CAPÍTULO CINCUENTA Y UNO

2893 Words

ANA Corro. Corro como si mi vida dependiera de ello, aunque sé, en lo más profundo de mi pecho, que nunca se huye de Kabil. La oscuridad me envuelve, tragándome como una boca hambrienta. Apenas distingo el camino entre los árboles que parecen doblarse sobre mí, como si quisieran atraparme con sus ramas retorcidas. El bosque siempre me pareció un lugar hermoso a la luz del día, pero ahora, bajo la luna apenas visible, se convierte en un escenario de pesadilla. El vestido ámbar que llevo puesto se engancha en la maleza y me corta el paso. Mis zapatillas crujen sobre la tierra húmeda, y cada ruido resuena como un disparo dentro de mi cabeza. La respiración se me acelera, siento mi corazón martillando contra mi pecho y el sabor metálico del miedo en la lengua. —Ana… —su voz, grave, profund

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD