22 Momentos para agradecer

1301 Words

El gimnasio se había convertido en un espacio habitual para nosotros. Ale, con la guía de Sebas, estaba logrando avances significativos en su salud. Ya había bajado 15 kilos desde que comenzamos, y se veía más animado, más fuerte. Me daba gusto verlo así. Pero también me intrigaba esa amistad que había desarrollado con Sebas. Eran tan diferentes y, sin embargo, parecían entenderse bien. Sebas era un personaje único: sociable, bromista y con un sentido del humor que descolocaba incluso a Ale. Muchas veces lo veía acercarse para corregirle la postura en algún ejercicio o hacerle un comentario juguetón, al que Ale respondía con una mezcla de fastidio y diversión. Había algo en la dinámica de ellos dos que me hacía sonreír. Aunque, debo admitirlo, más de una vez me pregunté qué se traían entr

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD