odio de Morgana es tan profundo que está dispuesta a destruir todo lo que una vez amó, incluso si eso significa perder lo único que la conecta con la humanidad que una vez tuvo: su propia hija.
Ella después de tantos años decide volver al pueblo que una vez la hizo sufrir tanto, con una apariencia diferente, tratara de pasar desapercibida por todos para que nadie sepa quién es realmente, cambio su nombre, su color de cabellos, su rostro ahora es incluso más hermoso de lo que fue en su juventud, la venganza de Morgana apenas comienza.
Morgana llega al pueblo y siente una presencia superior, siente que hay algo diferente en el lugar, pero a su mente solo puede venir el nombre de Bruno Lombardi, sabe que esa presencia se trata del demonio en el que esta convertido su hijo, ella sabe que con ella en el pueblo todo cambiara, incluyendo la maldición de dicho joven, pues ahora será más insaciable, con ella aquí sus trasformaciones cambiaran, ahora será en cada noche de su vida, con una sonrisa triunfal por lo que se avecina Morgana entra en la casa que una vez fue suya.