Sueños Destruidos

3230 Words
Naty, te dije que tú estés preparada cree eso, había tomado mi mano para bajar mi celular, me incomodó un poco, darme cuenta de que no la soltó aun cuando ya había bajado, creo que se dio cuenta de mi incomodidad porque se paró rápidamente y se limpió poco la ropa. - El domingo celebramos tu ingreso a la empresa. - ¿El domingo? Apenas estaba escribiendo cuando Allan volvió a hablarme, -recuerdas que habíamos quedado para ir a comer. Ahora tenemos un motivo más. No me dejó contestarle porque ya se estaba yendo. Había olvidado por completo la salida con Alan, lo habíamos acordado al inicio de la semana, recuerdo que me había comentado que ya había pasado mucho tiempo desde la última vez que habíamos salido y era cierto, así que no pude decirle que no. Pero en estos momentos me sentía incómoda. Tenía alrededor de dos meses. En los que había estado sintiendo algo diferente en Allan ya era como más cercano a mí, más atento o más cariñoso, tal vez no me di cuenta en el momento en el que había comenzado a cambiar, pero yo no estaba muy segura de lo que eso significaba. También tenía miedo de tocar ese tema por miedo a equivocarme o hacerlo de algún daño, era de las pocas personas en mi vida que ya podía considerar un amigo, no quería perderlo por alguna estupidez como esta. Todo el día estuve pensando en eso, dándole vueltas y encontrando la manera en la que podía decirle a Alan, que no quería salir con él, me sentí. Aún peor cuando Mily me acorraló diciéndome que Alan estaba muy emocionado con nuestra salida. Si no hubiera sido por él Camila, quien me salvó diciendo que cuidaría a las chicas, me hubiera visto obligada a aceptar la salida. En la noche, cuando mi clase ya habían acabado, me dirigí hacia la parada de autobús, estaba indecisa. Hacia dónde ir esa noche, puesto que tenía mucho tiempo de no ver a la señora María. Ella es una señora noble qué me cuido un tiempo después de la muerte de mi familia y de quien me mantuve separada después de que el Estado me encontró una nueva familia -Ellos eran un matrimonio sencillo, ellos no podían tener hijos y yo les brinde la oportunidad de cumplir ese sueño, Nunca me trataban mal, eran lindos y atentos, pero después de 5 años viviendo en esta tranquilidad, a mi madre le detectaron cáncer, se le encontraron en etapa terminal y los médicos no pudieron hacer nada, después de su muerte, mi padre adoptivo no supo llevar bien la pérdida. Comenzó a beber y a perderse cada vez más en el dolor. No lo culpaba. Yo llevaba 9 años viviendo en la misma situación y por lo mismo no sabía qué hacer para hacerle sentir mejor. Todo este tiempo no ha dejado de ver por mí, pero tenía algunos meses en los que su actitud ha comenzado a darme miedo. Es como si estuviera a la defensiva todo el tiempo. Todo se ponía peor cuando tomaba y comenzaba a gritarme hasta el momento no había intentado golpearme, pero yo muy adentro, sentía que era cuestión de tiempo para que eso pasara. Por lo mismo trataba de estar en la casa lo menos posible. Y de vez en cuando iba a quedarme con mi abuela María. La noche avanzaba y al final decidí ir a casa, tendría que recoger las cosas que necesitaría para mañana en la entrevista, cuando llegue a mi casa hice el menor ruido posible y al cerciorarme de que mi padre se no se encontraba en la casa me sentí mucho mejor, tome algo para cenar, me fui a mi cuarto para estar más cómoda estaba observando mi currículum y las cosas que podrían preguntarme el día de mañana la entrevista. Quería tratar de dar lo mejor de mí, aun cuando sabía que la posibilidad de que me contratasen era mínima, no me di cuenta el momento en el que caí rendida. Lo próximo que escuche fue el sonido de la alarma que me hizo levantarme, me cambié rápidamente y muy nerviosa, salí de mi habitación tratando de hacer el menor ruido posible, bajé las escaleras y ya estaba dirigiéndome la salida. Cuando escuché la voz de mi padre, llamarme - ahora escapas a escondidas, yo volteé dirigiéndome por donde venía su voz, estaba parado en medio del pasillo, se acercó a mi sentía que lo tenía frente a mí, estaba atenta a lo que me diría -traté de no mostrarme asustada, pero la verdad, no sé qué tan bien lo hice, -No solo no quería despertarlo, tengo una entrevista de trabajo y -No es necesario que me cuentes todo tu día lo dijo con un tono de voz de fastidio, y yo no sabía bien que más decirle, -a la próxima vez que salgas solo avísame, -Si, me voy yendo, solo sentí que se quitó de mi camino y se fue hacia la sala. Yo sentí un nudo en la garganta y di media vuelta para irme, -espero, y esta vez no lo eches a perder y por fin consigas un trabajo decente, -cerré la puerta de la casa y tuve que tomar aire y limpiarme un par de lágrimas que se habían asomado por las palabras de él. No entendía muy bien cuál era su odio hacia mí, hasta hace un año todo era diferente, nunca ha sido cariñoso, pero al menos me trataba con tanto desprecio. Hasta podíamos compartir la mesa juntos sin necesidad de hacer comentarios tan hirientes. Tenía tantas ganas de conseguir un trabajo estable y poder irme de la casa, era mucho mejor mantenerme alejada de él, todo ese tiempo lo único que me tenía, era el dinero y el respeto que le tenía por haberme cuidado de mí tantos años, pero eso ya se estaba acabando, yo solo quería estar bien, tanto mental como física, sabía que tenía que irme de ahí. El camino hacia la compañía fue largo, pero suficiente para volver a concentrarme en la entrevista, dejar el breve y triste episodio que acababa de pasar. Cuando llegué al gran edificio me quedé sorprendida, conocía sobre el grupo, la verdad todos la conocían. el grupo más grande en de todo el país. Era algo así como una multinacional, donde colaboraban con otras compañías de todo el mundo y todo tipo de mercados. Tenía entendido que hacía un par de años que el grupo había sufrido un cambio muy fuerte cuando uno de los hijos y herederos de la compañía había sido nombrado nuevo CEO. Muy pocas veces había sido visto o captado por los medios y por lo mismo su identidad era algo así como un misterio, solo se sabía que era joven y rondaba por los 30 años, la verdad ahora que podría ser capaz de trabajar en la misma compañía que él me daba mucha de curiosidad de conocerlo. ¿Qué tipo de persona era y cómo sería su rostro? Estaba esperando que me llamaran, me sentí muy nerviosa, había llegado muy lejos, pero tenía un mal presentimiento, muy pocas veces sentía eso en una entrevista y sentía la enorme necesidad de irme del lugar, estaba a punto de hacerlo cuando pasó por mi mente, pero cuando me levanté y escuche mi nombre, -señorita Lopez pase, como ya me había levantado, lo único que hice fue caminar hacia la persona que me llamó, se trataba de una mujer joven lo sé por su tono de voz, ella me dio las indicaciones para pasar con el licenciado que me haría la entrevista, cuando entré el señor que estaba en la oficina pregunto ¿señorita Lopez? –Asentí con la cabeza, me sentí muy nerviosa y no sabía muy bien cómo iba a resultar esto. Estaba totalmente segura de que lo peor parte estaba por venir quise tranquilizarme, diciéndome que había pasado por esto un millón de veces, pero al mismo tiempo sabía que jamás me había atrevido a hacerlo en una empresa tan grande. Muy bien su currículum es muy interesante, va en su cuarto año de medicina, y tiene unas excelentes calificaciones, su maestra le recomiendan mucho y también mencionan que ha tomado clases de años superiores en su carrera. Tome aire y conteste -cada semestre he tomado dos clases de 2 años superiores con el propósito de acabar lo más pronto posible de la carrera. –Muy bien, ¿pero le pasa algo? ¿porque no habla? - No puedo hablar señor, escribiendo en mi celular. - Comprendo señorita y ese es un inconveniente nosotros no podemos aceptar su candidatura por su condición señorita, - ¿Porque soy muda por eso no me pueden dar la oportunidad? -Verá, señorita, podrá tener un currículum muy prometedor, pero no me sirve si no puede hablar -Puedo encontrar la manera de hacerlo mejor que una persona que pueda hablar, usted lo puede ver soy muy eficaz y tengo los conocimientos. -Podría darle la oportunidad, sentí un pequeño rayo de esperanza al escuchar esas palabras. Estaba a punto de agradecerle cuando me interrumpió, -pero no pude arriesgarme a que me llamen la atención por contratar a alguien con discapacidad. La sonrisa que se había comenzado a formar en mi cara, se desvaneció. Usted ha dicho que mi currículum es sorprendente, tenía ganas de llorar, pero quería ser fuerte, quería al menos intentar algo, no quería solo dejarme caer sin hacer nada e irme de aquí con la cabeza abajo. Lo dije, pero también debo destacar su problema y, seamos sinceros, no daría buena imagen para la compañía, sentí que algo dentro de mí se quebró, estaba harta de soportar esto, así que me pare di las gracias me di media vuelta lista para irme, -Quiero que entienda, señorita, cree usted que el CEO de esta gran empresa va a aceptar tener a su lado a alguien como usted ya había salido de la pequeña oficina, solo voltea -Muchas gracias por su tiempo, creo que no quisiera trabajar con alguien que discrimine de esa manera a su propio personal. El licenciado dijo –Le voy a recomendar algo para que no piense que soy una mala persona, si yo fuera usted, dejaría de estudiar medicina, Me sorprendió mientras que el seguía hablando, tratando de destruir lo poco que quedaba de mí. -Nadie en ningúna empresa, Va a querer contratar a una persona como usted, no soporté más y antes de que me pusiera a llorar en frente de él y darle lo que quería, me fui de la oficina. Después de eso no quise irme a la casa, si mi padre se enteraba de que me habían rechazado en otra entrevista la situación solo empeoraría. No podía creer lo que Natalia me había contado ella quedo en silencio durante un rato después de contarme lo que había pasado, todo este relato era su día a día siendo rechazada por su condición y yo de nuevo no podía hacer nada para ayudarla, sentía las lágrimas que salían por mis ojos. Lo único que puede hacer fue abrazarla tan fuerte que me dolían los brazos, -Muchas veces te lo he dicho, tú eres grandiosa y muy talentosa en lo que te gusta, nadie, absolutamente nadie, puede venir a decirte que no puedes hacerlo solo por tu condición, las lágrimas salieron de Naty - Camila gracias por estar para mí siempre, Gracias de verdad, cuando salí de ahí, me sentí harta de todo lo que tengo que pasar, tal vez el licenciado tenía razón y yo nunca podría… -Ni lo menciones, yo estoy segura de que se darán cuenta del enorme potencial que tienes como abogada, que puedas o no ver, no les importará, tu tranquila ellos se lo pierden. ¿Qué te parece venir a casa esta noche? - ¿Habrá reunión en la Casa de Camila? esa será la voz de Mily, venía caminando hacia nosotros con ropa deportiva y unas gafas oscuras. -Naty tuvo un mal día y quería animarla ¿Te unes? Mily se había quitado los lentes mostrando unas ojeras grandes y unos ojos que indicaban que tenía sueño, -claro, y puedes llamar a Alan él siempre sabe cómo animarte, al escuchar su nombre, Vi que Naty se sintió incomoda casi al momento, lo cierto era que quería que Alan se enterara de lo que había pasado, pero no sabía, si bien podría molestarlo. Si Claro Mily, llamare a Alan para decir que nos acompañe. -Bueno entonces yo iré por las chicas para decirles que ya es hora de volver a casa. Mily me acompaño, Sabía que quería preguntarme todo lo que pasó la noche anterior, y no se me despegaría hasta conseguirlo. Naty estaba buscando el contacto de Alan cuando un mensaje había llegado a su celular, usualmente no prestaba atención a los mensajes que me llegan, pero alcancé a escuchar una parte del cuerpo del mensaje, así que decidí abrirlo y poner el lector “Buenas tardes, Srta Natalia Lopez, mi nombre es Aldo Hernandez y soy secretario del CEO de Grupo Montenegro. Usted ha venido a una entrevista donde demostró sus conocimientos, deseamos nos conceda una segunda entrevista, le pedimos sino es mucha molestia, que el día de mañana se presente a nuestras oficinas a las 11:00 H de la mañana” Naty se quedé con la boca abierta mientras escuchaba el mensaje y no sabía qué hacer. Estaba entre la emoción por permitirle una segunda oportunidad, pero también estaba indignada y enojada por lo que había pasado y no tenía la mínima intención de volverlo a pasar. ¿En verdad estaba bien ir a conocer al CEO? -Vamos Cami, cuéntame lo que paso anoche, Mily toda la noche estuvo insistiendo en que le contara lo que había pasado, según ella mi noche había sido espectacular, -No pasó nada Mily por décima cuarte vez, entiende que no pasó nada. Naty se sentía muy bien en casa, tal y como le dije ella se estaba relajando, pero conforme iba pasando las horas sabía que tenía que regresar a su casa. Una parte de mí no quería dejarle ir, pero sabía que tenía que hacerlo, aquí con nosotras se sentía tranquila, segura y sin miedo de comportase como la verdadera Natalia. En un momento escuché que le había llegado un mensaje al parecer era su padre el cual por más que quise escuchar que decía no puede. Naty escuchando el mensaje de su padre: será mejor que regrese esta noche a casa. No sé qué planes tengas, pero hoy no puedes dormir afuera, así que ven. Pronto ella quedo unos segundos en silencio al final solo suspiro y contesto el mensaje por miedo a que de que llegara otro. Cuando volví, mi vista hacia enfrente me di cuenta de que Ala estaba viendo a Natalia como estaba viniendo directamente sin siquiera parpader. Al parecer quería que se diera cuenta de que le estaba mirando o tal vez había quedado pensando en algo y casualmente miraba hacia Natalia. Rápidamente Naty sintió que la estaban observando así que inmediatamente ella pregunto ¿Que pasa Alan? Naty, su voz, sonó diferente y de repente, me di cuenta de la situación en la que se había puesto, obviamente se iba a sentir incómodo, ella habia quedado muy cerca de él, ella se hizo para atrás, -lo siento, parece como si te pasara algo, solo quería comprobar que estuvieras bien. Alan estaba con su cara completamente rojas, por la situación -no quise incomodarte. No, no, no lo hiciste. Solo me sorprendiste la verdad, no me había dado cuenta de que estaba tan concentrado en mis pensamientos -Si hay algo que te preocupe, no dudes en contármelo, por ahora, tengo que irme. Alan se sintió muy contento al escuchar sus palabras - ¿te vas? Lo dijo un poco fuerte, así que segundos después reaccione - ¿te vas? No la dejaría ir tan fácilmente - ¿Cómo es eso de que vas a irte? Se supone que pasarás la noche aquí, - Si lo se pero mi padre necsita que este en casa hoy, espero me comprendan será para una próxima ocasión. -Esta bien, si quieres te acompaño hasta la estación de buses, me ofrecí antes de que Alan lo hiciera sabía que Naty no se sentiría a gusto con el – Si está bien, vamos saliendo dijo. Íbamos caminando hacia la estación, y Naty me conto sobre la nueva entrevista, me emociones mucho – Vez te lo dije, yo sabía que ellos estaban en un error, te darán ese trabajo ya verás. -No me hago muchas ilusiones, de igual manera ya estoy a costumbrada a que me pase siempre lo mismo. No digas eso Naty, cualquier cosa que te hagan, no dudes en pedir ayuda, yo les daré su merecido, -Me dio un poco de risa que digas eso, sé que eres capaz de hacerlo. solo que siempre me sorprendía que una chica igual de tímida que yo dijera semejantes palabras. -Gracias, Camila, no te preocupes, estaré bien, me mostro su sonrisa más sincera para que me tranquilizara y creo que funciono porque me dejo más tranquila. -Tengo que darme prisa ahora o sino, jamás llegaré a casa y puedo tener problemas. -Claro, caminemos más rápido a la parada de autobús. - Cami a ti te pasa algo, ¿Quieres contarme? -Me atrapaste, Mily a tratado de sacar lo que pasó la noche anterior, pero ella piensa que se trataba de algo bueno, está claro, no fue así. -Negue con la cabeza y seguimos caminando mientras veía al suelo. - ¿Quieres contarme en qué fue lo que pasó? Me quede pensando un momento en la contestación, al parecer algo que me estaba molestando mucho y no podía comprender por qué me sentía tan mal con lo sucedido, estaba a punto de decirle algo, cuando vi a alguien conocido, caminaba hacia nosotras. -Vaya, vaya, pero si es la pequeña Naty ver a Diego por aquí se me hizo muy extraño, pero al parecer era su barrio, -Hola, ¿cómo estás? El saludo muy alegremente a Naty. Después sus ojos se posaron en mí, no lo podía creer, y lo peor es que no se apartaron por unos largos segundos. De pronto volteo a ver a Naty, y pregunto -¿ustedes se conocen? Yo tenía plasmado en mi cara un no entiendo ni un poco de lo que estaba pasando, me quede un momento pensando y trataba de entender qué era lo que pasaba, pero al no encontrar nada, solo ambas asentimos y ella explico brevemente. -Conocí a Diego hace unos meses, venía mucho a la tienda de convivencia donde estuve trabajando, ¿verdad? -Diego solo asistió, me estresaba un poco porque él no dejaba de verme y Naty estaba ahí solo existiendo, -y ustedes de ¿dónde se conocen? pregunto, ambos nos pusimos de colores no sabíamos que decir ni que hacer. Diego comenzó a tartamudear, - Nos conocimos en una biblioteca dije antes de que Diego contara todo el sucedido, - Si en una biblioteca. -Ah que bien, bueno ya está llegando mi autobús chicos, no puedo perderlo, los dejo y por cierto que pequeño es el mundo miren que conocernos los tres. Naty se fue, Diego solamente nos quedamos viendo directamente sin decir una sola palabra.
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