34. Terror y un cenicero

3172 Words

10 MINUTOS MAS TARDE Drago sabía que había actuado por impulso, pero no lo pudo evitar. Como tantas otras veces en su vida, se había dejado llevar por ese fuego interno que a menudo nublaba su juicio. Y ahora, aquí estaba, con Lizzy despertándose lentamente entre sus brazos mientras empujaba la pesada puerta de roble de su mansión con su pie, cerrándola tras de sí con un golpe seco que se oyó por todo el vestíbulo. La lluvia había empapado cada centímetro de sus cuerpos, dejando un rastro de agua a su paso sobre el suelo de mármol pulido. El cabello de ambos se pegaba a sus rostros, y la ropa mojada se les adhería a la piel como una segunda capa incómoda y fría. Al ingresar a la casa, varios pares de ojos lo recibieron desde la sala principal. Integrantes de su manada, esos lobos fieles

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD