HORA DEL RESCATE El tiempo pareció comprimirse mientras la niebla se deslizaba sobre las aguas oscuras del Támesis. Las dos barcazas partieron desde un pequeño muelle discreto, alejado de las zonas más transitadas de la ciudad. El reloj de una iglesia cercana acababa de marcar las doce y media de la madrugada, haciendo que sus campanadas fueran amortiguadas por la espesa bruma que envolvía Londres. Dimitri y Mikael (Pulgas), comandaban cada embarcación con una confianza innata, como si hubieran nacido sobre las aguas. En realidad, llevaban apenas unos cuantos años navegando desde que llegaron a Londres, pero habían aprendido rápido, como todo lo que se aprende cuando la supervivencia depende de ello. En la barcaza que dirigía Dimitri viajaban escondidos Rosemary, Caslav y Stefan, con su

