MANSIÓN DE LA MANADA VUKOVIC, LA MAÑANA SIGUIENTE Eran aproximadamente las ocho de la mañana mientras la manada Vukovic se reunía alrededor de la mesa del comedor principal de la mansión, como todos los días. El aroma del café recién hecho y el tabaco se entremezclaba en el ambiente, creando esa familiar atmósfera que caracterizaba sus desayunos. Drago presidía la mesa desde su lugar habitual, entre tanto la ausencia de Milos a su derecha era un recordatorio silencioso y doloroso de su pérdida. El lugar de Caslav también permanecía vacío, algo inusual pero comprensible por todos… Mientras Drago hojeaba el periódico con gestos mecánicos, el humo de su cigarro dibujaba espirales en el aire. Fue entonces cuando Caslav hizo su entrada. Con movimientos pausados, se despojó de su sombrero y ch

