Después de Natalia se fue yo no sabía bien cómo reaccionar, jamás pensé encontrarme con Diego saliendo de mi casa, es más, jamás pensé en volverlo a encontrar en mi vida. Y ahora lo tenía en frente de mí, con una media sonrisa, a la cual no estaba muy segura de contestarle.
- ¿Estas sorprendida? De alguna manera se vista como si se estuviera divirtiendo con la situación, yo trataba de disimular, pero se complicaba, y eso de alguna manera me molestaba, pero a la vez me causaba gracia, le trate de sonreír, pero la verdad me salió muy fingido.
-Un poco, no esperaba verte por aquí, quería sonar lo más tranquila posible y hubiera sido casi perfecto de haber sido por mi estúpido corazón que no paraba de latir con mucha fuerza, Diego se quedó viéndome y yo me quede unos instantes perdida en sus ojos dorados.
-Un amigo me dijo que andaba por aquí y tiene que darme unas cosas. ¿Un amigo? Conocía a prácticamente a todas las personas de nuestro edificio, de alguna manera al conocerlos y ellos conocerme me podían dejar de confundir con Kiki.
-Bueno, no te quito más e tiempos, estaba por darme la vuelta cuando él me detuvo queriendo sostener mi mano, vio mi reacción de sorpresa y la quito rápidamente.
-Lo siento yo solo quería saber cómo estabas, se le notaba nervioso y como si tuviera miedo de preguntarme eso o tal vez era miedo a mi respuesta, mi corazón comenzó a calmarse y en lugar de sus agitadas palpitaciones me dejo una sensación de calidez.
-Estoy bien, en la mañana aun me encontraba un poco frustrada y enojada, tan solo de recordarlo volví a sentir aquellas emociones, las mismas que no se han querido ir de mí en muchos años.
-De nuevo lo siento, no pende que fueras a reaccionar de esa manera, además por confundirte y todo eso, se veía realmente arrepentido y para mí en eso era suficiente.
- No tienes por qué disculparte, al final de cuentas no eres el primero y estoy segura de que tampoco el ultimo que me confunda con ella, Diego se quedó atento a cada una de mis reacciones y yo comenzaba a bajar mi guardia con él, de alguna manera el me hacía sentir segura, era muy extraño y algo nuevo para mí.
-Si te pasa tan seguido ¿Por qué no tienes a nadie que te cuide? Era lo mismo que siempre me preguntaban hasta la misma Kiki me lo decía, que nadie comprende que solo quiero una vida normal.
-Quiero vivir como una persona común vi que Diego se sorprendió por mi contestación, como si estuviera esperando muchas otras clases de respuestas, -sí tengo a gente que cuide de mi todo el tiempo comenzare a destacar y todo tipo de personas se pegaran a mí solo por ser la hermana de Kiki -yo estaba viendo como pasaban los carros, me perdí por un instante en mis pensamiento y de pronto vi como Diego estaba queriendo acercar a mí, mi corazón de nuevo comenzó a latir como loco y mi cuerpo se quedó justo donde estaba sin poderlo mover.
- ¡Diego! No pensé que fueras a llegar antes que yo, la voz de Javier nos sacó a los dos del estado en el que estábamos y yo sentí mis mejillas arder al darme cuenta de lo que estaba a punto de hacer. Trate de voltear para otro lado y dar un paso hacia atrás, pero Diego se movió primero y tomo su distancia ¡Oh! También está Camila aquí le sonreí y después caí en la cuenta de que Javier y Diego se conocían. Como si Diego se hubiera dado cuenta de lo que pensaba se rio- ¿De qué te ríes Diego?
- ¿Es gracioso no crees? Sabía que se estaba refiriendo a mí, aunque no me viera directamente tenemos muchos conocidos en común y no conocernos hasta ahora Javier se quedó viéndome, esperando que contestara algo, pero yo solo negué con la cabeza así que el que contesto fue él.
-Bueno, la señorita Camila no es muy fan mía, solo la he visto en pocas ocasiones cuando Nely la lleva a las reuniones, pero ella no suele salir mucho lo último lo dijo susurrándolo, pero aun así pude escucharlo.
-Si no salgo es porque no quiero, no tiene nada de malo que no me gusten tus fiestas Javier nunca me ha caído bien del todo, siempre hacia sufrir a Nely por sus modos de hablar con las mujeres, además de que su ambiente fiestero nunca me agrado. Aun así, lo soportaba ya que era el novio de mi mejor amiga.
-Vaya vaya, la señorita Camila no está de humor -Ay detestaba ese humor suyo y él estaba totalmente consciente de ello lo más extraño aquí es ¿Cómo es que ustedes dos se conocen? Diego estaba a punto de contestarle, pero yo me adelante.
-Solo nos conocimos por casualidad, ¿Has venido por Nely? -quería cambiar de tema rápido antes de que se le ocurriera hacer más preguntas y Diego terminara diciéndole lo que realmente paso el día de ayer.
-Sí, ella me dijo que estaba aquí y que estaban celebrando algo, espero que sea bienvenido a tu casa Cami. – el sabía que no lo era, pero una vez más lo tenía que aceptar solo por tratarse de Nely, así que solo le sonrió -oh cierto Diego, te hice venir hasta acá saco algo de su bolsillo y se lo entrego a Diego no pude ver bien que se trataba esta seria tu paga por lo de anoche.
- ¿Trabajas con Javier? Sabía que había hecho una cara de disgusto, pero ahora era demasiado tarde para cambiarla, Diego solo sonrió mientras que ahora fue Javier el que hablo interrumpiendo nuestra platica.
- ¿Por qué no comentamos esto adentro? Su pregunta me tomo por sorpresa, pero casi al instante entendí que no iba a dar su brazo a torcer hasta que lo dejara pasar así que solo suspire y camine de vuelta a mi departamento.
-Vamos, sentía algo incómodo que también viniera Diego, pero ya era demasiado tarde para decirle que se fuera. Subimos hasta mi departamento y cuando abrí la puerta me hice a un lado para que ellos pasaran, Javier me dio las gracias y entro sin más, como si fuera su casa. Mientras que Diego se quedó en la entrada viéndome un poco dudoso ¿Sucede algo?
-No me parece muy correcto que pase a tu casa, así como si nada -sabía que tenía razón, pero aun así me quede pensando unos segundos antes de contestarle, vi sus pies que estaban justamente en el límite entre el pasillo y mi departamento.
-Me supongo que tienes razón, pero, creo que sería de muy mala educación de mi parte no permitirte entrar me hice a un lado y le sonreí sinceramente. Se vio que dudo unos segundos antes de dar el paso hacia mi departamento.
-Perdona por la intromisión mientras cerraba la puerta escuche unos pequeños pasos detrás de mí y cuando estaba volteando a penas alcance a ver que Nancy salto a mis brazos, estuve a punto de no reaccionar y dejar que élla se cayera. En sus ojos había lágrimas y yo me sorprendí mucho.
- ¿Qué paso? Hasta hace unos minutos que lo había dejado en su cama todo estaba bien, después del día que habíamos tenido no pensé que se pusiera de esta manera. De pronto entendí que era lo que pasaba, una pesadilla ¿De nuevo? Nan no hablaba solo asintió con la cabeza y se acurruco en mi cuello, en ese momento apareció Nely en el pasillo.
-Lo siento Camila, salió de su cuarto muy asustado y trate de detenerlo, pero en cuanto te escucho entrar salto de mis brazos solo suspire y lo abrace más a mi mientras que me levantaba. Tenía que llevarla a su cuarto y tal vez quedarme ahí hasta que se durmiera de nuevo, definitivamente esta noche iba a ser larga. En eso, me acorde de que Diego estaba aquí y cuando voltee a verlo me veía con una cara llena de sorpresa.
-Solo iré acostarlo y ahorita vuelvo sabía que Diego no había quitado los ojos de mí en todo mi camino hacia las escaleras, cuando llegué al cuarto de Nan lo recosté ¿ahora si me puedes decir que te pasa? Me miraba mientras que con sus pequeñas manos se limpiaba las lagrimas
-Otra vez soñé con esos hombres Camila, su voz estaba entre cortada y sé que estaba haciendo el mayor esfuerzo para no llorar más.
-Sabes que estas a salvo aquí conmigo Nan, le acariciaba la cabeza mientras que él se tranquilizaba de poco en poco tengo que ir con mis amigos, pero no quiero dejarte de esta manera, ¿Podrás volver a dormir sola? Se sorbo los mocos y después volteo a verme, podía darme cuenta de que se estaba haciendo el fuerte.
Solo deja la luz prendida, ¿sí? Le limpié aun rastros de lágrimas que quedaban sus ojos y después le di un beso en la frente. ella me sonrió y lo ayude a acomodarse en la cama, lo cobije y le di otro beso antes de salir del cuarto.
Cuando salí me quedé un momento recargada en la puerta, sabía que lo que le estaba pasando a Nan tenía que pararlo pronto, necesitaba ayuda y yo no era la indicada para brindársela, Tan solo de pensar por todo lo que debía estar pasando él solo me hacía sentir muy mal, suspire y mire al techo para detener las lágrimas ahora no podía llorar, había gente abajo esperándome y lo menos que quería era preocuparlos innecesariamente.
Así que volví a respirar y me di unas palmadas en los cachetes para concentrarme en atenderlos y dejar lo que estaba pasando con Nan atrás, al menos unos momentos. Cuando estaba bajando las escaleras vi como Nely, Javier y Diego hablaban de algo relacionado con el bar al que fuimos el día de ayer.
-Solo digo que estuviera mejor si pusieras más vigilancia en el lugar obviamente ese comentario venia de Nely, jamás estaba satisfecha con la seguridad de los lugares, aunque debo de admitir que en esta ocasión tenía toda la razón.
-Pues bien, eso lo tienes que hablar con Diego, al final de cuentas es el encargado de la seguridad del lugar ahora entendía todo. Por eso me había defendido la noche anterior, él estaba vigilando justamente que no pasaran ese tipo de cosas -Siento interrumpirlos, ¿se les ofrece algo de tomar? los tres voltearon a verme al instante y yo me quede unos segundos esperando que contestaran.
-Javier trajo unas cervezas Nely se dio cuenta de mi cara de malestar y rápidamente hablo antes de que yo dijera algo lo sé, lo sé. Puedes tomar jugo o soda, no es necesario que tomes alcohol me sonreía tiernamente para que yo no le dijera nada, así que solo suspire y me fui hacia la cocina. Tome una lata de soda y también saque unos aperitivos para comerlos junto con la cerveza, tome ambos y cuando me di media vuelta vi a Inuyasha parado en la entrada me sorprendió tanto que estuve a punto de tirar las cosas a lo que él reacciono rápidamente y me sostuvo para que eso no pasara.
-Me asustaste le dije mientras veía la bandeja en sus manos y en su rostro una media sonrisa, ¿Tal vez esto lo hizo a propósito? -Pensé que necesitarías ayuda, bueno, Nely fue la que lo dijo. Yo me ofrecí a venir a ayudarte conocía a mi amiga, él no lo había propuesto, era obvio que Nely lo mando hacia acá. Lo que no sabía bien era si lo mando para ella estar sola con Javier o si lo había hecho para que yo estuviera sola con Diego. Deseche rápidamente esa última idea, porque no había razón para que Nely pensara eso si yo no le había comentado nada.
-Gracias, pero, no creo que necesite ayuda Diego volvió a reírse y yo me quede viéndolo, interrogándolo con la mirada. -Lo siento, es que me acabo de dar cuenta que te pongo incomoda me sorprendió mucho que dijera eso y por lo mismo sentí que los colores estaban subiendo por mi cara. ¿Por qué me ponía de esta forma?
-No me pones incomoda, solo me sorprendiste, es todo, tome la bandeja de sus manos y lo que quería era escapar lo más pronto posible de la cocina, ya no quería estar en una habitación a solas con él. En eso sentí que Diego tomaba delicadamente mi antebrazo para voltearme a verlo a la cara nuevamente. Justo en el momento que iba hablar alguien más se escuchó detrás de mí y de alguna manera le agradecí internamente que interrumpiera.
-Camila, vine a despedirme Alan, -ya no me acordaba que estuviera aquí. Pero recordé que había salido al balcón a contestar el teléfono. Solté mi brazo de la mano de Diego lo hice de una manera muy lenta y suave para que no se notara lo que está haciendo. - ¿Por qué te vas?
-Mi hermana me corrió abrí los ojos más de la cuenta sorprendida por lo que había dicho. - ¿Qué por qué? -Me dijo que solo estoy estorbando aquí, y es la verdad no quiero incomodarlos se le veía su cara seria y yo comenzaba a ponerme más nervios que antes.
- ¿Qué? ¿Incomodarnos? No lo haces sí él se iba me tendría que quedar con Diego, ya que Nely y Javier cuando están juntos no le hacen caso a nadie.
-Claro que sí, mi hermana con Javier y tú con Diego es obvio que yo sobro aquí los colores de nuevo se subieron a mi rostro y antes de poderle contestar algo Alan estallo en una risa y después hablo -no te creas Camila, solo era una broma. -Me necesitan en casa así que tengo que irme, solo vine porque estaría Naty aquí, así que te veo luego se salió de la cocina y aun escuchaba su risa, mi cara estaba ardiendo y no sabía muy bien si voltear o no. Lo más seguro es que Diego también se estuviera burlando de mí.
-Ni se te ocurra reírtele dije sin voltear a verlo y di un paso hacia la salida, pero Diego nuevamente me tomo del brazo y me volteo. Me sorprendió mucho darme cuenta de que no había ninguna sonrisa en su rostro, al igual que yo se encontraba sonrojado y eso no sabía si se debía al mismo motivo que el mío o era la cerveza haciendo su efecto. Después, de la nada soltó tres pequeñas, pero muy fuertes palabras.
-Camila, me gustas en ese momento me quede sin habla, sin saber qué hacer, que decir ni si quiera sabía que pensar en esos momentos. Mi mente se había quedado en blanco y lo único que sonaba una y otra vez eran esas palabras.
Tal vez, este fue el primer momento en el que tuve que haber dado un paso atrás, en el que tenía que seguir con mi mente fría. Tal vez, este fue el momento que marco mi vida y que lo volvió en este caos...