El señor Hendriks permanecía en silencio desde qu ese sentó en el sofá, no sé si esperaba que nosotras o específicamente yo habláramos pero ninguna lo hacía, no cuando nos miraba cómo si quisiera matarnos, especialmente a mí. Él se puse de pie lo que provocó que Giselle me sujetara con fuerza mi brazo y Zamara usará su bolso de escudo. -Estoy esperando una explicación y espero sea lo bastante convincente para no tener consecuencias. –dijo sin quitarme la vista de encima y respire hondo antes de levantarme. – ¿Qué fue lo que pasó? ¿A dónde fue? ¿Y porque están así? -Fue culpa mía, a ellas las arrastre con mi pequeña obsesión. –murmuré mirando de reojo al guardaespaldas. –me enteré que uno de mis escritores favoritos estaba organizando un evento y nos vestimos así para entrar. –solo esper

